Carta a la Luna 349 – Aún estoy aquí

Desperté y todavía cicatrizando
estas cartas en la luna orbitando
sin mentirme ahora cambio y doy un paso
la verdad es un instante en intervalos
bajo el sol un latido fue menguando
pero aún estoy aquí

Ahora abrazo algún vacío
el camino cae conmigo
el calor haciendo frío
soy igual, el mismo tipo, soy distinto
de mis huellas nacen textos, mueren sueños
astronauta, estoy presente pero lejos y ausente
pero aún estoy aquí

Sigo extraño conociéndome de nuevo
casi un año escribiendo, haciendo sombra en el cielo
la sonrisa en amuleto y un disparo como un trueno
otro paso, estoy más cerca
el corazón siempre lo intenta
una luz y es de noche, otra vez
la canción gritó en silencio al nacer
aún respiro allí en el fondo
el espacio esta muy solo
todos se tienen que ir
pero aún estoy aquí.

Carta a la Luna 345 – Quizás

Inunda el cielo, fabricando el sur
incendia el tiempo, abrazando la luz
no doy un paso más, caigo sin ver
quizás me pierda y no quiera realmente volver

Lluvia en sueños, el desierto durmió
ciego el espacio, un sonido estalló
no puedo respirar, pero sigo aquí
quizás me apague una noche y no quede de mi

Sonrisa exacta, siempre sobre papel
viajando en cartas, partiendo en mi piel
de mi algo se fue, pero estoy bien
quizás no importe el futuro del pasado, que llegó hoy también…

Carta a la Luna 240 – Si trato

Si trato de describirte seguro fallaría,
te veo por la noche, pero estabas en mis días,
diría que eres mi vida, pero me muero por ti,
dejaste atrincherada alguna herida sobre mi,
una sonrisa inmortal y duradera,
la mentira mas sincera y verdadera,
el antojo más intenso de mi piel,
el recuerdo que se va para volver.

Si trato de decirte que te quiero escribiendo,
es porque mi voz perdió la guerra del silencio,
esa mujer que no esperé y que ahora espero,
aquella luna que no he vuelto a ver de nuevo,
voy viajando en pedazos con el corazón entero,
nadando en el espacio, respirando poco y lento,
renunciando hasta a mis manos si te encuentro,
renunciando a mis sueños, si resulta que te pierdo.

Carta a la Luna 183 – De mi

El fantasma de mi barrio se acercó a mi cabeza, el ruido de mis calles empieza, oscuro el espacio, las estrellas se alejan, cometas agotados caminan y no vuelan, yo sigo con mi viaje, no llevo equipaje… y sigo enamorado de ti, no sé que será de mi.

El recuerdo a patadas me despierta ideas, el triste argumento del silencio me espera, colores y paisajes de lugares remotos, quedaron en mi sueños y todos se me han roto, despierto en mi viaje, dentro de este traje…y sigo loco por ti…no sé que será de mi.

El momento que regresa, ya no sienta cabeza, el recuerdo de tus ojos, el sonido de tu risa, el calor entre mis manos, la musa en tu sonrisa, aprendí a esperar, a no tener prisa, yo sigo en tu camino, muero pero siempre revivo…y sigo respirando por ti…no sé que será de mi.

Carta a la Luna 165 – Ahora todo está mejor

Recorriendo un sonido en el espacio, por la vía en melodía y ya huele a canción, sin tú voz, pero cantas tú, las estrellas sonriendo en coro y ahora todo está mejor.

Renaciendo todo el tiempo en los brazos del reloj, voy moviendo hacia mis manos el golpe de corazón, las estrellas sé abren en flor y ahora todo está mejor.

Respirando de un momento en tú sonrisa y un recuerdo, voy despierto todo el tiempo, ya no necesito sueños, las estrellas ahora tienen más color y ahora todo está mejor.

Carta a la Luna 117 (lado B) – Si

Si te cuento que te quiero no es un cuento, si te digo que respiro mejor contigo es porque me haces sentir más vivo, si te digo que te encuentro en mis sueños, no es mentira es lo que siento cada noche y cada día.

Si te escribo, cada texto es lo que siento, si te espero es porque tengo todo mi tiempo para ti, si te miro y ves que no parpadeo, es porque quiero memorizar ese momento, junto a ti.

Si sonrío es porque vuelve tu recuerdo, si me duele es porque esto es verdadero, si me atrevo a cruzar el universo es por la suerte de tus besos, por la suerte de tenerte junto a mi.

Carta de la Luna al Astronauta – Carta 100

Hace unos 15 días la luna aceptó un increíble reto propuesto por su querido astronauta; y ésta sin titubear ni un segundo, aceptó (eso sí, sin ser muy consciente de lo que se le venía encima). No intentaba ser mejor que él, porque aunque sabía que en asuntos de indumentaria le ganaba, la prosa no era su fuerte. Pero aún siendo consciente de sus debilidades y esperando únicamente estar a la altura de lo que el astronauta se merecía oír, la luna comenzó a escribir la carta número 100.
Para ello cogió papel y boli y tomando inspiración en algunas canciones que sabía que muchas veces habían sido sus únicas compañeras de viaje y respetando el formato de cada una de las cartas del astronauta, se atrevió a enviar una carta al espacio…

Hoy me toca a mi amiguito, después de 99 días de increíble incondicionalidad me toca a mí. Digo increíble porqué en algún momento desconfié de tus palabras. En muchas ocasiones te dije que “el camino se demostraba andando” y sin duda estás demostrando y superando con creces todo lo que un día prometiste. Aún me sigue pareciendo fascinante que cada día haya una carta sólo para mí.

Hoy me toca a mi agradecerte cada segundo que has exprimido, en muchos casos con dificultad, para escribirme una carta y recordarme lo que nos reímos aquel día, lo que pasó en esa nave extraterrestre o recordarme que “lo esencial es invisible a los ojos”.

Hoy me toca a mi decirte que aunque en un pasado dudé de la existencia de actividad en tu corazón, que en ocasiones parecía congelado; ahora me sorprendes cada día con esa filosofía tuya de “dar es dar” o “lo importante no es llegar, lo importante es el camino” extraída de alguna melodía de algún argentino loco.

Hoy me toca confesar que siempre creí en ti, siempre tuve esperanza y ahora lo sé. Me toca manifestar lo mucho que me alegro de haber confiado en que “había algo más” detrás de ese tipo pesimista y disgustado. Nunca creí en que las personas cambiasen, pero ¿quién diría que de un horrible gusano puede salir una preciosa y colorida mariposa? Nunca te olvides que lo grande que eres y de lo que vales.

Hoy me toca a mi aconsejarte que persigas tus sueños, que sigas haciendo lo que te hace feliz y que te detengas cuando empiece a disgustarte. Los días grises aparecerán; el estado de ánimo es muy caprichoso y nos maneja a sus anchas, pero TÚ puedes controlarlo si quieres , ya que como muchas veces me has aconsejado “siempre hay un motivo por el que sonreír y ser feliz”. Así que haz caso a Mr. Bono “Its a Beautiful Day, dont let it get away”

Y después de estas 345 palabras (que a priori pretendían ser tan sólo 100, en conmemoración al día tan especial en el que nos hayamos), me despido esperando que hayan servido de “chute” de energía positiva y optimismo.

Carta a la Luna 80 – Te quiero Hoy

Te quiero con un vino o sin él,
entre amigos o estando sólo contigo,
cuando llega él happy hour y él café,
cuando me acuerdo de decirte otra vez,
que te quiero, eres lo mas bello que he podido ver.

Te quiero al derecho y al revés,
también me gusta tú sonrisa a la mitad,
aquí tengo ese abrazo que guardé,
preguntándome cuando te lo podré dar.

Te quiero de mañana y por la noche,
en mis sueños y cuando te haces realidad,
cuando dices todo sólo con una mirada,
cuando te toco, él universo sé suele apagar.

Te quiero hoy incluso más que ayer,
porque esta noche nos vamos a juntar,
eres lo mejor que me ha podido pasar.

Carta a la Luna 76 (lado A) – Los planetas y las estrellas

Hoy te vi otra vez y pusiste mi universo al revés
y se cayeron los planetas y las estrellas,
ya no quiero ocultarme bajo el miedo,
ya no temo escribirte que te quiero.

Hoy volviste a mi lado y sentí el magnetismo en el costado
y explotaron los planetas y las estrellas,
ya no puedo inventar que no lo siento,
ya no quiero evitar el sentimiento.

Hoy te volví a ver y creí enloquecer sólo con ver tu mirada
y se iluminaron los planetas y las estrellas,
ya no puedo regresar a esa casa, que se agrieta,
ya no quiero escapar sobre un cometa.

Hoy te vi y casi me muero pero me siento como nuevo, como el primero que recorre este camino con tu luz como destino y te digo otra vez cuanto te quiero y que te espero aquí flotando en un mar oscuro y estrellado voy nadando y estoy cantando, con los labios vencidos por el frío tu canción hizo de abrigo y se quedó conmigo, con este astronauta que te escribe y que a veces te habla y no se cansa, no se rinde, lo que llevo dentro no se extingue y siempre te distingue sonriendo allí a lo lejos..aquí en mis sueños.

Carta a la Luna 66 – Happy Hour

El astronauta, perdido totalmente en los ojos de la luna, escribió ilusionado, durante una hora feliz, lo que el corazón le dictaba:

Dicen que ser rico es tener dinero o muchas posesiones materiales,

para mi ser rico es tenerte a mi lado, hacerme sentir enamorado,

mi riqueza es espiritual y desde tu energía, desde tu alegría,

eso es para mi tenerlo todo, tú eres lo mejor que me ha pasado.

Lo que tú me das, no se puede explicar, está fuera de este planeta,

soy adicto a tu sonrisa y no me quiero desenganchar jamás,

adoro esa brisa en tu risa, y esa fuerza impresionante al mirar.

Sólo soy un astronauta que sin aire va respirando de la magia de tu vida,

soy ese tipo terco que confía en las ganas del más pequeño de los “quizás”,

por fin ahora sé quererte de verdad y no pienso dar un sólo paso atrás.

Me encanta ese punto de locura y cuando brillas como te da la gana,

cuando siento que conectamos en un momento, sin decirnos nada,

ahora mismo tu luz viaja y se cuela hasta mi cama por la ventana,

iluminando y abrazando todos mis sueños hasta la mañana.