Carta a la Luna 287 – No regresan

No regresan las mañanas
todo lo que se llevó
no regresan las pestañas
enmarcando esa visión
de dos soles esmeralda
donde me hice astronauta
y donde de tanto perderme
un buen día me encontré
no regresa pero vuelve
a momentos el color
no me importa mi destino
no quiero este sabor
de mil grises salpicando
este corazón helado
mi alegría está esperando
por un golpe de calor
no regresa el latido
que firmé en tu honor
aquí el eco es prohibido
el sonido se me ahogó
en la garganta del espacio
poco a poco y muy despacio
la marea ahora es alta
del naufragio vivo yo
no regreso pero vuelvo
el recuerdo se enraizó
no tiene ningún sentido
pretender que no dolió
pero ahora este tipo
viajará por otro viaje
más ligero de equipaje
por sonrisa y reacción.

Carta a la Luna 141 – A veces vuelvo a mirar

A veces prenderme, apagarme, meterme o salir del espacio, tomar aire o quitarme el casco, abrazarte en delirios de flaqueza, aprender a olvidar esa belleza y escapar de mi cabeza, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.

A veces perderme, encontrarme, olvidarte o recordarte, sentir que se partió el camino, que se me extravió el destino, aprender a imaginar un espejismo que decore el abismo que quedó, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.

A veces soltarme, atarme, cantar o callarme, sentir como quema el frío, sentir tanto y conversar conmigo mismo, aprender a resumirme en un latido y escribirte todavía sin saber si lo leíste, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.