Carta a la Luna 323 – Poco sabor

El sabor del espacio ahora
es tan frágil, tan escaso
es más plano a cada paso
sabe un poco también a ti
sabe a ruido, a espejismo
el sabor de esta sombra
que me abraza y me devora
es primario y muy antiguo
sabe a falso, sabe a engaño
las estrellas espolvoreadas
y aún no sabe
no sabe a nada
el crujir de mis pisadas
sobre mi ultimo camino
traen al eco intrigado
si mi voz siguiera viva
si quisiera enfocarte
la canción se fue con ella
a sembrar en otro valle
el desierto de las penas
lo dejé a punto de lluvia
mis dibujos y mis manos
mi sonrisa verdadera
la mirada gritó tanto
pero se usa la cabeza
para hablar de sentimientos
y que pena
que condena
al del centro le usamos para cuentos
como acento en una frase
un tatuaje, un poema, un anclaje
corazón es el reflejo
de lo que llevamos dentro
sólo un nombre
un motor representante
somos vida y somos muerte
somos también algo de suerte
y somos magia
no un traje, unos zapatos
o una máscara
para siempre o sólo un rato
la apariencia es la demencia
el reflejo accidentado
de un modelo obligado
astronauta o sólo un tipo
o algún tipo de astronauta
un intento, un regalo
sin ningún destinatario
voy mejor y voy helado
aún escribo, a veces canto
ya no espero, ya no extraño
queda poco y será un año.

Carta a la Luna 218 – Cuando tú no estás

Sigo vivo por los pelos, sigo en busca del tesoro, aún respiro de algún modo y si apareces en mi mente soy feliz, vuelvo a tomar las riendas, flotando en el espacio sideral, pero cuando tú no estás…nada es tan especial.

Sigo vivo y en camino, sigo olvidando sobre mi, aún te espero con los brazos bien abiertos y un regalo para ti, vuelves a encender mis venas, si recuerdo tu sonrisa espacial, pero cuando tú no estás…nada es tan especial.

Sigo entero pero partido, sigo deseando verte llegar, aún te quiero y es tan intenso, me enamoro si pienso en ti, te vuelvo a escribir princesa, tu efecto es inmortal, pero cuando tú no estás…nada es tan especial.

Carta a la Luna 209 – Encuéntrame

Me arranqué el camuflaje para ti, despegué de mi planeta y no me arrepentí, me encendí para que tú me puedas ver, dibujé un corazón cada mañana en tu piel…Luna, por favor, encuéntrame.

Me perdí hace unos días por aquí, me olvidé como me llamo y no te vi, me arriesgué, quiero que sepas que me encantas, aún te regalo estas cartas…Luna, por favor, encuéntrame.

Me inspiro sólo al leer tu nombre, tú tan bella y yo en este uniforme, me congelo ahora que no estás aquí, es tan fuerte lo que me haces sentir…Luna, por favor, encuéntrame.

Me disipo y el tiempo ya no perdona, tú tan lejos, mi sonrisa pierde forma, me confieso un simple ser humano, que de ti se ha enamorado…Luna, por favor, encuéntrame.

Carta a la Luna 155 – Luna veintitrés

Luna veintitrés, tú energía va creciendo, hoy entré navegando desde el alba, por tu mirada y sus mares verdes como gemas, hoy no temas que la suerte es para ti, chica de plata, de risa intacta, esta mañana te encontré y naufragué en la belleza, el artista despertó de prisa, dibujé la curva en tú sonrisa, te abracé y vi el primer regalo hoy, ya no siento que no estoy, inspiraste a las estrellas al nacer.

Luna veintitrés, muchos años recogiendo las miradas, ahora inspiras mil palabras desde mi, a pesar del frío que empieza a nacer aquí, calentaste al que late y dice más sin hacer ruido, me regalaste un motivo, chica lunar, estar contigo siempre es algo espacial, a pesar que casi no pueda respirar, eres la brisa que vuelve a soplar, dibujé escuchando esa canción, que dispara la emoción, inspiraste a las estrellas al nacer.

Luna veintitrés, tantos años en tú piel, pero también en el aire, ese plus de eternidad, junto a ti no se hace tarde, hoy alguien nos recordó que dar es dar, te di un setenta por ciento y algo fresco en el aliento, por favor vuelve a cantar, no lo haces nada mal, esta mañana estabas tú al otro lado de la mesa, desconecto por un rato la cabeza y funciona el corazón, es más sabio y no miente, es verdad lo que se siente, inspiraste a este astronauta otra vez.

Carta a la Luna 128 – ¿Dónde?

El astronauta parpadeó, una nube espacial mareó el norte del compás natural en su camino estelar…y de repente perdió de vista a la luna, acostumbrado a la suerte de poder verla a diario, estos días extraños le juegan malas pasadas…él sigue escribiendo, él sigue sintiendo….tal vez hoy la vuelva a ver, tal vez no.

Ahora viajo solo acompañado de todo y de nada, el universo no se levantó de la cama y bosteza estrellas cada medio minuto, no necesito refugio, me quedo expuesto y así estoy bien y hasta contento, sin nada que esconder y sin perderme de mi propia vida, flotando conmigo a la deriva y con el corazón incendiado, el calor por mis venas, muy lejos las penas…y dónde estas tú?

Ahora sueño solo y sueño contigo seguido, tengo la enfermedad de tu sonrisa de capitán de mis latidos, tan fuertes que hasta el pecho se me ha partido, me quedo un rato en silencio sin querer entender lo que no entiendo, simplemente sonriendo y let it be, todo cambió desde que te conocí y sigue cambiando y es así, el corazón siempre pateando, yo siempre cantando…y dónde estás tú?

Ahora quiero tanto, arde tanto, espero tanto y no hago más el tonto, estoy creando y escribiendo gracias a tu regalo, estoy atento al golpe de la idea empezando en tu recuerdo, yo me acuerdo y lo siento todavía, nunca fue mentira o fue menos, aunque lejos no me alejo ni un momento, siempre empiezo el día abrazado a lo que me haces sentir, estoy aquí en el espacio y esta carta es para ti…dónde estas tú?

Carta a la Luna 78 – Cuando, cada día

Cuando estoy frente a ti, pierdo el norte allí en el sur,
cuando te veo ahí, cierro los ojos y allí sigues tú,
cuando te siento aquí, todo es mentira y tu mi verdad,
cuando te tengo a mi lado luna, nada más me puede importar.

Cuando estoy frente a ti, todo me gusta, pero tú mucho más,
cuando te veo ahí, me muerdo los labios para no estallar,
cuando te siento aquí, vivo en un sueño de pura realidad,
cuando te tengo a mi lado luna, mi corazón se pone a cantar.

Cuando estoy frente a ti, sin remedio, me vuelvo a enamorar,
cuando te veo ahí, me ahogo en tus ojos para respirar,
cuando te siento aquí, te quiero mil veces y alguna más,
cuando te pueda abrazar, no sé si mis brazos te puedan soltar.

Cuando estoy contigo todo termina para volver a empezar,
cada día contigo, es el primero y el último antes de volver a soñar,
cada minuto contigo es un regalo que siempre quiero guardar,
cada vez que te miro, te hablo, luna, espero lo sepas notar.

Carta a la Luna 69 – Una hora junto a ti

El astronauta escribe a la luna con el corazón latiendo con mucha fuerza, parece que tuvo un pequeño problema con un meteoro gordo y cobarde que intentó cubrirla con su sombra….el viajero tiene ganas de abrazarla y decirle que todo estará bien, que ella es mucho más grande, que la protegerá de cualquier problema y que nunca se rendirá, aunque deba enfrentarse a la galaxia siempre estará a su lado…el meteoro desapareció, porque lo que no vale la pena no suele durar demasiado…el astronauta, frente a la luna, por fin escribió:

Hoy, una hora junto a ti y tuve todo en un momento,

una hora con tus manos y tus ojos increíbles sonriendo,

con tu boca y su alegría, no sé que decir…sólo que te quiero.

Hoy, una hora junto a ti y me inspiras un poema en un segundo,

no me importa el universo mientras viva tu sonrisa en mi mundo,

con la magia de tus días, no sé que decir…sólo que te espero.

Hoy, una hora junto a ti y un regalo para mi está mañana,

por la noche en mi ventana, con tu luz sobre mi cama de acampada,

con un beso y un abrazo en mi recuerdo, eres lo mejor que tengo.

Hoy, una hora junto a ti y te prometo que te siento hasta en el aire,

y quisiera susurrarte un secreto, que te cure el corazón cuando estés triste,

tal vez no tenga demasiado pero contigo te aseguro, tengo más que suficiente,

vales tanto que el infinito es pequeño, tienes mi vida enamorada para siempre.

Carta a la Luna 39

Hoy, día Terrestre de la primera Luna gigante de verano, el astronauta en su viaje le escribió emocionado:

Ahora después de tanto tiempo con el día cambiado,

estoy despierto y presente…estoy absolutamente inspirado

enamorado del efecto de tu vida interior…estoy encantado

Ahora después de muchos años, ha muerto el impostor,

y estoy listo para dar sin recibir, para por fin ser yo…

siento como se convierte en alegría todo ese estúpido dolor

Ahora tu eres como un pintor que le puso a mi vida color,

una sonrisa eterna en el espacio que disipa el temor alrededor…

una promesa imposible que me hace posible ser alguien mejor.

Ahora soy feliz al saber que bailas y cantas en el espacio exterior,

entre canciones de teclas negras de un piano y el cariño de una estrella…

eres un sueño infinito y tu risa un regalo para mi vida…el mejor.

Carta a la Luna 37

Cuando te veo aparecer todo se detiene, solo tu te mueves

cuando estas a mi lado me quedo sin aliento pero respiro perfectamente…

una mañana más de ti para inspirarme todo el día contigo en la mente.

Cuando te miro se me acaban los minutos y todo parece eterno

mi mejor momento es ver tu vida sonriente,

cada mañana es un regalo de la suerte a mi presente.

Cuando no estás y te recuerdo todo ríe alrededor…

se ilumina el espacio y cada paso es mejor que el anterior,

voy paseando acompañando a mi sonrisa y corazón..

y es que te quiero…me siento nuevo…gracias Luna otra vez, por tu calor.

Carta a la luna 24 – A veces

A veces, pido tardes para mi y olvido que me regalas las mejores mañanas,

todas las semanas y mi día ya es mejor…

que como tú no hay dos, ni una y ni siquiera media…

lo recuerdo cuando sonríes y me ragálas tu calor

y esos ojos de universos con estrellas

Y es que a veces hasta digo que me rindo y que me voy, tan convencido…

sabes bien que no me muevo…solo estoy haciendo ruido…

y con paciencia y en silencio tu me vas siguiendo el juego…

¿cómo no voy a seguir viajando?…si eres el sueño que tanto quiero

Me acuerdo que te dije que daría hasta mis manos por tu amor…

¿pero entonces cómo escribirte o ponerte una canción,

para iluminarte el rostro y alegrar tu corazón?

Con poco aire en el espacio a veces me confundo…

y parezco desviar un poco el rumbo…

pero vuelvo a encontrarte en un minuto,

siempre alegre y resolviendo el problema en un segundo…

De regalo yo te traigo con un “te quiero” infinito y verdadero,

inundando la galaxia,…luna, si me pierdo ya no me altero

sacas lo mejor de mi y aquí te espero…

Y es que tú me enseñas más maneras de querer cuando me miento

cuando me siento acorralado por el frío estelar ,

eres mis ganas de luchar…

Como un dragón enamorado de la princesa, y que la quiere rescatar…

aburrido hasta los huesos de tanto pelear y asustar…

A veces te escribo y con suerte te lo digo:

Luna, eres tú, desde el alba de mi vida…

lo mejor que me ha podido pasar.