Carta a la Luna 391 – Pasó

Tantas veces congelado, simulando estar vivo
el momento más exacto, siempre es aquí
y nada puede ser todo…y todo pasó

Tantas veces me salí, al espacio volando
abrazando lo que siento, hasta el fin
y sin nada, es todo…y todo pasó

Tantas veces me perdí, escribiendo un poema
aprendiendo del vacío, sobre mi
siendo parte de todo…y todo pasó.

Carta a la Luna 323 – Poco sabor

El sabor del espacio ahora
es tan frágil, tan escaso
es más plano a cada paso
sabe un poco también a ti
sabe a ruido, a espejismo
el sabor de esta sombra
que me abraza y me devora
es primario y muy antiguo
sabe a falso, sabe a engaño
las estrellas espolvoreadas
y aún no sabe
no sabe a nada
el crujir de mis pisadas
sobre mi ultimo camino
traen al eco intrigado
si mi voz siguiera viva
si quisiera enfocarte
la canción se fue con ella
a sembrar en otro valle
el desierto de las penas
lo dejé a punto de lluvia
mis dibujos y mis manos
mi sonrisa verdadera
la mirada gritó tanto
pero se usa la cabeza
para hablar de sentimientos
y que pena
que condena
al del centro le usamos para cuentos
como acento en una frase
un tatuaje, un poema, un anclaje
corazón es el reflejo
de lo que llevamos dentro
sólo un nombre
un motor representante
somos vida y somos muerte
somos también algo de suerte
y somos magia
no un traje, unos zapatos
o una máscara
para siempre o sólo un rato
la apariencia es la demencia
el reflejo accidentado
de un modelo obligado
astronauta o sólo un tipo
o algún tipo de astronauta
un intento, un regalo
sin ningún destinatario
voy mejor y voy helado
aún escribo, a veces canto
ya no espero, ya no extraño
queda poco y será un año.

Carta a la Luna 257 – Pasos de mi

Mis pasos ahora pesan
rompen el camino
principios de nostalgia
atadas con los dientes
a mis ojos ya nublados
fuertes vientos
trago amargo
incansable la locura
enamorando a la cordura
frágil pulso de mi suerte
y astronauta por quererte
inservible el mecanismo
que me hacía respirar
tan lejano esperarte
no te vi jamás llegar
golpe exacto en el pecho
tan torcido sin derecho
encendí un volcán por ti
para que sepas volver
tengo el humo para mi
erupción de lo imposible
un poema a lo inservible
lava hirviente en la piel
despegué de un punto ciego
arrastre a pulso mi cuerpo
no miré y no huí
no escapé jamás de aquí
entre polvo de estrellas
entre truenos y cometas
dando gritos por la voz
que rió porque estoy solo
dando todo y no quitando
tú sonrisa y yo dolor
se acabó esa frontera
desactivo mi sistema
soy de hueso y corazón
soy de carne de cañón
por momentos extranjero
para ti quizás recuerdos
soy también sobre el papel
soy un tiempo que perder
si se aburre la belleza
en su juego, una pieza
soy presente y no pasado
soy el beso que te he dado
soy por ti y siempre por mi
soy un siempre hasta el fin
soy también quizás eterno
porque muero todo el tiempo
soy al fin lo que yo siento
y jamás lo que poseo.

Carta a la Luna 164 – Inevitable

El espacio, envolviendo las ideas, las estrellas iluminan las mareas, tu sonrisa en el mar, en el pecho una canción que compuse para ti, si te vas, cierro los ojos un momento y sé que volverás.

El espacio, arrastrándome despacio, los cometas, dibujando algo de ti en sus estelas, en mis manos fluye todo lo que siento, aterriza en un papel, si te vas, cierro los ojos un momento y sé que volverás.

El espacio, seduciéndome y me arraigo, cada día un poema, luna eterna, tú en mis pasos, en mis horas todo el tiempo enfocándose en ti, para mi quedas tú, cuando quiero escapar y evitar disfrazar el respirar, yo no sé, pero sé, lo que siento es real…si te vas, volverás, no lo puedo evitar.

Carta a la Luna 160 – Eres tú quien me inspira a escribir

A pesar del galope del tiempo sobre la piel, el miedo se perdió y ya no puede volver, el viento que arrasó, ahora sólo es brisa, la musa en tú sonrisa, las estrellas por fin enamoradas y cantando para ti, eres tú quien me inspira a escribir, pero tal vez nunca te pueda describir.

A pesar del abrazo siempre helado del vacío, tú canción venció al frío, el corazón que se rompió, ahora le pone ritmo a mi viaje, tengo todo el equipaje necesario en tú mirada, eso basta para mi, eres tú quien me inspira a escribir, pero tal vez nunca te pueda describir.

A pesar del zarpazo certero de las penas, otra vez se me incendiaron de color todas las venas, el traje de astronauta es resistente, puede ser que dure para siempre, eres un poema cuando entras por mis ojos, en los tuyos una tarde me perdí, eres tú quien me inspira, pero tal vez nunca te pueda describir.

Carta a la Luna 159 – Todo el tiempo

A través de la ventana, tú sonrisa, a través de esta carta lo que siento, dibujo cada palabra reviviendo tú momento, a pesar de esta noche, ya no duermo, cada vez que te recuerdo me despierto, no hace falta abrazarme a ningún sueño, estás conmigo todo el tiempo.

A través de la ventana, tú mirada, a través de la galaxia esta carta, hoy quisiera ser también el mensajero y visitarte en un momento, a pesar del insomnio, no me caigo, lo que siento sigue intacto, no ha desgastado, estás conmigo todo el tiempo.

A través de la ventana, tú me inspiras, a través de esa musa que respira en tú vida, no me muevo pero no me detengo y te escribo otro verso, a pesar de todo lo que he escrito, eres siempre tú el mejor poema, medicina divina en mis venas, manteniéndome atento, estás conmigo todo el tiempo.

Carta a la Luna 143 – Confío más

Confió más en el fruto prohibido, que en el tipo que lo prohibió, prefiero un minuto libre haber vivido que la eternidad sin sabor, limpio el destino de mis venas, aullando a la luna llena, sangra el sueño y se marea, esta noche ya no es fugaz en mi estrella.

Confío más en tu mirada, que en todas tus palabras, prefiero un abrazo tuyo porque me sabe a libertad, prefiero el sol en reposo y verte golpear la oscuridad, ten cuidado del que NO te contradiga, de ese que a todo “SI” te diga…esta noche ya no es fugaz en mi estrella.

Confío más en mis manos para escribir lo que siento, que en cualquier poema o canción, a veces mi corazón adicto piensa en la extinción, cuando vuela un meteorito también lo pienso yo,tanto quisiera, pero quién pudiera, luna nueva, domesticaré con amor mis penas, esta noche ya no es fugaz en mi estrella.

Carta a la Luna 79 – Eres tanto y tantas cosas

Eres la risa que acompaña a mi sonrisa,
cuando apareces me aprieta la camisa,
eres el lienzo de mis tatuajes de mentira,
la responsable de la alegría en mi vida.

Eres lo que te escribo cada día en un papel,
la esperanza de mis ganas esperando suceder,
tengo un beso para cada milímetro de tu piel,
y un poema cada noche, para que sueñes con él.

Eres la eternidad de la belleza en una mujer,
todos los días la suerte de aprender a querer,
tengo tiempo y te espero en silencio sin correr,
quiero respirar contigo, en el espacio a tu lado, renacer.

Esta noche te escribo sintiendo algo distinto, no es lo mismo, es mejor, esta mañana fue mejor y te confieso que ya no estoy seguro de estar tan cuerdo, siento que estoy perdiendo la razón y es algo bueno, me vuelvo loco por tu boca y te tatúo en el hombro un corazón.

Hoy reímos y sentimos juntos, fuimos juntos, y es que a veces creo que entiendo exactamente lo que piensas desde que entras por la puerta, me imagino lo que viaja en tu cabeza. Creo que este sueño es real y agradezco a la vida por tu vida y vivir aquí en tu tiempo, por sentarme junto a tu cuerpo y su energía, por la noche al soñarte y por poder mirar y verte en las mañanas y en mis días entrando hasta por la ventana.

No sabes cuanto quiero abrazarte, contarte un cuento o cantarte y volver a cogerte de la mano y sentir electricidad, sentirte recorriéndome las venas como lo haces cada día…me siento vivo de verdad, te quiero tanto que hasta me haces temblar…ya no quiero razonar con la razón, sólo quiero escuchar al corazón.

Carta a la Luna 74 – Ahora, mañana

Ahora que dejé el disfraz de malo,

que no doy un paso al costado,

que te quiero de verdad.

Ahora que no me cubre la impaciencia,

que ya no siento más violencia,

solo te quiero abrazar.

Ahora que la vida es tan corta

y tú lo que más me importa

le hago caso al palpitar.

Mañana es un sueño con tu boca,

tu sonrisa y esa curva peligrosa,

que estoy dispuesto a tomar.

Mañana nadie sabe y no sé si estaré,

pero por lo pronto apostaré,

todo lo que tengo y no me rendiré.

Mañana irme contigo a pasear por el espacio,

abrazarte entre las estrellas muy despacio,

un poema y un “te quiero” cada día sin retraso.

Carta a la Luna 69 – Una hora junto a ti

El astronauta escribe a la luna con el corazón latiendo con mucha fuerza, parece que tuvo un pequeño problema con un meteoro gordo y cobarde que intentó cubrirla con su sombra….el viajero tiene ganas de abrazarla y decirle que todo estará bien, que ella es mucho más grande, que la protegerá de cualquier problema y que nunca se rendirá, aunque deba enfrentarse a la galaxia siempre estará a su lado…el meteoro desapareció, porque lo que no vale la pena no suele durar demasiado…el astronauta, frente a la luna, por fin escribió:

Hoy, una hora junto a ti y tuve todo en un momento,

una hora con tus manos y tus ojos increíbles sonriendo,

con tu boca y su alegría, no sé que decir…sólo que te quiero.

Hoy, una hora junto a ti y me inspiras un poema en un segundo,

no me importa el universo mientras viva tu sonrisa en mi mundo,

con la magia de tus días, no sé que decir…sólo que te espero.

Hoy, una hora junto a ti y un regalo para mi está mañana,

por la noche en mi ventana, con tu luz sobre mi cama de acampada,

con un beso y un abrazo en mi recuerdo, eres lo mejor que tengo.

Hoy, una hora junto a ti y te prometo que te siento hasta en el aire,

y quisiera susurrarte un secreto, que te cure el corazón cuando estés triste,

tal vez no tenga demasiado pero contigo te aseguro, tengo más que suficiente,

vales tanto que el infinito es pequeño, tienes mi vida enamorada para siempre.