Carta a la Luna 351 – Cielo roto

El cielo rompió el cristal y el reflejo
a millones de kilómetros, me acerco
canto en fiebre, empujando cada paso
el oxígeno es terco, es tan escaso

El efecto de mis brazos se perdió
el sonido de mi boca caducó
este traje, aferrándose herido
el tiempo que gastamos sin sentido

Y mis manos, extrañando extrañas
los espejos rotos bajo las pestañas
estas cartas, como sombras pasajeras
las palabras, aún en ritmo por mis venas.

Carta a la Luna 265 – Procesos

En tu proceso fui
esquivé razones
me perdí
en mi proceso
reviví
vestido de espacio
artista lunar
resaca del pasado
tormenta y atormentado
simpleza y belleza
descarga de fuerza
sonrisa y labios
movimiento
mucha música
lo que siento
y abrazos
entero en pedazos
reciclándose a diario
motor antiguo
dañado a rugidos
cabalgata estelar
estrellas desbocadas
perdiendo miradas
buscando tu rastro
viviendo en un casco
escribo averiado
tal vez soy recambio
piel nueva otra vez
vuelto al revés
sentir que hace daño
pero eso es mi viaje
y es mi equipaje
sabía lo que hacía
el efecto y tu causa
el pulso sin ritmo
aunque no es lo mismo
todo esta bien
nunca fui quién
tampoco astronauta
sólo uno que escapa
del renglón cotidiano
en la oración de la vida
quien vio la salida
el que abrió los brazos
un beso independiente
un “te quiero” recurrente
otra carta dedicada
para ti, igual que ayer
sin nada que esconder.

Carta a la Luna 261 – Solo, no

Solo no, extraño
como un astronauta
que quiere a la luna
soñando despierto
durmiendo jamás
viajando en las venas
quiero despegar.

Solo no, pero sin ti
rodeado del mundo
rodeado de mi
a veces lejano
y aveces por dentro
sigues sucediendo
pero no aquí.

Solo no, pero en silencio
no vive el sonido
te fuiste
se ha ido
el aire es escaso
el ritmo sin visa
ecos de tu risa
dejé de jugar
dejé de pensar
te di el corazón
perdí la razón
ahora las sombras
principio y final
tal vez seré libre
tal vez inmortal.

Carta a la Luna 166 – Bienvenido

Adiós tierra natal planeta con mares de sal, adiós lugar de mentira, de las puertas de salida, del naufragio cada día, adiós rincón de la soledad junto a todo el mundo, bienvenido este viaje lunar, bienvenido este viaje que no tiene final.

Adiós despertar de soñar con lo que no tenía, adiós a atentar contra mi propia vida, de entre la espada y la pared me mudé, de un delirio de estupidez renegué, bienvenido este viaje espacial, bienvenido este viaje que no tiene al final.

Adiós al terror de ese lobo feroz viviendo en el espejo, adiós a verte sólo en reflejos, tengo todo lo que necesito, sin oxígeno pero todavía respiro, todavía estoy vivo, bienvenido este viaje especial, bienvenido este viaje que no tiene final.

Adiós al disfraz, a la suerte en el azar, al milagro de cualquier santo, si no te escucho, ahora canto, adiós al silencio entre cada canción, no se acaba el ritmo de mi corazón, bienvenido este viaje inmortal, bienvenido este viaje que no tiene final.

Carta a la Luna 109 – Luna de mañana

Tengo tu mirada muy reciente…tuve esta mañana junto a ti,
tengo al corazón aún cantando, por tú música en mi,
tuve un par de horas extra, que me hicieron sonreír,
luna que volviste esta mañana y todavía estas aquí.

Tengo los latidos a tu ritmo…tuve esta mañana junto a ti,
tengo al silencio aturdido, el sonido de tu risa sobre mi,
120 minutos extra y tanto fue lo que me hiciste sentir,
luna que volviste esta mañana, donde estés, estás aquí.

Tengo un sueño esperando…tuve esta mañana junto a ti,
tengo al pecho golpeando, por tu fuerte efecto en mi,
7200 segundos extra, más que suficientes para escribir,
luna que sonreíste esta mañana, esta noche estás aquí.

Carta a la Luna 95 – Viaje Lunar 2 – Día 8

No lo niego, te extrañé estos días, pero nunca me rendí,
reconozco que sin ti le falta sal a la vida, pero igual me la comí,
me haces falta para el ritmo de la canción del corazón,
sigo el viaje muy contento, pero contigo es mucho mejor.

No lo niego, no es lo mismo cuando empieza la mañana,
no amanece desde que te fuiste y se fue detrás el alba,
me haces falta, en carne y hueso, alimentando mi inspiración,
te llevo dentro en cada momento, pero contigo aquí es mucho mejor.

No lo niego, jamás pensé enamorarme tanto de ti,
es todo nuevo, es tan intenso, es increíble tu efecto en mi,
me haces falta, aquí te espero y aguanto hasta la respiración,
me has dado tanto, sé que te quiero y cada segundo es mucho mejor.

Carta a la Luna 93 – Viaje Lunar 2 – Día 6

Cuando te veo, los relojes pierden tiempo y los planetas ya no giran,
cuando te veo, estoy despierto o dormido pero se que no es mentira,
cuando te veo hay carnaval en mi alegría y la vida es más vida con tu vida,
cuando te veo o te recuerdo, me inspiras a escribirte lo que siento cada día.

Cuando te siento, se detiene hasta el viento y me tiemblan las rodillas,
cuando te siento creo que me lo imagino pero se que no es mentira,
cuando te siento mientras viajo entre estrellas, con el soundtrack de tu risa,
cuando te siento y respiro enamorado, lo que daría por tenerte a mi lado…

Cuando apareces y tus pasos ponen ritmo a tus caderas mientras llegas,
cuando apareces y tus ojos dicen más que los poemas, no es mentira,
cuando apareces y revelo con mis ojos el secreto de mi viaje por el espacio,
cuando apareces y quisiera resumirte lo que siento, con un beso y un abrazo.

Carta a la Luna 91 – Viaje Lunar 2 – Día 4

Sentado a tu lado y sin ti aquí fuera de tu casa en el espacio,
en un jardín lleno de estrellas aquí te espero junto a ellas,
te recuerdo al respirar de tu olor asociado con la brisa,
tu risa de estribillo en mi canción y tus manos al timón del corazón.

Sentado a tu lado y sin ti, escribiendo una carta en el espacio,
arriesgando con palabras y mis manos dirigidas por mi pecho,
te recuerdo cuando miro hacia arriba y algo brilla a lo lejos,
dedicándote este texto, este pretexto para decirte que te quiero.

Sentado a tu lado, si, contigo, siempre estas conmigo,
estoy seguro que el centro de la belleza está en tu ombligo,
te recuerdo y tengo inspiración, a mi alegría le has creado adicción,
la vida, desde que te conocí es sin duda alguna, muchísimo mejor.

Eres la mejor versión de cualquier canción, de la melodía de mi corazón que está de gira por tu continente espacial, en un concierto sideral de emoción y buena vibra con las ganas encendidas reflejándose en tu vida que me inspira y me mira mientras viajo, bajo el manto del espacio intentando ir despacio, a pesar de ese ritmo acelerado que recorre el corazón cuando te veo, o te imagino, o apareces oníricamente sin previo aviso, tienes todos los permisos para dar un paso en mi cabeza mientras duermo, mientras sueño con un beso y un “quizás” tatuado en la esperanza por llegar a alunizar en tu mirada, en los poros de tu piel plateada…pero ahora estoy sentado, esperando y observando en silencio, muy seguro de lo que estoy haciendo y de lo que digo cuando escribo o cuando te miro…nunca he sentido lo que siento cuando estoy contigo.

Carta a la Luna 49 – Sonreíste

Hoy la luna, sonrió…el astronauta simplemente abrazó aquella sonrisa imposible, aquel instante de magia espacial…y para ella, escribió:

Sonreíste y el infinito se abrevió en esa curva,

el sonido de tu risa marca el ritmo en mi canción,

y los poemas confundidos, piden cita en el siquiatra,

quieren describirte y no existen las palabras que hacen falta.

Sonreíste y la belleza escapó a maquillarse asustada…

el milagro de los panes y los peces no se te compara, 

cuando recupero la respiración y me detengo en tu mirada,

tu efecto en mi vida es la mejor obra de arte jamás imaginada.

Sonreíste y hasta creí estar soñando en mi cama,

bebo un poco más de agua para otra vez sentir las piernas,

el corazón se me expandió y ahora es un pueblo que gobiernas,

siento todo lo que me inspiras galopando por mis venas.

Sonreíste y con eso tengo para todos los días con sus noches,

eres el motivo eterno de este astronauta que te escribe y no se rinde,

la verdad siempre estuve enamorado de ti, luna… y ahora entiendo el porqué,

sonreíste y pegué un salto al espacio, sonreíste y desde entonces desperté.

Carta a la luna 36 – Algo

Algo, en compartir una canción cantándola contigo,

y  en ese ritmo que le diste a mis latidos…

algo desde tu vida que me dio cada mañana un motivo.

Algo que empieza en la belleza de tu risa y tu alegría,

lo que me inspiras a escribirte cada día…

algo que pasa en el momento en que me miras…

Algo, como un abrazo espacial que no se rinde,

como un deseo que en mi pecho ahora vive…

algo, como el milagro imposible de encontrarte

Algo, desde el momento en el que vas apareciendo

hasta el segundo en que te vas pero te encuentro

algo, que yo siento por ti, Luna…algo aquí por dentro…