Carta a la Luna 347 – Noches bajo el sol

Noches bajo el sol, a unos metros
arrastrando este traje, este secreto
desterrando a mi cabeza poco a poco
liberándome de todo, viajo solo

Noches bajo un rayo golpeando
desvistiéndome sin prisa, caminando
abrazando el corazón con mucha fuerza
disparando lo que siento con crudeza

Noches bajo el peso del océano
ahogado, pero sigo respirando
naufragando tan contento y sin remedio
desgastando el recuerdo con el tiempo.

Carta a la Luna 311 – Imagina un poco

Imagina al sol bajo el agua
la tormenta trayendo la calma
imagina la luz de la noche
incendiando el mar en tu nombre.

Imagina el silencio en melodía
el espacio haciéndose de día
Imagina el principio terminando
que sin aire aún sigo respirando.

Imagina que nada es tan grave
que jamás es demasiado tarde
imagina que haces lo que sientes
imagina, que nunca te arrepientes…

Carta a la Luna 284 – Para seguir aquí

Para seguir respirando
tuve que romperme
tuve que girar y ver
el viaje de caída
para seguir conmigo
tuve que asfixiarme
tuve que amarrarme
a una posibilidad
tuve que estirarme
por una corta eternidad
tuve que decir que no
cuando quería gritar que si
tuve que dejar morir
mentir y pretender vivir
para seguir, apagué el corazón
sin avisar corté la transmisión
para soñar que sigo aquí
tendré que fingir dormir
por encontrarte me perdí
dejé el planeta y no volví
tuve que estallar al fin
para poder volver a mi.

Carta a la Luna 240 – Si trato

Si trato de describirte seguro fallaría,
te veo por la noche, pero estabas en mis días,
diría que eres mi vida, pero me muero por ti,
dejaste atrincherada alguna herida sobre mi,
una sonrisa inmortal y duradera,
la mentira mas sincera y verdadera,
el antojo más intenso de mi piel,
el recuerdo que se va para volver.

Si trato de decirte que te quiero escribiendo,
es porque mi voz perdió la guerra del silencio,
esa mujer que no esperé y que ahora espero,
aquella luna que no he vuelto a ver de nuevo,
voy viajando en pedazos con el corazón entero,
nadando en el espacio, respirando poco y lento,
renunciando hasta a mis manos si te encuentro,
renunciando a mis sueños, si resulta que te pierdo.

Carta a la Luna 183 – De mi

El fantasma de mi barrio se acercó a mi cabeza, el ruido de mis calles empieza, oscuro el espacio, las estrellas se alejan, cometas agotados caminan y no vuelan, yo sigo con mi viaje, no llevo equipaje… y sigo enamorado de ti, no sé que será de mi.

El recuerdo a patadas me despierta ideas, el triste argumento del silencio me espera, colores y paisajes de lugares remotos, quedaron en mi sueños y todos se me han roto, despierto en mi viaje, dentro de este traje…y sigo loco por ti…no sé que será de mi.

El momento que regresa, ya no sienta cabeza, el recuerdo de tus ojos, el sonido de tu risa, el calor entre mis manos, la musa en tu sonrisa, aprendí a esperar, a no tener prisa, yo sigo en tu camino, muero pero siempre revivo…y sigo respirando por ti…no sé que será de mi.

Carta a la Luna 170 – Creo que

Caminando sin pisar, como flotando en alta mar, con el pecho a la deriva y cerrando mis salidas, respirando aire artificial, tras cada latido un mensaje subliminal, me perdí en la oscuridad llena de estrellas, pero todo el tiempo me vuelvo a encontrar, creo que te vi brillar…

No tengo nada más, que tu sonrisa envuelta con mi verdad, para mi enfermedad, no existe piedad, tras cada ruido cuando el frío pega en el oído, vuelves tu como una canción, vuelve el sol a darme calor, todo el tiempo me vuelvo a despertar, creo que te oí cantar…

Vine abrazando mi propio corazón, vine y dejé lejos la razón, no tengo más armas que mis manos y un papel, ya no tengo el lienzo de tu piel, no esperé tener que aprender, todos los días a incendiarme y luego renacer, porque no duermo, sigo despierto, porque lo siento, no me rendiré…

Carta a la Luna 167 – A veces, confieso

A veces creo que prefiero no saber, a la mentira en la verdad, prefiero tu sonrisa en mi mente, o si aparece de repente, prefiero nada seguro, prefiero casualidad, y las miradas desde dentro, la palabra desde el pecho, prefiero encontrarte o morir en el intento, prefiero escribirte en cada carta lo que siento y aunque lejos, quererte de verdad.

A veces siento que no llego, pero sigo respirando, a veces creo que voy cantando y el viaje es aún mejor, siento algo por dentro, todo el día está latiendo al compás de esa canción, siento que no cabe el corazón, siento que a veces no puedo, pero te observo, me pongo a escribirte en cada carta lo que soy y lo que eres para mi, todo lo que tengo aquí lo doy.

A veces creo que me prefiero perder en tus corrientes estelares, contarte los lunares para no perder el juicio, esto no es un sacrificio, esto es absoluta libertad, porque prefiero apagarme en tú soplido, que incendiarme en el desquicio del olvido personal, es que prefiero, sin dudar, un sólo momento en tú mirada, sumergido en la galaxia, que tenerlo todo en mi mundo y no tener nada de nada, prefiero escribirte y dedicarte cada día…un momento de mi vida espacial.

Carta a la Luna 165 – Ahora todo está mejor

Recorriendo un sonido en el espacio, por la vía en melodía y ya huele a canción, sin tú voz, pero cantas tú, las estrellas sonriendo en coro y ahora todo está mejor.

Renaciendo todo el tiempo en los brazos del reloj, voy moviendo hacia mis manos el golpe de corazón, las estrellas sé abren en flor y ahora todo está mejor.

Respirando de un momento en tú sonrisa y un recuerdo, voy despierto todo el tiempo, ya no necesito sueños, las estrellas ahora tienen más color y ahora todo está mejor.

Carta a la Luna 131 – No sabía

No sabía caminar, siempre corría y me caía, ahora floto muy despacio, todo cambió en el espacio y no vuelvo, no comprendo la palabra regresar y me convierto en un concierto de libertad, se acabó la bronca en mi pecho…es tan fácil respirar.

No sabía esperar, siempre corría, te esperé por mucho tiempo y ahora no te encuentro, pero mantengo el corazón atento, vendí barata mi razón y no lo niego, me costó, ahora no tengo dinero pero es gratis lo que quiero…es tan fácil respirar.

No sabia querer, siempre pedía, ahora se que dar es dar y lo demás mentira, me enamoré de tu sonrisa, aprendí a decirlo en ciento treinta y un cartas, sin prisa, respirando entre estrellas, aún a millones de kilómetros de la Tierra…es tan fácil respirar.

Carta a la Luna 117 (lado A) – La verdad

Yo prefiero el camino y cada paso, no hace falta tomar ningún atajo, yo prefiero cualquier cosa si es contigo, quererte a ti es lo mejor que me ha pasado…yo prefiero ahogarme en el espacio que vivir en mi planeta respirando pero sin ti, yo prefiero estar vivo con tu efecto sobre mi…la verdad no pensé nunca sentir tanto, pero te conocí.

Yo prefiero tu sonrisa, la de la Mona Lisa es una mueca de risa, yo prefiero cuando cantas y consigues mejorar una canción, prefiero a la luna mil veces antes que al sol, prefiero si tengo frío, tu mirada y calentar a ese que late, prefiero acostumbrarme a esperarte, que obligarme a olvidarte y traicionar al corazón, yo prefiero estar contigo, las estrellas son testigo, me iluminan mientras te escribo…y la verdad no pensé jamás sentir tanto, como cuando estás conmigo.

Yo prefiero hacerle caso al que vive en el pecho, el del norte puede ser un mal maestro, a su lado he perdido mucho tiempo, yo prefiero un abrazo de tus brazos, aunque dure un segundo, siempre lo siento muy profundo, yo prefiero dibujarte sobre el espacio como lienzo, desde que oí tu risa, no existe más el silencio…yo prefiero y escojo quererte, vengo hoy a verte y mi vida es lo que tengo para ofrecerte.