Carta a la Luna 369 – Miedo a las alturas

Viví en este lugar, soñando con una sonrisa
algo pronto va a pasar, camino por la cornisa
me hice amigo del bien y del mal, crucé la linea del miedo
escribiendo vuelvo a hablar y prefiero siempre estar contento

El principio es el final, partido ahora estoy completo
nunca quise renunciar a seguir haciéndome viejo
me hice artista personal, sin respirar, de la luna
salté del planeta sin más y tengo miedo a las alturas…

Carta a la Luna 108 – Más de ti

Un momento en tu mirada, tiene magia y tiene paz,
cada sonrisa de tus labios, adicción total,
yo te observo desde lejos, pero siempre estás aquí,
ya no sé si estoy soñando, pero siento tanto desde que te vi.

El incendio en mi pecho, siempre me sabe a ti,
en cada cielo de mis sueños, luna, siempre estás ahí,
yo te quiero desde el centro de mi vida, cada día un poco más,
ya no sé si estoy dormido, pero contigo todo es mucho más real.

Cuando escribo y te recuerdo, todo está mejor,
tu me dejas sin aliento y ya no existe más dolor,
yo quisiera abrazarte sin relojes y besarte una vez más,
eres de mis días lo más bello, por la noche quien me vuelve a inspirar.

Carta a la luna 106 – Bosque espacial (nave otra vez)

El astronauta, hoy volvió a ver la luna llena a lo lejos, recordó entonces aquel sentimiento que sólo dormía, y que ahora despierta al verla aparecer, sin darse cuenta, entró mientras escribía, a un bosque estelar, diferente a los demás, pero que sin problemas, bajo la luz infinita de la luna, lograría atravesar:

Hermosa luna espacial, en un bosque lleno de estrellas,
voy flotando, voy buscando algún rastro entre ellas,
si me pierdo, yo me encuentro nada malo podría pasar,
solo siento y me muevo por instinto, es distinto este lugar.

Ahora pierdo en el juego del camino al andar, difícil respirar,
voy soñando por momentos que te vuelvo a encontrar,
si me pierdo, estoy seguro en un rato al fin podré escapar,
solo siento que el silencio sabe a hielo, es distinto este lugar.

Ahora ya no busco, encuentro el modo de este bosque atravesar,
esperando a tu luz sobre mi casco y en mis ojos poderte reflejar,
si me pierdo, ya lo siento, pero tal vez me tengas que buscar,
si apareces a lo lejos me podré guiar, mientras tú no dejes de brillar.

Carta a la Luna 71 – Prefiero

Prefiero estar sólo en el espacio por quererte,
que en mi planeta acompañado, pero sin verte,
prefiero que se ría de mi toda la gente
por no rendirme aunque viaje para siempre,
que tener que obligarme a no sentir…
lo que yo siento ahora por ti.

Prefiero aprender a sobrevivir aquí sin aire,
que perder la fe, mirar atrás y acobardarme
y tener que respirar de la mentira de lo fácil…
prefiero escuchar cuando me late el corazón,
aunque tal vez eso me cueste la razón…
prefiero totalmente loco, que sin ti.

Y es que prefiero tu mirada antes que nada,
cuando se escapa tu sonrisa y no para,
prefiero una hora conectando con tu vida,
la eternidad sin un motivo no está viva,
prefiero seguir soñando y estar así de enamorado,
te prefiero, siempre, te prefiero a ti.

Carta a la Luna 49 – Sonreíste

Hoy la luna, sonrió…el astronauta simplemente abrazó aquella sonrisa imposible, aquel instante de magia espacial…y para ella, escribió:

Sonreíste y el infinito se abrevió en esa curva,

el sonido de tu risa marca el ritmo en mi canción,

y los poemas confundidos, piden cita en el siquiatra,

quieren describirte y no existen las palabras que hacen falta.

Sonreíste y la belleza escapó a maquillarse asustada…

el milagro de los panes y los peces no se te compara, 

cuando recupero la respiración y me detengo en tu mirada,

tu efecto en mi vida es la mejor obra de arte jamás imaginada.

Sonreíste y hasta creí estar soñando en mi cama,

bebo un poco más de agua para otra vez sentir las piernas,

el corazón se me expandió y ahora es un pueblo que gobiernas,

siento todo lo que me inspiras galopando por mis venas.

Sonreíste y con eso tengo para todos los días con sus noches,

eres el motivo eterno de este astronauta que te escribe y no se rinde,

la verdad siempre estuve enamorado de ti, luna… y ahora entiendo el porqué,

sonreíste y pegué un salto al espacio, sonreíste y desde entonces desperté.

Carta a la Luna 14

El astronauta, cada vez más enamorado, escribe otra vez…muy seguro de llegar respirando a ella, que allí en silencio, parece que espera…

 

Aprendí que la belleza existe exactamente,

en estar en este momento…

y no en pensar en el siguiente.

Descubrí en tus ojos que soñando estoy despierto,

que te quiero ocho días a la semana

y mañana, otra vez.

Que tus besos se tatuaron y mis brazos

se amarraron a la idea de abrazarte…y no soltarte.

Mis días a tu lado, como lienzos

donde pinto cada día y me inspira tu alegría…