Carta a la Luna 393 – Todavía astronauta

Siento el cristal delgado de la vida
por momentos, arañando en el viento

Siento el aroma del desierto de un adiós
aferrándose, a este corto tiempo

Siento esta noche el ayer de la mañana
de aquella luz antigua en mi ventana

Siento dibujarse una sonrisa extraviada
todavía astronauta, en mis manos, una carta.

Carta a la Luna 377 – Segundo perdido

Por un segundo, esto no hubiera sido
casi evito este paso hacía el vacío
y perdido, encontrándome conmigo
por un segundo, casi soy solo un tipo
abrazado a la inercia de aquel vicio
y perdido, desgastando el abrigo
por un segundo, casi apuesto al dolor
marchitando esa flor en el desierto
y perdido, arañando un espejismo
por un segundo, olvidé esta sonrisa
caminando triste sobre la cornisa
y perdido, con el viento de enemigo
por un segundo, descuidé al del espejo
mientras peinaba embobado otro reflejo
y perdido, observando solo al lado del camino
por un segundo, casi caigo en la trampa
de intentar mirar usando sólo la mirada
y perdido, porque así no se ve nada
por un segundo, casi pierdo algunas horas
un par de meses, perdón por la demora…

Carta a la Luna 348 – Aurora

Descifré el laberinto en mis huellas
mientras besan estos textos de papel
amarré mi corazón a una sirena
se perdió en las olas sin volver

Anudé fuerte al viento mis ideas
encontré algún recuerdo en la arena
me senté a respirar bajo una estrella
y soñando abracé algo de ella

La tormenta en concierto desde dentro
el final que aquí empieza a crecer
la princesa, el dragón y este cuento
estas noches que quisiera amanecer.

Carta a la Luna 340 – Ausente y aquí

Rompí el cristal, me quedé ciego
entró algo más que el viento y vi de nuevo

La lanza aprieta el costado
y este barco a naufragado en el pasado

El exceso infiltrado por las venas
el tiempo estrecho abrazado a mi cabeza

La verdad tan embustera
la careta está contenta y está de fiesta

El amor dosificado por semanas
enfermedad y el buen veneno que te sana

Astronauta alter ego confundido
un tipo de Marte que aquí murió de frío

El adiós pegando fuerte
no es cuestión de despedirse…
si preferiste ausente, estando siempre.

Carta a la luna 294 – Todo bien

Todo bien, digo que si
siento esto y vuelve a mi
soy y vuelo en picada
ya por fin no pienso en nada
aún vestido de astronauta.

Todo nace y llega al fin
o quizás va a repetir
voy y vengo sin aliento
este cuento se acabó
o tal vez algo empezó.

Todo surge desde abajo
hace días que no canto
desde dentro, desde aquí
es más libre el sentimiento
viaja lento ahora en mi.

Todo es polvo en el viento
somos llamas del incendio
asumimos sin sustento
y perdemos tanto tiempo
ahora abrazo lo que tengo
cada día vivo y muero
soy eterno a momentos.

Carta a la Luna 158 – Estoy contigo

Después de todo, entendí el lenguaje del espacio, la silueta de tu risa, la belleza en tu sonrisa y tus pasos inspirando, uno por uno a mi presente, que olvidó ya el pasado, no me importa el futuro, sólo tú ahora mismo, ya no hace tanto frío, este astronauta estará siempre contigo.

Después de todo, aprendí a oír al viento, la canción de tu alegría todo el día y soy feliz, estoy contento y escribiendo para ti, no estás sola, estoy aquí, no me importa lo que venga, sólo tú ahora mismo, porque tengo un motivo, este astronauta estará siempre contigo.

Después de todo, me perdí en un momento, no desperdicio más el tiempo, para decirte lo que siento, puedes confiar en mi, quiero que seas feliz, te daría el corazón, no me importa la razón, sólo tú ahora mismo, porque sigo en el camino, este astronauta estará siempre contigo.

Carta a la Luna 142 – Ojos,boca y manos

Ojos de fuego, lluvia tenue por mi rostro espacial, sal adicta a los sietes en mi traje, corazón rebelde de equipaje, con un grito que no escucho más, piel convicta en un tren de hielo, pies de adorno sin retorno, lo que quiero se perdió, lo que sueño se extinguió, ya no duermo pero aún escribo, aún puedo respirar.

Boca de viento, sabor a desierto en un beso espacial, desvaríos espontáneos sobre algo que no está, luz de luna me dejó con sed, sin una gota más para poder beber, gravedad que pesa, cuerpo de papel, exhalando lento no voy a correr, aprendí tal vez a esperar, ya no duermo pero aún escribo, aún puedo respirar.

Manos de hierro, papel infinito y ganas en espiral eterna, textos intermitentes a la luz de las presentes, estrellas susurrando un poco de luz, cometas despegando desde tu ciudad, moraleja desaprendida, para darle bienvenida a una nueva libertad, aprendí a despertar y ya no duermo, pero aún escribo, aún puedo respirar.