Carta a la Luna 377 – Segundo perdido

Por un segundo, esto no hubiera sido
casi evito este paso hacía el vacío
y perdido, encontrándome conmigo
por un segundo, casi soy solo un tipo
abrazado a la inercia de aquel vicio
y perdido, desgastando el abrigo
por un segundo, casi apuesto al dolor
marchitando esa flor en el desierto
y perdido, arañando un espejismo
por un segundo, olvidé esta sonrisa
caminando triste sobre la cornisa
y perdido, con el viento de enemigo
por un segundo, descuidé al del espejo
mientras peinaba embobado otro reflejo
y perdido, observando solo al lado del camino
por un segundo, casi caigo en la trampa
de intentar mirar usando sólo la mirada
y perdido, porque así no se ve nada
por un segundo, casi pierdo algunas horas
un par de meses, perdón por la demora…

Carta a la Luna 166 – Bienvenido

Adiós tierra natal planeta con mares de sal, adiós lugar de mentira, de las puertas de salida, del naufragio cada día, adiós rincón de la soledad junto a todo el mundo, bienvenido este viaje lunar, bienvenido este viaje que no tiene final.

Adiós despertar de soñar con lo que no tenía, adiós a atentar contra mi propia vida, de entre la espada y la pared me mudé, de un delirio de estupidez renegué, bienvenido este viaje espacial, bienvenido este viaje que no tiene al final.

Adiós al terror de ese lobo feroz viviendo en el espejo, adiós a verte sólo en reflejos, tengo todo lo que necesito, sin oxígeno pero todavía respiro, todavía estoy vivo, bienvenido este viaje especial, bienvenido este viaje que no tiene final.

Adiós al disfraz, a la suerte en el azar, al milagro de cualquier santo, si no te escucho, ahora canto, adiós al silencio entre cada canción, no se acaba el ritmo de mi corazón, bienvenido este viaje inmortal, bienvenido este viaje que no tiene final.

Carta a la Luna 136 – No sé bien que pasó

No sé bien que pasó, pero sé que es así, ahora estoy aquí volando y no te vi, yo sé que resistiré porque siento en la piel, todo lo que dije ayer y lo siento hoy también, quererte me sucedió de un golpe en el corazón, no tengo la razón en sintonía, no se que pasaría…pero ya no estás aquí, en estos días.

No sé bien que me pasó, pero algo me cambió, me pierdo muy hondo en una canción, yo sé y qué sé yo…el tiempo sucedió, las garras del reloj arañándome por dentro, robándome el valor por un segundo, el duelo terminó y enfundo, se jubila el temor, no sé que pasaría…pero ya no estás aquí, en estos días.

No sé bien que te pasó, pero el espacio te escondió, traté de ver pero todo se me apagó, tal vez nunca vuelva a dormir y extrañaré soñar contigo, yo sé muy bien lo que te di, cada carta es un pedazo de mi para ti y así será mientras escriba, no se qué pasaría…pero ya no estás aquí, en estos días.

Carta a la Luna 117 (lado A) – La verdad

Yo prefiero el camino y cada paso, no hace falta tomar ningún atajo, yo prefiero cualquier cosa si es contigo, quererte a ti es lo mejor que me ha pasado…yo prefiero ahogarme en el espacio que vivir en mi planeta respirando pero sin ti, yo prefiero estar vivo con tu efecto sobre mi…la verdad no pensé nunca sentir tanto, pero te conocí.

Yo prefiero tu sonrisa, la de la Mona Lisa es una mueca de risa, yo prefiero cuando cantas y consigues mejorar una canción, prefiero a la luna mil veces antes que al sol, prefiero si tengo frío, tu mirada y calentar a ese que late, prefiero acostumbrarme a esperarte, que obligarme a olvidarte y traicionar al corazón, yo prefiero estar contigo, las estrellas son testigo, me iluminan mientras te escribo…y la verdad no pensé jamás sentir tanto, como cuando estás conmigo.

Yo prefiero hacerle caso al que vive en el pecho, el del norte puede ser un mal maestro, a su lado he perdido mucho tiempo, yo prefiero un abrazo de tus brazos, aunque dure un segundo, siempre lo siento muy profundo, yo prefiero dibujarte sobre el espacio como lienzo, desde que oí tu risa, no existe más el silencio…yo prefiero y escojo quererte, vengo hoy a verte y mi vida es lo que tengo para ofrecerte.

Carta a la Luna 115 – Todo, seguro va a estar bien

Todo, seguro va a estar bien, ya no tienes que correr, sólo debes caminar por la curva en tu sonrisa y confiar, todo va estar bien, el espacio entero brillará, yo escribiré para alegrarte desde Marte o desde cualquier parte, que más da, porque todo estará bien aunque cueste empezar, al terminar tu siempre sonreirás, todo va a estar bien al final.

Todo, seguro va a estar bien, me lo prometió una estrella fugaz que te conocía también, todo estará bien por la noche y por el día, tu risa es la más bella poesía y también es medicina para el corazón, deja que entre por el balcón, por la ventana cada mañana, antes que salga el sol, todo estará bien cuando despiertes y sonrías otra vez.

Todo, te aseguro estará bien, me lo tienes que creer no es mentira…el futuro está crudo y el pasado de moda está pasado, lo que sientes está aquí y está mejor que nunca, ahora, cada segundo junto a ti es lo más bello en mis horas, ahora todo está contento y la vida es más vida y mejora, cuando estás cerca de mi, te miro y lo presiento…serás feliz, no vas a poder parar de sonreír.

Todo estuvo bien cuando me decidí, a cruzar el mar y ahora el espacio, por ti…porque di el paso estando descalzo, por que sin paracaídas pegué el salto, porque escribo lo que siento y hasta lo canto cuando estoy a tu lado, camuflado en cualquier canción, todo se siente tan bien con emoción y la imaginación renace y se vino a vivir junto a mi…todo, te aseguro va a estar bien, princesa no debes temer, que yo siempre estaré, éste astronauta no te dejará de querer.

Carta a la Luna 112 – Te veo, te escucho, te siento

Te veo, eso es todo lo que tengo y el recuerdo caprichoso que no se quiere olvidar, te veo cuando el corazón pisa el acelerador y se abalanza contra el pecho sin parar, te veo incluso si cierro los ojos con fuerza, te veo claramente sin tenerte que mirar, te veo en las revistas, en las películas y te leo en los libros que me pongo a ojear, siempre te veo.

Te escucho, eres el sonido preferido de mis dos oídos no lo puedo ignorar, te escucho en alta fidelidad y sin parar como el fondo musical de este viaje, te escucho cuando cantas y me encanta…no lo haces nada mal, te escucho cuando el silencio quiere entrar y aburrirme el pensamiento, te escucho en muchas de las canciones que más quiero como nota principal, siempre te escucho.

Te siento cuando entras por la puerta y por mis poros hasta dentro donde lato sin parar, te siento cuando estoy contento y el tiempo pasa lento, contigo siempre es mi mejor momento y te entiendo cuando hablas sin hablar, te siento cuando me duermo y cuando despierto y te vuelvo a recordar, te siento parecida a la alegría pero duras todo el día y yo siento que te quiero, sin escalas y en un viaje sin regreso, intenso y tocando hueso te siento, sintiendo que me vuelves creativo, me regalas un motivo por segundo cuando estás conmigo…te siento, luna que respira, mujer de plata que me mira…siempre te siento.

Carta a la Luna 77 – Te llevo

Te llevo a mi lado, como un sueño recurrente,
entre abrazos y un beso, repitiéndose en mi mente,
llevo el tacto de tus manos y al miedo inconsciente.

Te llevo a mi lado, viajo ligero y muy enamorado,
encendiendo el motor que antes llevaba congelado,
llevo tu sonrisa como un pin en la camisa atravesado.

Te llevo a mi lado y a pesar de todo no estoy sólo,
voy por tu sendero escribiendo y perdiéndome en tus ojos,
llevo cada instante de tu vida y tu alegría es mi tesoro.

Te llevo a mi lado por las tardes cuando arde el corazón,
cuando lo que siento afirma que te quiero más allá de la razón,
llevo el fuego de un segundo en tus labios y eso no es ficción.

Te llevó siempre al lado, bien pegada al costado, a la izquierda de mi pecho explorando y encontrando que te quiero como no pensé que podría hacerlo algún día y todavía me sorprendo, cuando entiendo y me centro en el sentimiento que convive con mis sueños y la esperanza de encontrarte dormida y tranquila, para despertarte con un beso.

Yo te llevó y estoy contento a pesar de estar lejos porque veo tu reflejo en mis manos cuando escribo, cuando canto y cuando me siento en un banco y decido confiar en el milagro de verte pasar y que te sientes a mi lado, después de conversar, robarte un “quizás”, llevarte de la mano a mirar esas estrellas bellas que a tu lado son pequeñas y decirte al final lo que ya sabes, lo que callo y no digo, pero escribo y lo hago con detalle…hoy te repito que te quiero, otra vez, no me muevo del camino, yo aquí sigo y no me rindo, no me rindo…