Carta a la Luna 123 – Tu, sobre el mar

Tanto nadar y casi me ahogo en la orilla, pero puse una sombrilla y me tumbé a respirar, el invierno se acerca y me cerró la puerta, yo abrí todas las ventanas de par en par, demasiado movimiento en el pecho, que todavía no logro amaestrar y tu reflejo sigue sonriendo sobre las olas de un mar espacial.

Tanta correr y casi me paso la salida, pero afiné la ruta y aprendí a caminar, el verano se acabó y se llevó el calor, pero mi corazón ahora arde mejor, llevo tambores golpeando a babor, demasiado soñador, pero me pude despertar y tu reflejo sigue sonriendo sobre las olas de un mar espacial.

Tanto escribir me hace bien, tanto callar me hizo mal, el tiempo puede ser muy cruel pero sabe recompensar, en la despensa de mi vida tengo fresca la comida para alimentar a ese que late en este viaje, no tengo equipaje, tengo mis manos escribiendo y a mi boca repitiendo tu nombre, demasiado sentimiento mordiéndome por dentro y tu reflejo sigue apareciendo sobre las olas de un mar espacial.

Carta a la Luna 107 – Después de todo, otra vez tú

Después de irme del planeta, después de escribirte unos poemas, después de quererte tanto y aprender a ir despacio, de mi pacto de no agresión con mi propio llanto, después de escaparme del abismo en la grieta de mi mismo, después de un beso, o unos cuantos, después de haber perdido el tiempo por ir corriendo tras sus pasos, otra vez estás tú, frente a mi estás tú.

Después de perderme en el fondo de una botella, después de encontrarme en tus ojos llenos de estrellas, después de aprender a confiar totalmente en ti, después de un abrazo y tú efecto en mi, después del concierto en mi corazón dedicado a tú huella en mi imaginación, después de haber también de ti dudado, después de haberme defraudado, después de aburrirme de creerme listo y estar atontado, después de verte pintar mi vida de colores de pronto, ya no me escondo, estás ahí, no muy lejos de aquí.

Después de perderme detrás de una máscara de gas, después de por fin aprender a respirar, después de domesticar a mi paciencia, después de escuchar al corazón y olvidarme de la ciencia, después de la duda y el temor, después de confesarte que por ti me muero y que todo a tú lado es mejor, después de ser un poco soñador y dedicarte otra vez una canción…después de tantos años con los ojos apagados, ahora me veo, verdaderamente enamorado.

Carta a la Luna 58 – Viaje Lunar, día 6

El espacio entre tu y yo, entre un lápiz y un papel,

entre el hoy y el ayer,

sigo aquí sujetando fuerte la ilusión, sin nada que esconder,

y absolutamente nada que perder,

sólo soy un tipo en un traje de astronauta viajando en la galaxia,

porque simplemente de ti me enamoré.

El aire entre tu piel y la mía, los kilómetros de distancia

entre mis noches y tus días,

sigo aquí sujetando al corazón encerrado en mi pecho,

y deseando que siempre sonrías,

sólo soy un tipo soñador que le escribe todos los días a la luna

para darle un poco de alegría.

El dilema entre los dos se quedó allí atrapado en el pasado,

ahora sólo se quererte,

las estrellas se apagan para que encuentre tu mirada

y te tenga sin tenerte,

sólo quisiera decirte dos palabras y cogerte de la mano

para nunca más perderte.

Lo que siento es más grande que todo lo que viví hasta el momento

y te aseguro que no miento,

sigo fuera de tu casa, sentado en una roca recordándote

y perdiendo el aliento,

sólo soy un ser humano, no estaré aquí por siempre

pero por ti haré el intento…

Carta a la Luna 44 – Lado B (Confío)

Confío en lo que me exige el corazón desde allí dentro,

confío en este viaje increíble, y en lo que presiento…

confío ser lo suficientemente soñador y derrotar al tiempo,

confío en alunizar despierto con los brazos bien abiertos.

Confío en la alegría de mis ojos al verte entrar por esa puerta,

confío en los imposible porque esconde lo “posible” entre sus letras…

confío ser lo suficientemente tonto y abrazar a mi deseo en oferta,

confío en alunizar dormido con los ojos bien abiertos.

Confío en seguir cantándote sin que a veces te des cuenta,

confío en golpes que reviven, en la boca que no pide y sólo besa…

confío ser lo suficientemente joven para darte mucho tiempo de mi vida,

confío en alunizar alguna noche y ponerle música a tus días.

Carta a la Luna 29

Hola Luna, te extraño pero todavía te siento muy cerca

siempre fui un soñador y a veces me cuesta aterrizar

sigo viajando por el espacio, descubriendo el sonido del silencio

aprendiendo a meditar en el tiempo…aprendiendo a amar

Hola Luna, espero que seas feliz y sonrías desde el interior

siempre quise eso para ti…que desde el corazón hagas lo que sientas

y sientas hasta el alma, cada cosa que hagas, nada mas importa

nada más nos puede hacer vibrar, eso es lo que pone nuestra vida a bailar

Hola Luna, hoy te vi otra vez de reojo, y sigues igual de bella

abrigada por el espacio infinito y millones de estrellas,

al mirarte siento que comprendo lo que debo hacer por ti,

comprendo lo mucho que me gusta tu energía, cuando eres feliz