Carta a la Luna 394 – Como si nada

Como si nada, la noche cayó
apretando al sol bien al sur
llevando mañanas al revés
siempre hay un lado que no ves

Como si nada, se estrelló en mi ventana
una brisa con estrellas atrapadas
y tal vez, la luna sonriendo a lo lejos
mientras baila el mar con ella, sin saberlo…

Carta a la Luna 364 – Procesos

Espero que el golpe aterrice certero
entero el espacio y yo a la mitad
mintieron y lo acompañaron de un beso
salieron sonriendo y yo quería entrar
extraño el proceso de querer a lo lejos
absurdo el instante en el que quise odiar
ahora la calma a llegado al puerto
ahora la luna no baila con el mar

Insomnio querido, ya no duermas conmigo
detesto tu estilo, tu y yo no vamos más
el sueño un día, huyendo despavorido
la noche era un cuento de nunca terminar
absurdo el proceso de todos mis excesos
extraño el espejo, no me podía mirar
ahora el tiempo me enseña a ser viejo
ahora la luna brilla en otro lugar…

Carta a la Luna 295 – Saliendo del bosque

De paseo por el bosque
de enfermero por la herida
abrazando la caída
desprendiéndome del norte
de paseo por la vida
los rumores son más fuertes
llega pronto mi salida
estoy listo, estoy presente
humedezco los recuerdos
de rodillas en la orilla
veo extraño mi reflejo
sonriéndome ajeno
pero vuelve a besarme
esa brisa inventada
melodía en la nada
ahora vuelvo a recorrer
el espacio y tal vez
sea eterno sin querer
o sea mi última vez
una luz entre las sombras
desconcierto sin demora
abro bien el corazón
voy cerrando la razón.

Carta a la Luna 289 – Viajando

Viajando y respiro de regreso
viajando aprendí a estar despierto
viajando dando giros y conmigo
viajando, tan errante el destino
viajando con el corazón distante
viajando y nada es tan importante

Viajando me desgasto en el tiempo
viajando hoy me siento como nuevo
viajando capeando el siniestro
viajando, recordando algo nuestro
viajando con los pies pisando el suelo
viajando siento el cuerpo más ligero

Viajando con la locura consciente
viajando el miedo es irreverente
viajando abrazado a lo imposible
viajando nada es irreversible
viajando siento frío pero quema
viajando en libertad por el dilema
viajando se hace débil esta pena

Viajando quiero igual pero distinto
viajando sonriendo y luego existo
viajando en silencio y entre gritos
viajando solo doy y ya no exijo.

Carta a la Luna 210 – Me olvido de mi

Proceso cósmico donde me ausento, espacio invadiendo el norte, nunca mi centro, espejismo de tu rostro sonriendo y mis ganas, encerradas por su propio bien, quisiera tenerte aquí esta noche, mientras tanto me olvido un poco más de mi.

Despistados los recuerdos de quién fui, espacio apretando el cuello, nunca mi centro, un sonido regresando y tu nombre, grabado sobre mi piel, quisiera abrazarte esta noche, mientras tanto me olvido un poco más de mi.

Exiliado el temor, no me arrepiento, espacio rompiendo un sueño, nunca mi centro, aún golpea y resiste el corazón porque te quiero, mientras respire, aquí te espero, quisiera besarte esta noche, mientras tanto me olvido un poco más de mi.

Carta a la Luna 165 – Ahora todo está mejor

Recorriendo un sonido en el espacio, por la vía en melodía y ya huele a canción, sin tú voz, pero cantas tú, las estrellas sonriendo en coro y ahora todo está mejor.

Renaciendo todo el tiempo en los brazos del reloj, voy moviendo hacia mis manos el golpe de corazón, las estrellas sé abren en flor y ahora todo está mejor.

Respirando de un momento en tú sonrisa y un recuerdo, voy despierto todo el tiempo, ya no necesito sueños, las estrellas ahora tienen más color y ahora todo está mejor.

Carta a la Luna 137 – Te espero desde aquí

Subido en un árbol espacial, observo la distancia criminal y el tiempo muerto reviviendo para mi, espero que un día aparezcas aquí, espero abrazándome para engañar al frío, espero y hago este bosque mío, escribo protegido del qué dirán, escribo enamorado, te veo aunque no estás…te espero sin dormir, te espero desde aquí.

Mirando el horizonte espacial, estrellas y cometas pero tú no estás, el corazón experimenta un panic attack, mis textos describiendo toda mi verdad, no sueño más, espero con canciones, mis condiciones sólo son querer y amar, nada más, no existe más y la verdad es que te siento pero no estás…te espero sin dormir, te espero desde aquí.

Sonriendo si recuerdo tu risa espacial, mañanas en desiertos, viajo por dunas de sal, quisiera verte luego, otro café de aquellos, quisiera sólo un beso y hacer todo esto real, espero inspirado igual, espero en un laberinto sensorial, espero que sonrías siempre luna, haz lo que sientas para estar segura que es de verdad, yo siento otra vez esta mañana tu figura entrando…pero no estás…te espero sin dormir, te espero desde aquí.

Carta a la Luna 128 – ¿Dónde?

El astronauta parpadeó, una nube espacial mareó el norte del compás natural en su camino estelar…y de repente perdió de vista a la luna, acostumbrado a la suerte de poder verla a diario, estos días extraños le juegan malas pasadas…él sigue escribiendo, él sigue sintiendo….tal vez hoy la vuelva a ver, tal vez no.

Ahora viajo solo acompañado de todo y de nada, el universo no se levantó de la cama y bosteza estrellas cada medio minuto, no necesito refugio, me quedo expuesto y así estoy bien y hasta contento, sin nada que esconder y sin perderme de mi propia vida, flotando conmigo a la deriva y con el corazón incendiado, el calor por mis venas, muy lejos las penas…y dónde estas tú?

Ahora sueño solo y sueño contigo seguido, tengo la enfermedad de tu sonrisa de capitán de mis latidos, tan fuertes que hasta el pecho se me ha partido, me quedo un rato en silencio sin querer entender lo que no entiendo, simplemente sonriendo y let it be, todo cambió desde que te conocí y sigue cambiando y es así, el corazón siempre pateando, yo siempre cantando…y dónde estás tú?

Ahora quiero tanto, arde tanto, espero tanto y no hago más el tonto, estoy creando y escribiendo gracias a tu regalo, estoy atento al golpe de la idea empezando en tu recuerdo, yo me acuerdo y lo siento todavía, nunca fue mentira o fue menos, aunque lejos no me alejo ni un momento, siempre empiezo el día abrazado a lo que me haces sentir, estoy aquí en el espacio y esta carta es para ti…dónde estas tú?

Carta a la Luna 126 – Casa en el espacio

Ahora tengo casa en el espacio, tenía prisa pero ahora voy despacio, tenía muchas ganas de pegarle al espejo, ahora tengo las manos abiertas y el corazón contento, escribiendo para ti me perdí y me encontré por fin, ahora soy pasajero de un sueño donde tú eres primero y luego el resto del universo, volví a respirar, te quiero y no lo puedo cambiar.

Ahora tengo casa en cualquier sitio, ahora que ya no me saca nadie de quicio, tengo libres las ideas y nada me importa tanto, si, estoy contento y te recuerdo, hasta canto, ya no volverá a caer el llanto por desear y no tener, ahora soy heredero de un sueño donde puedo abrazarte y decirte que te quiero, incluso al respirar, es lo que siento y no lo puedo cambiar.

Ahora vuelo a la deriva mientras lejos tu me miras, o eso creo, yo me muevo en alegría primitiva simplemente indiferente a todo lo demás, saco pecho y me acuerdo de tu sonrisa, la belleza en mi cabeza instalada, regalando inspiración, me gustaría verte conmigo haciendo infinito cualquier momento, eres tanto para mi y sé que debo resistir o morir en el intento, porque eres lo que siento, aquí cerca y a lo lejos, incluso al respirar, simplemente no lo puedo cambiar.

Carta a la Luna 123 – Tu, sobre el mar

Tanto nadar y casi me ahogo en la orilla, pero puse una sombrilla y me tumbé a respirar, el invierno se acerca y me cerró la puerta, yo abrí todas las ventanas de par en par, demasiado movimiento en el pecho, que todavía no logro amaestrar y tu reflejo sigue sonriendo sobre las olas de un mar espacial.

Tanta correr y casi me paso la salida, pero afiné la ruta y aprendí a caminar, el verano se acabó y se llevó el calor, pero mi corazón ahora arde mejor, llevo tambores golpeando a babor, demasiado soñador, pero me pude despertar y tu reflejo sigue sonriendo sobre las olas de un mar espacial.

Tanto escribir me hace bien, tanto callar me hizo mal, el tiempo puede ser muy cruel pero sabe recompensar, en la despensa de mi vida tengo fresca la comida para alimentar a ese que late en este viaje, no tengo equipaje, tengo mis manos escribiendo y a mi boca repitiendo tu nombre, demasiado sentimiento mordiéndome por dentro y tu reflejo sigue apareciendo sobre las olas de un mar espacial.