Carta a la Luna 161 – Hay momentos

Hay momentos en los que el cielo se parte, el silencio se reparte y yo me abrazo a tú recuerdo, hay momentos infinitos si me pierdo en tu sonrisa y yo sonrío desde aquí, hay momentos en los que te necesito tanto…hay momentos durante el día que son sólo para ti.

Hay momentos sin estrellas, ni un sólo rastro de ellas y yo mantengo fuerte la memoria, hay momentos que empiezan y nunca acaban, me reparto en estas cartas desde mi, hay momentos en los que te quiero tanto…hay momentos durante el día que son sólo para ti.

Hay momentos sin mis ganas, alguna veces por semana, yo dibujo esa mirada y estás ahí, entre la tinta y el papel, también regresas en canciones, en el poema que se escapa desde dentro de la piel, hay momentos en los que te extraño tanto…hay momentos durante el día que son sólo para ti.

Carta a la luna 26

El astronauta, sigue perdido, gastando el aire dando vueltas por el espacio, golpeado en el alma por él mismo, se falló otra vez y le falló a ella. Avergonzado, coge el lápiz para escribir a la Luna, sin saber si las cartas llegan a su destino…Tal vez no la vuelva a ver pero cree en que nada es imposible, que lo puede hacer…

Aquella costumbre perdida volvió a nublarme la razón,

siempre me trajo dolor y aún lo hace…y me parte el corazón,

pero al final fui yo quien cometió el error y no puedo justificarme

fui yo el único culpable…

Quise hacerlo bien, y viajaba con un traje nuevo, me peiné

y traté de estar guapo para ti, pero fallé y volví a caer en esa pesadilla

te perdí de vista y ahora no te encuentro, siento que se me partió la vida

por no estar atento, por no estar a la altura…

Ahora estoy solo y tengo miedo, no lo puedo negar

pero de alguna forma tengo que abrazar alguna esperanza

tengo que ser valiente de verdad y luchar contra lo que haga falta

luna, no sé si estás cartas te llegarán, pero las envió igual…

El cambio en mi por ti, fue real, eso jamás lo podré negar

pero aún queda algo por cambiar, y otra vez te hice daño y me lo hice a mi,

se que puedo enterrarlo, pues eres lo mejor que me ha pasado

y ya he logrado tanto…

pero luna, no sé si me puedas esperar, porque sé que además

perdí tu confianza,

he perdido contra mi peor enemigo que soy yo mismo,

pero sé que puedo ganar.

Ahora no tengo nada, ahora que me dejé perder y que duele tanto…

el espació puede ser muy cruel, sobre todo cuando estas solo

y no sabes dónde ir

ya no canto, como poco y respiro más rápido…

espero poder verte otra vez sonriendo

espero poder volver a encontrar mi camino y por fin cumplir con mi deseo

de hacerte feliz de una vez y ser feliz yo contigo…

Estas cartas son lo único que tengo, al escribirlas imagino que,

de alguna manera llegarán a ti…luna, no sabes cuánto lo siento…

Dije que no me rendiría y lo mantengo, tengo que ser consecuente en mi lucha

y con lo que hice, lo que no quiero volver a hacer y lo que haré, pero te diré

que lo que siento por ti, y lo bueno en mi,

es verdadero como nunca nada lo fue…

Este es el momento de hacer las cosas bien o morir en el intento.

Carta a la luna 25

El astronauta ya no tiene nada porque lo perdió todo, no puede culpar a nadie más que a su horrible manía que aún existe, y persiste, y que espera derrotar…necesita confiar, ya no está la luna sonriendo…ya no la está viendo. Llorar no es más una opción, sino apretar bien los dientes y afrontar las consecuencias, pelear como nunca lo pensó…

Un día más volví a fallar, lo volví a hacer mal

y me siento tan lejos de ti y con razón,

me perdí y le hice daño al corazón…

Este viaje ahora tiene que cambiar, ya no te veo allí a lo lejos

ahora todo está oscuro y viajo solo…siento miedo de verdad

pero no puedo rendirme aunque me muera, no puedo flaquear…

Creo en esto por alguna razón que no entiendo del todo,

yo sabía que era ya imposible de algún modo

yo y la luna, parece algo totalmente irreal…

pero es que no puedo volver, a pesar de lo que hago mal

se que realmente puedo mejorar…

Sé que en cierta forma ya perdí, pero tengo que confiar, por mi vida,

tengo que confiar…sé que he abierto una herida que duele,

pero se que la puedo sanar, y nunca más volver a fallar

si he de morir lo haré siendo yo mismo y no una caricatura vulgar,

seré mi mejor versión siempre, no voy a parar.