Carta a la Luna 298 – Cercano a lo lejos

Encierro abierto y campo espacial
libertad que interpreta el silencio
melodía inquilina lunar
haciéndome eco
estoy muy despierto
descifrando el principio final
voz alada rompiendo a cantar
un susurro ganando terreno
y este cuento, estoy más atento
afluencia en masa estelar
los cometas partiendo al llegar
grados menos y gravedad cero
ya no me detengo y no me contengo
precipicio sensual sideral
la mirada de nunca acabar
astronauta, escribo sin pausa
revivo en papel algo más
sonrisa en tsunami del mar
quemando este hielo
quebrando el cielo
el desgaste hoy me dejó nuevo
la caída me pone de pie
y el dolor me cura el cuerpo
y siento la piel, latiendo otra vez.

Carta a la Luna 272 – Cosas pasan

Superstición
y premonición
mente demente
corazón potente
grito, ruido y vibración
destrucción sentimental
mente de madera
corazón de metal
oxidándose en tu sonrisa
lejana y ajena ahora a mi
sin dinero para el rescate
asfixiado y sin aguante
brisa cero en mis ventanas
noche entera en mis mañanas
destino sin piedad
ciego por luchar
escapista y camino sin final
media luz entre sombras
sol calentándome las sobras
caminando caminar
no parar y es verdad
que todo fue mentira
o el movimiento previo a esquivar
ensayar, la función debe continuar
es igual, todo gira por girar
el destino y su siniestro
arrancándome el camino
y mis manos sin parar
escribiendo
regalándome a trozos sin parar
para ti y para mi
a la luna o a ninguna
a la vida que empieza
para poderse terminar
a pasar sin encontrarnos
si prefieres, ignorarlo
a pesar de lo que siento
si revivo o si muero
lo que quiero es lo de menos
mientras muerdo la galaxia
para que no se me pierda
mientras relleno el espacio
de tu cero a la izquierda.

Carta a la Luna 260 – Aire, agua, tierra y fuego

Aire difuso
escaso
confuso
principio de fuga
en mis labios
silencio de ti
palabra imposible
censura al sonido
jamás mi canción
ambiente pesado
tangible
sin nada
espeso y difícil
perdido el grito
mi tiempo
finito.

Agua salvaje
embiste
rugiste
mareas eternas
cargadas de sal
profunda verdad
ahogada en mentiras
naufragio espacial
tus ojos y el mar
sirena especial
regalos del eco
princesa lunar
rompí el espejo
salvé lo mejor
lo pude cargar
quisiera nadar
llegar a tu orilla
callar y abrazar
volverte a besar.

Tierra de nadie
tan seca
eterna
profunda condena
respira montañas
pesadas pestañas
me pierdo
en sus venas
no siento las piernas
perdiendo la suerte
consciente de ti
de mi, tan ausente
dibujo el camino
pateo al destino
no paro
yo sigo
aquí sólo conmigo.

Fuego perpétuo
me incendio
latiendo
desborda mi centro
robando el aliento
cordura en cenizas
tal vez tu sonrisa
volviendo a pegarme
regresa a buscarme
te quiero y arde
estrella cobarde
robó mi deseo
fugó en el cielo
heridas abiertas
mis manos desiertas
viviendo del arte
sin musa
ni excusa
tal vez sobrevivo
me apago y revivo.

Carta a la Luna 183 – De mi

El fantasma de mi barrio se acercó a mi cabeza, el ruido de mis calles empieza, oscuro el espacio, las estrellas se alejan, cometas agotados caminan y no vuelan, yo sigo con mi viaje, no llevo equipaje… y sigo enamorado de ti, no sé que será de mi.

El recuerdo a patadas me despierta ideas, el triste argumento del silencio me espera, colores y paisajes de lugares remotos, quedaron en mi sueños y todos se me han roto, despierto en mi viaje, dentro de este traje…y sigo loco por ti…no sé que será de mi.

El momento que regresa, ya no sienta cabeza, el recuerdo de tus ojos, el sonido de tu risa, el calor entre mis manos, la musa en tu sonrisa, aprendí a esperar, a no tener prisa, yo sigo en tu camino, muero pero siempre revivo…y sigo respirando por ti…no sé que será de mi.

Carta a la Luna 178 – Escribiendo para ti

Esta noche, escribiendo para ti todo es mejor, cada texto empezando en el corazón, tu recuerdo como el cielo sobre mi, si te escribo te revivo y parece que estás junto a mi, eres luna en la galaxia, la mujer y la elegancia, desde el alba, eres mi inspiración.

Esta noche, escribiendo para ti te puedo ver, si recuerdo tu sonrisa, el pecho late a prisa, tu recuerdo mi pretexto para volver a sentir, si te escribo te abrazo a lo lejos y parece que una fiesta se organiza desde dentro, la mujer más espacial, luna nueva especial, desde el alba, eres mi inspiración.

Esta noche, escribiendo para ti bella mujer, incendiaste el espacio, me enseñaste a creer, tu recuerdo es muy fuerte, todo el tiempo y de repente, si te escribo me confieso de algún modo, te confieso que cada día me enamoro otra vez, la mujer más sorprendente, orbitando en mi mente, agradezco a la suerte por tu vida y por quererte, desde el alba, eres mi inspiración.

Carta a la Luna 82 – Lado A (Si es así)

Este día el astronauta sintió la necesidad de enviar dos cartas para la luna, una por el día y la segunda por la noche…soñó con ella y despertó inspirado…incluso un poco más enamorado…

Si te gusto, brilla hoy un poco más,
si te disgusto deja ya de iluminar,
si lo que escribo te enamora un poco el corazón,
si entiendes cuando digo lo que siento poniendo una canción…dímelo.

Si te gusta ese tatuaje en el dedo cada mañana,
si tienes las mismas ganas por el HH cada día de la semana,
si te gusta el viaje del café y un dibujo en un trozo de papel…dímelo.

Si esperas que aparezca yo también en el espacio,
si tus mañanas este año son mejores a mi lado,
si te gusta mi sonrisa o alguna de mis camisas…dímelo.

Si te digo que te quiero y que eres mi motivo,
si te digo que por ti me muero es porque revivo,
si te cojo de la mano es para que sientas mis latidos
y si te escribo cada día es para que leas lo que a veces no digo…
si te digo que está mañana empezó bien es porque soñé contigo.

Carta a la Luna 50

El astronauta la vio, el corazón se incendió en calma, golpeando la puerta de sus ganas…escribió la carta número cincuenta:

Quiero ser sincero en esta carta y decir directamente que te quiero,

que revivo cada día cuando llegas aunque sienta que me muero,

hice un curso acelerado de astronauta para andar por tu sendero.

Me enseñaste a salvarme de mi mismo y el poder de un abrazo,

ya no creo en el fracaso de dejar de respirar ni de perderme en el espacio,

tengo un concierto golpeando en el pecho sin parar por más de un año.

Quiero ser directo y decirte que me enamoro ocho veces por semana,

que me inspiras con tu vida palpitando a mi lado en las mañanas,

que importa si me apaga un soplido esta noche o me frenan en la aduana,

si al final ya habré vivido, y te llevo aquí conmigo, nada más me hace falta.

No consigo explicarte porque te siento tan fuerte en todo lo que hago,

tal vez no deba hacerlo sino simplemente dejar que fluya sin cuestionarlo,

aunque quisiera decir tanto, aprendí a callar, en el espacio no hay sonido,

por fin aprendí a dejar de gritar y por eso ahora te escribo.

Hoy hago el intento de decirte lo que siento sin llegar a molestar,

es muy intenso lo que llevo dentro, siempre en movimiento sin poder parar

pero sé, que es más fuerte mi deseo de verte feliz para que no pares de brillar,

luna, sé feliz…conmigo, sin mi, pero siempre: tú, contigo.