Carta a la Luna 285 – Cicatriz

Desperté y creí verte
asomada en la ventana
escribiendo en la pared
de una casa en tu pueblo
me acerqué, cayó el telón
y la puerta se cerró
otra vez fuiste silencio
debo haberme confundido
encontré o había perdido
la verdad fue una mentira
la noche mató al día
todo bien, ya no hay problema
pero el frío también quema
y me quemé
me cansé y reaccioné
a pesar que lo intenté
esta fue la ultima vez
que pruebo la conexión
que pregunta el corazón
mientras llueve en el espacio
y todo se hunde despacio
el universo y sus estrellas
la sonrisa, esa tan bella
los cometas kamikazes
ahora rompen el paisaje
es muy triste, asumiste
no miraste y no volviste
a mirar a este astronauta
que te escribe a diario
que siempre creyó en ti
que siempre estuvo aquí
me dejaste en el pasado
y está bien
libertad y transgresión
en mi propia extinción
en cada carta y lo que soy
yo ya no te pido nada
mientras la voz se me apaga
y respirar es tan difícil
porque el aire aquí no existe
fui el que vino y tú te fuiste
porque así lo decidiste
luna espero seas feliz
hoy me arranco de raíz
del camino invisible
hoy besé la cicatriz
de este viaje irreversible.

Carta a la Luna 284 – Para seguir aquí

Para seguir respirando
tuve que romperme
tuve que girar y ver
el viaje de caída
para seguir conmigo
tuve que asfixiarme
tuve que amarrarme
a una posibilidad
tuve que estirarme
por una corta eternidad
tuve que decir que no
cuando quería gritar que si
tuve que dejar morir
mentir y pretender vivir
para seguir, apagué el corazón
sin avisar corté la transmisión
para soñar que sigo aquí
tendré que fingir dormir
por encontrarte me perdí
dejé el planeta y no volví
tuve que estallar al fin
para poder volver a mi.

Carta a la Luna 267 – Consecuencia y paseo

Paseo por el mundo
que hace horizonte
en mis ojos
de viaje profundo
sin fronteras
en mi centro
sin correr
camino y a veces
voy mas lento
descubriendo la vida
en la brisa que respira
sin saber frenar
el recuerdo
a veces de ti
a veces del tiempo
quería tanto
y ahora
un abrazo espacial
podría ser suficiente
podría ser eficiente
o tal vez mortal
disparo mis dedos
intérpretes torpes
de mi corazón
siempre rebelde
y hoy tan dócil
apretado contra mi
cansado de fingir
que el dolor no duele
pero late y pega fuerte
y me canta en las mañanas
porque el alba ya no viene
a romper el simulacro
todo ahora va despacio
pero bien
yo sé también
que todo es perfecto
ya no busco más defectos
es así y así será
porque así tenía que ser.

Carta a la Luna 265 – Procesos

En tu proceso fui
esquivé razones
me perdí
en mi proceso
reviví
vestido de espacio
artista lunar
resaca del pasado
tormenta y atormentado
simpleza y belleza
descarga de fuerza
sonrisa y labios
movimiento
mucha música
lo que siento
y abrazos
entero en pedazos
reciclándose a diario
motor antiguo
dañado a rugidos
cabalgata estelar
estrellas desbocadas
perdiendo miradas
buscando tu rastro
viviendo en un casco
escribo averiado
tal vez soy recambio
piel nueva otra vez
vuelto al revés
sentir que hace daño
pero eso es mi viaje
y es mi equipaje
sabía lo que hacía
el efecto y tu causa
el pulso sin ritmo
aunque no es lo mismo
todo esta bien
nunca fui quién
tampoco astronauta
sólo uno que escapa
del renglón cotidiano
en la oración de la vida
quien vio la salida
el que abrió los brazos
un beso independiente
un “te quiero” recurrente
otra carta dedicada
para ti, igual que ayer
sin nada que esconder.

Carta a la Luna 200

El astronauta, perdido en la quietud de la oscuridad y el paso del tiempo espacial, sintió fragilidad en la coherencia, frío profundo y una especie de confusión desde los huesos…sin perder tiempo, temiendo un día perderse por completo en su propia memoria, puso en cada uno de los sobres restantes guardados en su mochila, el mismo título: “Carta a la Luna”…finalmente, se tatuó en ambas manos, la palabra “Luna”. Y a continuación, escribió para ella:

Perdiendo el norte, sólo hay sur, alguien me cortó hasta la luz, perdí el sentido y no sé bien dónde estoy, sé lo que quiero y lo que tengo, sé que me duele todo el cuerpo, perdí la fuerza porque tú eras mi motor, ya no recuerdo bien quién soy, no sé si vengo o si voy, perdí en tu ausencia y ahora pierdo la razón…

Perdí el destino de mi viaje, alguien robó mi equipaje, sé me perdió también hasta la inspiración, sé lo que siento y te siento, sé que se acaba mi canción, ya no recuerdo el sonido de mi voz, tatué tu nombre en mis manos, para saber que hago aquí, tal vez pronto no sepa nada de mi…

Perdiendo el rumbo en la cabeza, alguien está cerrando puertas, perdí el calor cuando el frío me abrazó, sé que te quiero y te espero, sé que tal vez me apague al fin, perdí el aire pero jamás retrocedí, ya lo demás no sabe a nada, si no aparece tu mirada, hambriento el vacío y yo soy la carnada…

Perdido escucho al silencio, doscientas cartas de amor, un traje de astronauta y en la mano el corazón, perdí la rabia y aprendí, gracias por creer tanto en mi, te juro que yo lucharé por resistir, puedo perderme intentando encontrarte, puedo olvidarme intentando recordarte, no tengo nada que pedir y aunque decidas no volver, no te dejaré de querer…


PD: Alguien dijo una vez, que “No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.”, esa fue, luna, mi manera de verte siempre, esa fue mi suerte…lo que llevas dentro, fue motivo suficiente para decidir, de un salto, cruzar el espacio entero para llegar a ti, aún si la probabilidad de ello, fuese de un 1%. Gracias por tu vida, una vez más.

Carta a la Luna 189 – Poder llegar

Mis brazos alrededor de la luna, de ti, o de ninguna, alrededor de un sueño, desperté, mis ojos sumergidos en los tuyos, se apaga todo el ruido y flotando sin pensar, en tu sonido espacial, imaginé llegar, una noche, conectado a una estrella, enchufado a tu belleza lunar, el deseo a mi vida fugaz siempre fue, resistir y poder llegar.

Mi mente de repente, ya no sirve, el pecho me advierte, que soy libre quisiera abrazarte otra vez, quisiera acercarme y poder decirte que te quiero, decirte que te espero, me muevo ahora ya sin parar, ahora mismo, si muero me da igual, siempre me vuelves a reanimar, cuando te siento, aunque no estás, sabré resistir y espero poder llegar.

Mis manos dibujando tu sonrisa, mis poros respirando de tu brisa, quisiera tanto y me vuelvo a olvidar, entiendo que ahora sé caminar, paso a paso, ahora tengo claro que no hay descanso, por ti me alejé de la falsa seguridad, salté a el espacio en un viaje final, sin regreso, porque me gusta hasta tu forma de parpadear…espero resistir y tal vez, un día, poder llegar.

Carta a la Luna 185 – Densa

Densa la corriente espacial, fuerte el río negro, luna subliminal creo que te veo, pero no estás aquí, siento que te siento, pero no estás junto a mi, fuerte es el destino golpeando, haciendo olas, apagó hasta al sol, lento el momento y sin tus ojos no sé si vengo o voy, pero dentro algo funciona y aquí estoy.

Densa la marea, me mareo y pierdo el control, marcas en mi mente, de repente apareces tú, pero no es verdad, no te puedo tocar y sé bien que no estás, fuerte golpe en el pecho, mi corazón esquiva esa quietud al acecho, eterno el momento sin tu energía, a veces no sé si vengo o voy, pero dentro sigo latiendo, aquí estoy.

Densa la tormenta sideral, estrellándose en las rocas las estrellas, ahora ruge el mar, quiero ser eterno y aguantar, sólo soy un tipo enamorado de ti, no sé cuánto dure, pero daré todo de mi, lento sigo el viaje, si me ahogué, reviví, sólo de equipaje, lo que dejaste aquí, a veces no sé si vengo o voy, pero te siento, aquí estoy.

Carta a la Luna 183 – De mi

El fantasma de mi barrio se acercó a mi cabeza, el ruido de mis calles empieza, oscuro el espacio, las estrellas se alejan, cometas agotados caminan y no vuelan, yo sigo con mi viaje, no llevo equipaje… y sigo enamorado de ti, no sé que será de mi.

El recuerdo a patadas me despierta ideas, el triste argumento del silencio me espera, colores y paisajes de lugares remotos, quedaron en mi sueños y todos se me han roto, despierto en mi viaje, dentro de este traje…y sigo loco por ti…no sé que será de mi.

El momento que regresa, ya no sienta cabeza, el recuerdo de tus ojos, el sonido de tu risa, el calor entre mis manos, la musa en tu sonrisa, aprendí a esperar, a no tener prisa, yo sigo en tu camino, muero pero siempre revivo…y sigo respirando por ti…no sé que será de mi.

Carta a la Luna 180 – Posibilidad

Puede ser que sea un ingenuo, puede que sea un idiota, puede ser que un complejo de astronauta, puede ser que sea imposible, puede que parezca improbable, puede ser que se me acabe el aire en este viaje, puedo ser tanto por ti, eres tanto para mi, puedo escribirte mil poemas y seguir.

Puede que sea mortal, puede que me salga mal, puede ser que la reserva no me alcance para llegar, puede ser casualidad, puede ser causalidad, puede ser que en tus mirada sea inmortal, puede ser que el corazón, se acostumbrara al dolor, puedo ser tanto por ti, eres la luna para mi, puedo contarte una historia y verte dormir.

Puede ser que no pueda más, puede ser que no vuelva más, puede ser que busque la lluvia para llorar, puede ser que te quiera tanto, puede ser que aún no sepas cuánto, puedo encontrarme derrotado, puedo morir enamorado, puede que sea el destino y tú mi camino, puedo decirte desde aquí, que lo que late es para ti, puedo abrazarte y no encontrar jamás el fin.

Carta a la Luna 168 – Inevitable

A través de mis cristales, te vi mejor en aquel océano espacial, allí a lo lejos, me puse a nadar, a través de tanto agua y tanta sal, aprendí a respirar en lo profundo, no renuncié a este viaje ni un segundo y te vi, porque siempre estuviste aquí…inevitablemente tú en mi.

A través de los poros de mi piel, conocí el lenguaje de un abrazo y me quedé, me refugié en mi centro y me inundé en una canción, otro recuerdo en alta mar, bajo una ola sideral, no perderé el tiempo, aunque a veces en tus ojos me perdí…inevitablemente tú en mi.

A través de los surcos de mis venas, se ahogan todas las penas, oigo voces de sirenas, confundiendo la razón y se me incendia el corazón, yo te preparo otra carta, siempre dispuesto a firmar la confesión, poniendo entre paréntesis “astronauta por convicción”, estoy aquí hasta el final desde aquel día en que te vi, porque lo siento así…inevitablemente tú en mi.