Carta a la Luna 301 – Rumbo cero

Rápido, me gatillo en respuesta
a la pregunta espacial de mi final
entre estrellas hubo encuesta
apostaron que no respiro de verdad
¿fui un loco por quererte?
¿fui más cuerdo por callar?
nada importa en realidad
el camino va a acabar
y empezar en otro giro
eterno, extraño, tan voraz
astronauta, más o menos
luna llena, sonreirás
las heridas siempre cierran
y las huellas quedarán
siempre te miré con el iris de mi vida
y soñé por el espacio estelar
recordé la canción sobre un tipo
que te vino a buscar…

Carta a la Luna 275 – Quería

Queria quererte
hacerte reír
y cantar contigo
caminar el espacio
y darte mis brazos
si aprieta el frío
quería besarte
y verte despertar
acompañarte
al dormir, al soñar
quería escribirte
cada día
sin parar
quería quererte
luna, quererte
y no quería
nada más.

Carta a la Luna 259 – Tiempos sin ti

El astronauta y la Luna imposible, no la encuentra, ya no vuelve…contempla en silencio su mundo apagado, escribe las cartas porque no sabe parar de quererla, no sabe como cortar lo que siente…espera callado, espera por ella, espera un abrazo o el fin, de un golpe preciso, también de sus manos.

Tiempos de cambio
a cambio de nada
voces lejanas
vacías, calladas
fuga del sol
eclipse al calor
sube la deuda
no existe una tregua
pierdo las luces
sin fuerza
a patadas
mensaje en silencio
partiendo el cuerpo
posible esperanza
ahogada de ganas
quisiera buscarte
impulso al instante
quisiera olvidarme
y vuelvo a quererte
despierta la noche
no sales
te escondes
yo sigo viajando
por ti
viajando
por ti
a expensas de mi
porque me hace daño
te espero hace años
siento que me quiebro
y ya no te veo
aprieto los ojos
los puños
los dientes
hasta el corazón
frenó de repente.

Carta a la luna 244 – De repente uno

De repente, uno se pierde,
el sonido es de suspenso,
tu respuesta es el silencio,
la verdad miente y me duele.

De repente, uno termina,
el nudo aprieta fuerte,
no sé como no quererte,
la indiferencia es de rutina.

De repente, uno golpea,
las estrellas enmudecen,
tengo frío pero escuece,
todas mis noches en vela.

De repente, uno escribe,
a la luz de lo pasado,
porque estoy enamorado,
me apagué cuando te fuiste.

Carta a la Luna 241 – Debo pero no debo

El astronauta, preso de una nube de gases tóxicos espaciales, mezclados con la difícil situación de haber perdido de vista a la Luna, alucinó y sintió que era aplastado por el vacío de la tristeza, hoy perdió esperanzas mientras escribía totalmente ajeno, mientras mordía la ironía de estar muriendo en el espacio por seguir aquello que le daba vida, por seguir al corazón.

Debo imaginar esa respuesta porque callas,
debo rodar por la cuesta de mis ganas,
debo ser inteligente y apagar mi corazón,
debo ser de lo que siento, una prisión
debo seguir incompleto y callado,
debo fingir y mirar al otro lado,
debo dejar de quererte tanto a ti,
debo dejarme morir para seguir.

Debo aprender a sonreír sin ser feliz,
debo reciclar mis últimos latidos,
debo vivir por vivir y sin sentido,
debo ser socialmente correcto,
debo rezarle seguido al dinero,
debo dejar de dedicarte esa canción,
debo hacerle caso sólo a la razón,
debo hacerme el duro y no extrañarte,
debo dejar de verte en cualquier parte.

Debo aceptar que sin más te fuiste,
debo acostumbrarme a estar triste,
debo dar respuestas pero nunca preguntar,
debo abstenerme para siempre de soñar,
debo asimilar que ya no puedo respirar,
debo ser artista sin poderme inspirar,
debo hacerme el tonto y olvidarme de crear,
debo ser un cero a la izquierda hasta el final.

Carta a la Luna 239 – Por quererte, te escribo también hoy

Tengo tiempo, aunque sea muy poco, tengo pulso y lo pienso aprovechar, tengo vida que no piensa en la muerte, cuando llegue será sin avisar, el espacio me lleva de paseo, sin retorno pero quiero intentar, encontrarte un día aunque sea, solamente pura casualidad, tengo prisa por ver esa sonrisa, tengo un beso preguntando por ti, he mentido a todos mis sentidos, aún respiro, pero no hay aire aquí.

Tengo ganas también de abrazarte, de quererte con toda libertad, tengo firmes los pies pisando tierra, mi cabeza ya se echó a volar, tu recuerdo es mi mejor lugar, lo peor es que tú ya no estás, lo imposible es lo que me motiva, el momento que se hizo inmortal, tengo un sueño parado en la cornisa, pero nadie lo viene a rescatar, he cerrado los ojos esta noche, fingiré que te vuelvo a encontrar.

Tengo tiempo cruzando el desierto, tengo brazos cansados de nadar, espejismos al fondo del abismo, mil sirenas varadas en la arena, tengo suerte pero hoy la he perdido, tengo ganas y las he reprimido, he llorado queriendo sonreír, he falseado mi voz y mis pecados, he llegado y me tengo que ir, he buscado el presente en el pasado y me he encontrado viviendo ahora sin ti.

Tengo frío y me arden las heridas, tengo tibio todavía el corazón, por quererte es que todo esto me duele y no sé si tú sientes como yo, por quererte no puedo olvidarme, por quererte te quiero aún más, por quererte no vuelvo a querer tanto, por quererte quizás me esté engañando, por quererte perdí hasta la razón, por quererte ya no tengo remedio, por quererte te escribo también hoy.

Carta a la Luna 235 – Lo que soy sin ti

Caminante asfixiado en cero gravedad, corazón vampiro tras la sangre del olvido, ciudadano del espacio apagándose despacio, arquitecto de mis sueños que no hacen más que despertar, pasajero de un destino que no existe en realidad, prisionero sin cadenas por pagar mi libertad.

Astronauta enamorado, que te vino a buscar, escritor de estas cartas que no sé si llegarán, odio el vicio de no verte, enganchado a quererte, navegante naufragando, en tu mar de vez en cuando, cantinero de mis penas, Júdas en mi última cena, prisionero sin cadenas que no quiere escapar.

Kamikaze jubilado, extranjero aquí y allá, souvenir de tus abrazos, una historia que contar, música que no termina, concierto a la eternidad, mentiroso aficionado que te dice la verdad, un artista sin su musa, juego a la ruleta rusa, un loco que sin tenerte, ya no te puede dejar

Carta a la Luna 231 – Desde la tristeza

Hoy escribo desde la tristeza,
adoptado por un golpe de frío,
hoy escribo descubierto, sin abrigo,
con el pecho hecho un nudo,
con el corazón tiritando, desnudo.

Hoy escribo desde la tristeza,
entre estrellas y cometas,
hoy escribo sintiéndome perdido,
con las manos asfixiadas,
con la frontera extraña y apagada.

Hoy escribo desde la tristeza,
porque lo siento y no lo elijo,
hoy escribo porque sigo vivo,
con todo el universo aquí, pero sin ti,
con el ruido del vacío dentro de mi.

Hoy escribo desde la tristeza,
enloquece sin remedio la razón,
hoy escribo al final de una canción,
con tu sonrisa al otro lado de mi llanto,
conmigo, sin poder evitar quererte tanto.

Carta a la Luna 226 – Que no deja

Te dejo el paso que no diste, por si un día quieres cruzarlo,
el sabor de aquel instante eterno, aún viajando por los labios,
te dejo trozos de mi vida enamorada, en cada texto que escribí,
la certeza idealista que gritaba por mis venas, que tú eras para mi.

Te dejo el abrazo que guardé, por si un día sientes frío,
el secreto escondido en mi pecho, que se abrió sólo contigo,
te dejo el tiempo que aún tengo, por si quieres regresar,
las canciones traduciendo aquello, que no puedo explicar.

Te dejo toda la verdad, por si crees que te miento,
las estrellas encendidas,  abrigando lo que siento,
te dejo el arte de mis manos, que sin ti es tan inerte,
la fuerza de mi corazón, que no deja de quererte.

Carta a la Luna 220 – Para ti

A merced, de una marea imaginaria, respiré y volví, a sumergirme en la nada, te seguí, porque pude ver tu rastro, vuelvo aquí después de haberme ido y perdido, por quererte, no te olvido y aquí estoy…para ti.

Vuelvo a ver, un rayo de tu sonrisa sin querer y reí, porque aún siento tu brisa y reviví, otra vez, mientras te imaginaba regresar, vuelve esa electricidad y ya ves, no me rindo y aquí sigo…para ti.

Quiero ver, tu mirada conectada a la mía otra vez, que regresen las mañanas y el alba, porque perdí hasta la luz y las palabras, sólo a ti te he esperado, aquí sigo enamorado, escribiendo…para ti.