Carta a la Luna 210 – Me olvido de mi

Proceso cósmico donde me ausento, espacio invadiendo el norte, nunca mi centro, espejismo de tu rostro sonriendo y mis ganas, encerradas por su propio bien, quisiera tenerte aquí esta noche, mientras tanto me olvido un poco más de mi.

Despistados los recuerdos de quién fui, espacio apretando el cuello, nunca mi centro, un sonido regresando y tu nombre, grabado sobre mi piel, quisiera abrazarte esta noche, mientras tanto me olvido un poco más de mi.

Exiliado el temor, no me arrepiento, espacio rompiendo un sueño, nunca mi centro, aún golpea y resiste el corazón porque te quiero, mientras respire, aquí te espero, quisiera besarte esta noche, mientras tanto me olvido un poco más de mi.

Carta a la Luna 208 – Sinestesia

Arcoíris atrapado entre las pestañas cuando ves el sol, sensación de calor, sinestesia inevitable cuando veo tu rostro entre mis recuerdos, música, lienzo de tu piel y aquel sabor también, probablemente loco jugando a querer ser cuerdo, enamorado todavía, en tú sombra sin salida, naufragando es difícil respirar.

El silencio sideral exhalando una pregunta, cerca al cuello está mordiendo el aliento de la soledad, eternidad robada, en el reloj de mis días sin ti, está guardada, grita fuerte el deseo que dejé en una estrella, fugaz pero inmóvil, tatuada para siempre en mi cabeza, el corazón que te quiere, golpeando contra el pecho, se revela contra el hecho, que sin aire no sé puede respirar.

El impulso inexplicable de algo más allá de mi, que me empuja hacia ti, gravitando alrededor de la idea de encontrarte, frente a frente ignorando al universo, quisiera entregarte eso que late y cada día otro verso, encontrar la palabra exacta en tú boca, sumergirme en tus ojos y ya nada más importa, mientras tanto imagino, coqueteo con las ganas de soñar de nuevo, pero hace mucho que no puedo, Luna, sabes que te quiero y que te espero, pero ningún milagro me hará eterno.

Carta a la Luna 116 – En mi vida de repente

Tengo clavada en el costado la palabra enamorado, tengo menos vicios y un exceso de tu imagen cuando estoy soñando, tengo tanto en el tintero remojando, tengo un abrazo, un beso y un te quiero entrenando en un templo que fundó mi sentimiento, tengo un momento de resaca después de un pulso con tu mirada, tengo tu sonrisa dibujada y tantas ganas de besarla…tengo muchísima suerte, por tenerte en mi vida de repente.

Tengo seguro lo inseguro para ser exacto, tengo un segundo estirado al infinito y al silencio afinando una nota en mi oído, tengo un deseo bandido que quiere escapar contigo, tengo estas lineas que te escribo tiritando mientras trato de explicarme, tengo la alegría bien planchada y perfumada para cuando estoy contigo, tengo el corazón pegando saltos como un loco, si te digo que te adoro es decir poco…tengo muchísima suerte, por sentir todo esto de repente.

Tengo todas las mañanas decoradas de belleza, tengo un coffee-break todos los días junto a una princesa, junto a ti, tengo todo cuando estás cerca de mi, de algún modo fue por ti, que respiré y reviví…tengo en tus brazos un recuerdo caprichoso, tengo tu rostro en el iris de mis ojos, tengo en la memoria una tarde que no permite que me acobarde, tengo el tacto, si te toco en el espacio hago contacto y el universo entero se hace abstracto, sólo contigo está claro y ya no hay más…tengo muchísimo más, de lo que pude algún día imaginar.

Carta a la Luna 64 – Gracias

Gracias a tus ojos, por la magia que empezó y no termina,

por ese universo y mil estrellas resumido en un instante,

por ese mar cósmico que proyecta la belleza en tu mirada.

Gracias por tu sonrisa, que inventa en un segundo poesía,

por esa curva increíble en tu rostro que me ilumina,

por que me inspiras estas cartas con un gesto cada día.

Mucha gracias por tu vida chica espacial, luna preciosa,

porque junto a ti y a tu alegría, ya nada más me importa,

por que te quiero y me muero por perderme en tu boca,

porque un segundo contigo es infinito y la vida es muy corta.

Carta a la luna 12

El astronauta, esta cerca de salir de la nebulosa y seguir su viaje hacia ella…que esperaba iluminada de estrellas, allí a lo lejos. El corazón dando saltos en su pecho no le dejaba oír el silencio…con cuidado, y con mucha calma, escribió…

Ahora que la bruma se rinde y vuelven a ganar mis ganas,

regresa el calor de tu rostro abrazándome…por las noches y las mañanas

Ahora que el telón y la bruma han caído, todo vuelve a tener sentido,

abro mis ojos cansados de sombras y otra vez ríes conmigo…

Nunca nos perdimos realmente, siempre estuviste a mi lado, hasta el final…

en mis latidos, en mis sentidos…incluso en aquellos delirios de fiebre espacial

y hasta cuando el miedo apretaba y era tan difícil respirar…