Carta a la Luna 304 – Probable

Es probable que no quiera
o que quiera más probar
porque muere y todo empieza
es distinto este final

Las estrellas y tú, luna
el desierto espacial
los cometas y sus curvas
la sonrisa sideral

Es probable que no vuelva
es finito el nunca más
seguiré aunque me duela
todo vuelve a girar.

Carta a la Luna 298 – Cercano a lo lejos

Encierro abierto y campo espacial
libertad que interpreta el silencio
melodía inquilina lunar
haciéndome eco
estoy muy despierto
descifrando el principio final
voz alada rompiendo a cantar
un susurro ganando terreno
y este cuento, estoy más atento
afluencia en masa estelar
los cometas partiendo al llegar
grados menos y gravedad cero
ya no me detengo y no me contengo
precipicio sensual sideral
la mirada de nunca acabar
astronauta, escribo sin pausa
revivo en papel algo más
sonrisa en tsunami del mar
quemando este hielo
quebrando el cielo
el desgaste hoy me dejó nuevo
la caída me pone de pie
y el dolor me cura el cuerpo
y siento la piel, latiendo otra vez.

Carta a la Luna 218 – Cuando tú no estás

Sigo vivo por los pelos, sigo en busca del tesoro, aún respiro de algún modo y si apareces en mi mente soy feliz, vuelvo a tomar las riendas, flotando en el espacio sideral, pero cuando tú no estás…nada es tan especial.

Sigo vivo y en camino, sigo olvidando sobre mi, aún te espero con los brazos bien abiertos y un regalo para ti, vuelves a encender mis venas, si recuerdo tu sonrisa espacial, pero cuando tú no estás…nada es tan especial.

Sigo entero pero partido, sigo deseando verte llegar, aún te quiero y es tan intenso, me enamoro si pienso en ti, te vuelvo a escribir princesa, tu efecto es inmortal, pero cuando tú no estás…nada es tan especial.

Carta a la Luna 110 – Marea espacial

La marea espacial bailando para ti al compás,
estrellas sumergidas brillando sin respirar,
el ritmo de mi pecho, hace eco en tú reflejo,
la belleza en tu energía, hace efecto y yo conecto.

La corriente espacial, ahora quiere aterrizar,
grandes olas y planetas sobre mi veo volar,
el ritmo de tu risa, como un sónar en el silencio,
desde los ríos en mis venas fluyo, hacia ti derecho.

Tu marea espacial va meciendo mi universo,
en mi barca sideral rema fuerte lo que siento,
el ritmo en tú parpadeo, me detiene en el tiempo,
no hay tormenta que detenga, no naufragará éste incendio,
a tu orilla una botella y una carta, que firmé con un “te quiero”.