Carta a la Luna 383 – Sin idea

Hay tanto que no sabes de mi
como el peso de mis pasos
haciéndose ligeros, por sordera
hay tanto, luna, que no ves desde allí
como el pecho abierto, ahora blindado
la verdad que ves como mentira
esa razón que no sé por qué, no confía
no viste que quedé sin aire un día
y no llegué latiendo a la noche
esa noche, que duró tanto
pero sigo aún andando
paso a paso, hasta el final
viendo todo terminar
yo empiezo un nuevo viaje
sin lugar para equipaje
si no puedes, si no quieres
si decides que no entiendes
todo bien, sin despedida
yo ya voy a la deriva y sin parar
sólo puedo continuar, viajando al sur
ya no busco, ya no sé dónde estás tu
es absurdo, pero sin embargo, es
siempre cuando todo se termina
ves más claro, ves la herida…

Carta a la Luna 196 – Soy ese

Soy sólo lo que siempre fui, el que piensa primero en ti, el que saltó de su planeta para vivir, sin el aroma de la duda, me decidí y dejé todo, aprendí a respirar sin aire de algún modo, no soy lo que alguien te contó, soy lo que creo, sabes bien, ese que de ti, hasta los huesos, se enamoró.

Soy sólo el que te escribió, el que también te dibujó, el que incluso en silencio te extrañó, el que ahora cruza el espacio, muriendo sin saber, despacio, el que por ti hasta a la NASA engañó, soy el que entiende cuando callas, si te me pierdes todo es nada, el que sin tiempo al infinito derrotó.

Soy sólo ese que esperaba, verte llegar cada mañana, el que escondía una sorpresa bajo la manga, soy también ese que soñaba, estar contigo y decir nada, en un abrazo amarrarme a tus ganas, soy el que ahora se despierta y no te ve, soy esa duda pasajera que se fue, soy el siguiente en la lista de un “puede ser”, soy ese que sigue esperando, soy el que está, pero ¿hasta cuándo?, soy lo que sabes bien que soy, si no lo sabes, mírame, ese que ama lo que llevas bajo la piel.

Carta a la Luna 193 – No sé si tú

El sonido de mi paso es invisible en el espacio, los planetas y cometas no se enteran, el pasar del tiempo infinito no me espera y ya nada va a volver, ya no hay nada que temer, despertar todos los días sin soñar, en cada carta algo de mi, sabes que vine a por ti, pero no sé si tú sigues todavía por aquí.

El fluir de tus mares por los trazos de mis manos, la respuesta para mi, es sentir, hundirme en tus ojos y sentir, nada nunca se vuelve a repetir, ya no hay monstruo en el espejo, si me pierdo o me encuentro ya da igual, es lo mismo, el final de un abismo fue el comienzo para mi, sabes lo que siento yo por ti, pero no sé si tú sigues todavía por aquí.

El dolor por el ego está muerto, antes ciego, ahora tuerto veo mejor, cuando uso solamente el corazón, es el ojo y mi motor, tu energía me incendió y ya no paro, es difícil, muy difícil todo esto, pero es mío y lo abrazo, todo esto es mi elección, mi cero coma uno por ciento, es mi vida y mi verdad, cuando ya no puedo más, sigo igual, sin querer, te quiero tanto, sabes lo que eres para mi, pero no sé si tú sigues todavía por aquí.

Carta a la Luna 184 – Breve ataque al corazón

Breve ataque al corazón, sin aviso, sin perdón, en medio de nada y del universo, luces y brumas espaciales, momentos especiales, mientras viajo algo me golpeó en el pecho y la música paró, sigo vivo, reviviendo, sigo entero, a pedazos si no estoy atento, sigo aquí, escribiendo cada día para ti.

Breve stop en mi centro, no hubo gritos, hubo dolor, este es el camino que elegí, entre el frío y el abismo que rodea, incendio clandestino y tu marea, olas repletas de sirenas entonando otra canción que me hace recordarte, ya no sueño, estoy despierto, sigo aquí, escribiendo cada día para ti.

Breve vértigo ahí dentro, sin norte y sin sur, perdí la voz para buscar ayuda, la mirada inundada, por momentos naufragaba, mientras trato de entenderlo, si me pierdo, es sólo para encontrarme, te escribo porque es todo lo que puedo darte desde tan lejos…si no lo sabes, todavía sigo aquí, me reparto en cada carta para ti.