Carta a la Luna 380 – Ciego

Vamos a decir las cosas claras
porque esto está muy turbio
vamos, que no dices nada
y esto es tan, tan absurdo

Ahora que aprendo a observar
ya no vivo de espejismos
ahora, que no queda nada más
vamos a dejarnos de eufemismos

La mentira era cierta y no verdad
tú sonríe hacia donde quieras
la mentira, la moneda universal
yo sonrío, pero es una pena

Nadie sabe, nadie dice, nadie vio
todo pasa y esto pasará
nadie, como siempre, sólo yo
por abrirme y enseñar el corazón…

Carta a la Luna 294 – Viaje angosto

Digo poco esta noche
el viaje se hace escaso
sin decir ya lo diré
y nunca sabré el por qué
si decide mi cabeza
arrancarme la certeza
y sembrarme una duda
un recuerdo que sin cura me enfermó
digo que no lo diré
esta vez me descuidé
el pasado fue veloz
no lo pude detener
las ideas que inventan
escenarios de mentira
la memoria que disfraza la emoción
ahora vuelve el corazón
la marea se relaja
el silencio ahora encaja
y todo vuelve a su color
ahora me siento mejor
siento el frío y me abrigo
si recuerdo ahora sonrío
voy sintiendo el calor
el sendero se me acaba
aún me pesa la mirada
y prefiero una canción
esta bien, esto termina
estoy bien, no ha sido nada
no sé que será mañana
pero hoy sé que aún estoy.

Carta a la Luna 140 – No sé si estás

Cuando un huracán te quiere arrancar de mi, cuando se me inundan los ojos por ti, cuando el corazón no sabe que pasa aquí, entonces siempre le hago caso a lo que siento…cuando te busco y no sé si estás.

Cuando me mirabas y mi adicción por ti, cuando cantabas lo que iba a decir, cuando escribo y cada palabra me golpea, cuando respiro y huele a ausencia, cuando en el espacio me siento un intruso y cuando te busco…no sé si estás.

Cuando el sonido me recuerda a ti, cuando soñaba y ahora sin dormir, cuando sonrío y todavía siento frío, cuando no estás tú, un tono azul, cuando viajo solo y sin tu luz, cuando miro y no se ve…cuando te busco y no sé si estás.

Carta a la Luna 135 – Volví a despertar

Sigo despertando, porque me dormí, las heridas con antojo de sal, la noche mantiene esa sensualidad espacial, la luz se abstiene y siempre vuelvo a cantar, no vuelvo a soñar, volví a despertar.

Sigo anestesiando ese golpe frontal, sigo acariciando tu recuerdo y nada más, mañanas sin más que yo conmigo, que diferente era todo contigo y otra vez intento respirar, no vuelvo a soñar, volví a despertar.

Sigo viajando por un camino, embarrado de destino y mis pasos tropezando una vez soñaron que flotaban, el amor ausente de repente por capricho juvenil, yo latente, tú estando sin estar y no vuelvo a soñar, volví a despertar.

Sigo cantando sin canciones, todas eligieron a mamá, me quedé sin la custodia, con un tatuaje de tu boca dando un beso en la memoria, aprendiendo a convivir con eso doy un paso más y no vuelvo a soñar, volví a despertar.

Sigo y ya no persigo, frío pero todavía vivo, duele pero aún sonrío, eligiendo siempre la sensación de un abrazo, ciertos momentos como un balazo y vuelvo a apretar los dientes, nada existe si no haces lo que sientes, luna, todo pasa, envejece, encantadores de serpientes dando siempre la razón, yo siempre doy el corazón y no tengo nada más, ya no vuelvo a soñar, hoy volví a despertar.

Carta a la Luna 119 – Desde Marte

Este martes, desde Marte escribo esto, siempre quiero abrazarte pero sé que no es momento, siento el comportamiento, porque sé que ésta vez no es sobre mí, porque sé que aunque me muera por ti…lo primero eres tú, quiero hacerte muy feliz.

Este martes diferente, la nave loca como siempre, quiero invitarte a un paseo o un café, no se trata de mi en éste momento, ahora entiendo, te sonrío y lo siento, porque sé que aunque me muera por ti…me voy a sentar en Marte a quererte desde aquí.

Este martes quiero ayudarte pero a veces soy muy bestia, lo que siento es como un niño dando golpes en la puerta, al final lo comprendo, cada vez soy menos lento, porque sé que aunque me muera por ti…tu alegría para mi es lo primero.

Este martes, no te embarques y descansa, toma aire, ten confianza, yo siempre haré lo que pueda por hacerte sonreír, con dinero o sin dinero, despierto o en un sueño, aunque sienta que no puedo resistir…te prometo que siempre estaré para ti.

Carta a la Luna 117 (lado B) – Si

Si te cuento que te quiero no es un cuento, si te digo que respiro mejor contigo es porque me haces sentir más vivo, si te digo que te encuentro en mis sueños, no es mentira es lo que siento cada noche y cada día.

Si te escribo, cada texto es lo que siento, si te espero es porque tengo todo mi tiempo para ti, si te miro y ves que no parpadeo, es porque quiero memorizar ese momento, junto a ti.

Si sonrío es porque vuelve tu recuerdo, si me duele es porque esto es verdadero, si me atrevo a cruzar el universo es por la suerte de tus besos, por la suerte de tenerte junto a mi.