Carta a la luna 357 – Viaje y cambio

El sol cayó dormido, llueve en sal
el universo encendido, vuelve a gritar
nada más que un latido y todo acabó
este traje de cera se marchitó

El aire sigue extinto, todo acabó
lo que golpeaba en el pecho, no resistió
nada más que el abismo y todo empezó
la historia en las estrellas se fracturó

La melodía indigente, hoy renunció
cerré los ojos muy fuerte y todo vibró
nada más que un instante y algo murió
el viaje por la galaxia pronto cambió…

Carta a la Luna 255 – Si te tuviera al frente

Si te tuviera al frente
no diría pero haría
bastaría un segundo
es eterno, es absurdo
si te tuviera aquí
tal vez podría resistir
o invitarte una mirada
porque te quiero
no te miento
no me arrepiento
entiendo y no comprendo
porque duele y lo siento
porque es facil
pero queremos difícil
no es frenarse, es fluir
para bien o para mal
siempre debe terminar
el final es un comienzo
o comienzas al final
arranqué todas mis capas
me partí a la mitad
tengo sólo este momento
tengo sólo tu recuerdo
tengo golpes sin piedad
si es pequeño el universo
para estar aquí los dos
ven y apágame, te dejo
o abraza lo que tengo
y no me vuelvas a soltar.

Carta a la Luna 249 – Hoy por seis

Hoy no desperté y sin dormir,
esta noche de mañana y sin ti,
hoy el universo no amaneció,
un latido que se fue y no volvió.

Hoy rompió el silencio una canción,
hoy perdió el tiempo mi corazón,
tengo aún pendiente tanto aquí,
tengo de respuesta nada de ti.

Hoy encontré que me perdí,
tengo escondido lo que sentí,
hoy salté más alto para caer,
aún no puedo dejar de querer.

Carta a la Luna 231 – Desde la tristeza

Hoy escribo desde la tristeza,
adoptado por un golpe de frío,
hoy escribo descubierto, sin abrigo,
con el pecho hecho un nudo,
con el corazón tiritando, desnudo.

Hoy escribo desde la tristeza,
entre estrellas y cometas,
hoy escribo sintiéndome perdido,
con las manos asfixiadas,
con la frontera extraña y apagada.

Hoy escribo desde la tristeza,
porque lo siento y no lo elijo,
hoy escribo porque sigo vivo,
con todo el universo aquí, pero sin ti,
con el ruido del vacío dentro de mi.

Hoy escribo desde la tristeza,
enloquece sin remedio la razón,
hoy escribo al final de una canción,
con tu sonrisa al otro lado de mi llanto,
conmigo, sin poder evitar quererte tanto.

Carta a la Luna 219 – Sin ti sabe a nada

Te doy todo lo que llevo, tienes lo que guardo, lo que abrigo conmigo que no sienta el frío, que sienta la suerte de estar contigo, crezco siempre que me miras, si no estás, el abismo y la caída, tengo sólo noche, sin ti ya no hay alba, tengo de todo y sin ti sabe a nada.

Te regalo esto que traigo, tienes lo que escribo, lo que llevo en el pecho, también sus latidos, todo eso que me hace estar vivo, fuego inmediato cuando haces contacto, si no estás, me cierro y me apago, tengo sólo noche, sin ti ya no hay alba, tengo de todo y sin ti sabe a nada.

Te confieso mi adicción, tienes toda mi atención, ya no sueño más, estoy despierto, contemplando lo fugaz del tiempo, lo que siento es para ti, también mi universo, no te encuentro y otra vez, siento que me pierdo, tengo sólo noche, sin ti ya no hay alba, tengo de todo y sin ti sabe a nada.

Carta a la Luna 203 – Sé muy bien

El dolor, cuando se acabó el calor, el amor, capitán de mis deseos, sigo aquí y no puedo parar, soy consciente que no estás, pero siento, cada uno de tus momentos y sé, que te quiero, yo sé que te espero, mientras muero y ahora pierdo, un poco la identidad, pero aún tengo tu sonrisa y tu recuerdo, sacudiendo mi universo…y sé, sé muy bien que te quiero.

El calor, se perdió por el sendero, el dolor, se coló entre los huesos, sigo aquí y no me voy a rendir, estoy presente y tú no estás, pero siento, la vibración de tu cuerpo y sé, que te quiero, yo sé que te espero, mientras trato de soñar, para poderte encontrar, pero despierto y ya no duermo, cierro los ojos y finjo descansar…y sé, sé muy bien que te quiero.

El amor, siempre sabe mejor, el sudor, se mudó de mis manos, sigo aquí, en un pueblo lejano, estoy ausente si tú no estás, pero siento, todavía tus besos y sé, que te quiero, yo sé que te espero, mientras vuelvo a escribir, para ti,  para poder respirar de nuevo, pero no sopla tu brisa y me enfermo, mientras veo apretando al tiempo…y sé, sé muy bien que te quiero.

Carta a la Luna 195 – Viajando

Viajando solo voy ligero, llevando sólo lo que siento, las luces de tus ojos entre mis recuerdos, quisiera saber más de ti, ahora que sé más sobre mi, quisiera a veces olvidar que sigo aquí, llevo a veces el latido congelado, a veces te escribo las cartas tiritando, no sé si tienes algo que decir, no sé si con todo este frío te pueda oír, si no termino es porque siento que aún no empiezo…

Viajando por este universo, con el fantasma de la suerte, guardándote un abrazo por si vuelvo a verte, ahora que nada más me importa, que saber que eres feliz, aunque se quiebre el corazón, esto es así, a veces te traiciono y quisiera olvidarte, pero vuelves a aparecer en cualquier parte, no sé si pueda algún día encontrarte y que también tú quieras encontrarme a mi…

Viajando siempre sin ningún camino, guiando siempre, los latidos y no el destino, no soy lo que pueda tener, no soy el traje que ahora llevo, no soy un cargo, un trabajo o dinero, siempre fui el que estaba al lado, enamorado de la luna, lo que te doy no se lo di nunca a ninguna, con la certeza de realmente no saber, no sé si pueda comprender, pero es que no puedo dejarte de querer…

Carta a la Luna 194 – Cada día en mis cartas

Después de tu minuto, el reloj se suicidó, el infinito se multiplicó por dos, se incendió este camino, se me quemó la ilusión, apretando sus cenizas oí tu canción, tengo tiempo por las venas, del espacio y tus estrellas, un incendio en el pecho que aún calienta, voy disfrazado de astronauta, volando a ciegas si me faltas, te digo que te quiero cada día en mis cartas…

Después que todo se eclipsó, el horizonte se apagó, perdido entre un latido y la razón, no tengo nada que ofrecerte, sólo este loco corazón, que como yo, también de ti se enamoró, vuelve el silencio a llenarme la cabeza, la realidad vuelve a tomarme por sorpresa, voy inventando aire para no ahogarme, más cerca a la espada que a la pared, siento el filo pero no pienso volver…

Después de caer en tus ojos, de abrazarme a tu boca, después de aprender también de mi derrota, el resto de este universo poco importa, da igual si hoy vuelvo a morir, porque aprendí, gracias a ti, a revivir, no pasa nada mientras pueda resistir, porque llegaste tú a mi vida una mañana, enamorado estoy también hasta del alba, porque te quiero desde el fondo de mi vida, entiendo que lo primero es tu sonrisa…

Carta a la Luna 192 – Todavía en movimiento

Todavía en movimiento, dentro de una poesía, sin gloria y sin pena, extraña condena, prefiero gastarme el corazón, en una sonrisa, aunque haya dolor, prefiero decir que te quiero y quedarme expuesto, porque simplemente es lo que siento.

Todavía en movimiento, dentro de mi centro, sin musa presente, en carne y hueso, prefiero estar muerto, por hacerme adicto a la luna, que nunca haberte encontrado y estar vivo, sin fuego, entre tantos, pero sin ti.

Todavía en movimiento, por el universo, sin buscar sentido, estando perdido pero decidido, en cada canción, algo todavía, en todas mis cartas, algo de mi vida, yo sigo y también sé resistir, sólo espero que seas feliz.

Carta a la Luna 187 – Ojalá estuvieras

Estuviste siempre ahí, al salvarme de mi mismo, eres esa medicina y una dulce enfermedad, me volviste a inspirar, lo que dice tu mirada sin hablar es espacial, energía que alimenta cada carta hambrienta, me haces mucho bien y no sé si te das cuenta, sé que puedo esperar, pero a veces es difícil porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.

Saliendo de un abismo, con tu mano en la mía, el universo estalló, empezó a llover color y el silencio me gritó, tu sonrisa es una droga espacial recorriéndome las venas, yo intentaré llegar en una pieza, te quisiera encontrar aunque me pierda, pero a veces es difícil, porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.

Entre el espacio y la pared, a veces yendo al revés, eres musa inevitable, batería infinita entre mis manos y el papel, me empecé a mover cuando aprendí a no correr, empecé a respirar casi sin aire a tu lado y reviví, tengo tanto para ti…pero a veces es difícil, porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.