Carta a la Luna 368 – En busca de la Luna

Quise decir que no y siempre dije si
olía sospechoso, igual me lo comí
abrí de par en par la puerta de mi pecho
mi viejo corazón quedó al descubierto
no quiero recordar si no me hace feliz
no quiero el más allá, prefiero estar aquí
fui en busca de la luna y vuelvo con ninguna
todo esta bien así…

Volviendo a escribir para encontrar remedio
al tiempo que se va y a esta ley del hielo
sentí el palpitar, golpeando tan contento
hoy doy un paso mas, no busco y siempre encuentro
no quiero pedir más, prefiero dar de nuevo
no quiero pelear, ahora no siento eso
fui en busca de la luna y vuelvo con ninguna
todo esta bien así…

Carta a la Luna 285 – Cicatriz

Desperté y creí verte
asomada en la ventana
escribiendo en la pared
de una casa en tu pueblo
me acerqué, cayó el telón
y la puerta se cerró
otra vez fuiste silencio
debo haberme confundido
encontré o había perdido
la verdad fue una mentira
la noche mató al día
todo bien, ya no hay problema
pero el frío también quema
y me quemé
me cansé y reaccioné
a pesar que lo intenté
esta fue la ultima vez
que pruebo la conexión
que pregunta el corazón
mientras llueve en el espacio
y todo se hunde despacio
el universo y sus estrellas
la sonrisa, esa tan bella
los cometas kamikazes
ahora rompen el paisaje
es muy triste, asumiste
no miraste y no volviste
a mirar a este astronauta
que te escribe a diario
que siempre creyó en ti
que siempre estuvo aquí
me dejaste en el pasado
y está bien
libertad y transgresión
en mi propia extinción
en cada carta y lo que soy
yo ya no te pido nada
mientras la voz se me apaga
y respirar es tan difícil
porque el aire aquí no existe
fui el que vino y tú te fuiste
porque así lo decidiste
luna espero seas feliz
hoy me arranco de raíz
del camino invisible
hoy besé la cicatriz
de este viaje irreversible.

Carta a la Luna 123 – Tu, sobre el mar

Tanto nadar y casi me ahogo en la orilla, pero puse una sombrilla y me tumbé a respirar, el invierno se acerca y me cerró la puerta, yo abrí todas las ventanas de par en par, demasiado movimiento en el pecho, que todavía no logro amaestrar y tu reflejo sigue sonriendo sobre las olas de un mar espacial.

Tanta correr y casi me paso la salida, pero afiné la ruta y aprendí a caminar, el verano se acabó y se llevó el calor, pero mi corazón ahora arde mejor, llevo tambores golpeando a babor, demasiado soñador, pero me pude despertar y tu reflejo sigue sonriendo sobre las olas de un mar espacial.

Tanto escribir me hace bien, tanto callar me hizo mal, el tiempo puede ser muy cruel pero sabe recompensar, en la despensa de mi vida tengo fresca la comida para alimentar a ese que late en este viaje, no tengo equipaje, tengo mis manos escribiendo y a mi boca repitiendo tu nombre, demasiado sentimiento mordiéndome por dentro y tu reflejo sigue apareciendo sobre las olas de un mar espacial.

Carta a la Luna 119 – Desde Marte

Este martes, desde Marte escribo esto, siempre quiero abrazarte pero sé que no es momento, siento el comportamiento, porque sé que ésta vez no es sobre mí, porque sé que aunque me muera por ti…lo primero eres tú, quiero hacerte muy feliz.

Este martes diferente, la nave loca como siempre, quiero invitarte a un paseo o un café, no se trata de mi en éste momento, ahora entiendo, te sonrío y lo siento, porque sé que aunque me muera por ti…me voy a sentar en Marte a quererte desde aquí.

Este martes quiero ayudarte pero a veces soy muy bestia, lo que siento es como un niño dando golpes en la puerta, al final lo comprendo, cada vez soy menos lento, porque sé que aunque me muera por ti…tu alegría para mi es lo primero.

Este martes, no te embarques y descansa, toma aire, ten confianza, yo siempre haré lo que pueda por hacerte sonreír, con dinero o sin dinero, despierto o en un sueño, aunque sienta que no puedo resistir…te prometo que siempre estaré para ti.

Carta a la Luna 87 – Lo mejor que me pasó

Lo mejor que me pasó es tu mirada y la mía está enamorada,
se encontraron y hablaron sin decir, esta mañana…
tu sonrisa y la brisa que que regala bajo el sol,
ese efecto que consigue sonrojarme el corazón,
cuando hablamos y me cuentas que pasó hace algunos años,
cuando puedo darte un beso en las manos,
y ese plus que te dedico en el dedo siempre que puedo.

Lo mejor que me pasó es tu sonrisa y la mía está enamorada,
cada vez que estamos juntos es imposible controlarla,
esa risa y mis ganas de abrazarla y no soltarla,
ese efecto que consigue alegrarme el corazón,
cuando cantamos la misma frase de una canción,
cuando haces que me suden las dos manos,
y ese plus de tu llegada, que me incendia la inspiración.

Lo mejor que me pasó es tu vida y la mía está enamorada,
desde que entras por la puerta o por la ventana cada mañana,
tu energía y ese espacio que vibra entre los dos,
ese efecto que consigue calentarme el corazón,
cuando conectamos y somos libres y somos uno y nunca dos,
cuando te vas de vacaciones pero te quedas y no existe el “adiós”,
y ese plus en mis días que eres tú, desde hace mucho, eres tú.

Carta a la Luna 44 – Lado B (Confío)

Confío en lo que me exige el corazón desde allí dentro,

confío en este viaje increíble, y en lo que presiento…

confío ser lo suficientemente soñador y derrotar al tiempo,

confío en alunizar despierto con los brazos bien abiertos.

Confío en la alegría de mis ojos al verte entrar por esa puerta,

confío en los imposible porque esconde lo “posible” entre sus letras…

confío ser lo suficientemente tonto y abrazar a mi deseo en oferta,

confío en alunizar dormido con los ojos bien abiertos.

Confío en seguir cantándote sin que a veces te des cuenta,

confío en golpes que reviven, en la boca que no pide y sólo besa…

confío ser lo suficientemente joven para darte mucho tiempo de mi vida,

confío en alunizar alguna noche y ponerle música a tus días.