Carta a la Luna 407 – Tierra hambrienta

Entre el polvo los caminos de mis huellas
esta tierra palpitando en mis pies
tanto ruido es esta selva
tanto fuego por comer

Entre el suelo y el infierno que golpea
todo gira al revés
tantas penas que enferman
tantos rotos por coser

Entre dientes apretado este planeta
no importa que hay después
tanto me pesan las piernas
tanto aún por recorrer…

Carta a la Luna 404 – Lejos

Sigue el recuerdo, aquí pegado al suelo
me caí de una estrella, aún pienso en ella
sigue el tiempo empujando, el aire asfixiando
se perdió tras un cometa y yo en este planeta

Y escribo otra vez, al final y empecé
sin corazón y sin saber
Pero lo sé y lo sé muy bien
ahora estoy lejos, no volveré

Sigue el incendio, quemando y me enciendo
se acabó el juego, sé muy bien lo que quiero
sigue la cabeza, la memoria empieza
se tardó la conciencia, nada me interesa

Y escribo otra vez, al final y empecé
sin corazón y sin saber
Pero lo sé y lo sé muy bien
ahora estoy lejos, no volveré

Carta a la Luna 390 – Siendo

He llegado al fin, a la luz de una estrella
todo abierto hacia mi, resolviendo el dilema
fui una idea cortando el espacio
fui también prisionero del sol y fui

He iniciado el fin, perdiendo la cabeza
el latido senil, golpeando con fuerza
fui un astronauta, fui un emisario
fui también un eclipse de sol y fui

He caído al fin, al sur de este planeta
todo bien, sobreviví, sigo de una pieza
fui un sueño que ha despertado
fui también exiliado del sol y soy.

Carta a la Luna 182 – Vine y estoy

Vine a regalarte el corazón, vine desde lejos, en el medio ahora estoy, mi planeta allí atrás, un recuerdo, se acabó, las estrellas iluminan, los cometas difuminan, aquí estoy, vine y prometo que ya no me voy, vengo exactamente como soy.

Vine a regalarte unos poemas, vine sin temores, sin promesas, mi problema ahora es mi solución, si te veo siempre todo es mejor, universos estallando alrededor, sigo escribiendo enamorado, ya no guardo el pasado, sólo tengo lo que doy, vengo exactamente como soy.

Vine a regalarte también una canción, vine sin idea, con inspiración, vine atravesando el espacio exterior, el silencio inunda, por cada rincón, mis barcos naufragan, pero el capitán nunca se ahogó, vuelve a latir, aquí estoy, vengo exactamente como soy.

Carta a la Luna 107 – Después de todo, otra vez tú

Después de irme del planeta, después de escribirte unos poemas, después de quererte tanto y aprender a ir despacio, de mi pacto de no agresión con mi propio llanto, después de escaparme del abismo en la grieta de mi mismo, después de un beso, o unos cuantos, después de haber perdido el tiempo por ir corriendo tras sus pasos, otra vez estás tú, frente a mi estás tú.

Después de perderme en el fondo de una botella, después de encontrarme en tus ojos llenos de estrellas, después de aprender a confiar totalmente en ti, después de un abrazo y tú efecto en mi, después del concierto en mi corazón dedicado a tú huella en mi imaginación, después de haber también de ti dudado, después de haberme defraudado, después de aburrirme de creerme listo y estar atontado, después de verte pintar mi vida de colores de pronto, ya no me escondo, estás ahí, no muy lejos de aquí.

Después de perderme detrás de una máscara de gas, después de por fin aprender a respirar, después de domesticar a mi paciencia, después de escuchar al corazón y olvidarme de la ciencia, después de la duda y el temor, después de confesarte que por ti me muero y que todo a tú lado es mejor, después de ser un poco soñador y dedicarte otra vez una canción…después de tantos años con los ojos apagados, ahora me veo, verdaderamente enamorado.

Carta a la Luna 104 – LADO B

Cielo de ti, espacio de ti entre estrellas,
cuando te vi, al fin conocí la belleza,
cuando te vi, se me apagó la cabeza.

Cielo de ti, espacio de ti en un sueño,
cuando te vi, dioses cayeron del cielo,
cuando te vi, pude latir como un trueno.

Cuando te veo todo el resto es tan pequeño,
cuando te veo y quisiera darte un beso,
cuando apareces en el cielo o el espacio,
luna te vi, te conocí y ahora te quiero.

Cielo de ti, espacio de ti entre cometas,
cuando te vi, tuve que huir del planeta,
cuando te vi, el corazón casi revienta.

Cielo de ti, espacio de ti a mi lado,
cuando te vi, me descubrí enamorado,
cuando te vi, y se hizo polvo el pasado.

Cuando te veo todo el resto es tan pequeño,
cuando te veo y quisiera darte un abrazo,
cuando apareces en el cielo o el espacio,
luna te vi, te conocí y ahora te espero.

Carta a la Luna 102 – Escapé

Escapé del planeta Tierra y ahora estoy en órbita lunar,
entre estrellas y asteroides, yo me podría acostumbrar,
escapé de una prisión de cemento, por libertad espacial,
por tu mirar, tu sonido al reír y por poderte con mi vida abrazar.

Escapé del planeta dónde estuve bajo tierra y sin respirar,
perdido en la pesadilla de no sentir y nunca pude despertar,
escapé de tener guardado en el puño, bien cerrado, al corazón,
ahora contigo, enamorado, estoy más vivo, ahora tengo una razón.

Escapé en un segundo cuando apareciste en medio de mi caída,
sin pensarlo decidí hacerle caso a los latidos de mi vida,
me inspiraste al que late y te lo digo en una carta cada día,
aquí sigo, no me giro ni un instante y mis brazos no te olvidan,
me da igual lo que me digan, yo te quiero, eres tú mi poesía.

Si escapo es por no hacerme daño y no por miedo, es por algo que me apagó hasta los sueños y todo eran pesadillas, engañado bajo el árbol de la vida…ahora contigo veo esa salida a la verdad de lo que siento y lo que quiero en mis días, aprendiendo a ser valiente de repente si regalas tu sonrisa con tu perfume en la brisa y el pecho pega un salto y corre deprisa, sin parar, si detenerse a descansar…pruebo y viajo y me la juego, voy despacio pero creo en la esperanza y en la oportunidad de intentarlo una vez en la vida, de mandar los miedos de paseo a otro lado y yo sigo intentando, no me rindo ni me canso, eres mi mayor motivo y le das fuerza a mi motor, ya no creo en el pudor de las palabras enterradas, ya no creo en guardarme más, nada de nada, porque no se sabe el mañana y ahora estás aquí, ahora, junto a mi en la misma galaxia, enseñándome de elegancia y yo te vuelvo a escribir… si la vida son dos días, si la muerte es inminente, si te veo y todo brilla, yo no pienso traicionarme y venderle al olvido el sentimiento, yo no pienso detenerme, no te haces una idea de lo que siento cuando estoy contigo…

Carta a la Luna 96 – Viaje Lunar 2 – Día 9

Hoy por la mañana, rescaté desde un sueño en mi cama a tu sonrisa,
sigo por la ruta espacial escuchando todavía ese fondo musical de tu risa,
voy ligero de equipaje, disfrutando del paisaje, esta vez no tengo prisa,
voy cantando esas canciones, que cantamos en la nave algunos días,
te dibujo y te escribo, sin tenerte estás conmigo, siempre estás en mis latidos.

Hoy por la mañana desperté después de un sueño con tu mirada,
ojos como cantos de sirenas, sobre un puerto con estrellas varadas,
tengo esa manía loca de quererte hasta durmiendo…todo el tiempo,
hoy te vuelvo a imaginar y en el pecho oigo un grito que me pide libertad,
cuando estoy frente a tus ojos siento tanto que hasta me pongo a temblar.

Hoy por la tarde recordé que mañana es un lunes sin ti y se puso a diluviar,
tuve que correr con esta carta escondida y sentarme bajo el sol a descansar,
nunca fui muy bueno esperando, pero esperarte es una de mis cosas favoritas,
tuve las ideas atrapadas dentro de una roca y tú me regalaste dinamita,
una tarde, en esta ciudad, decidí soltar el planeta entero para poderte abrazar.

Carta a la Luna 71 – Prefiero

Prefiero estar sólo en el espacio por quererte,
que en mi planeta acompañado, pero sin verte,
prefiero que se ría de mi toda la gente
por no rendirme aunque viaje para siempre,
que tener que obligarme a no sentir…
lo que yo siento ahora por ti.

Prefiero aprender a sobrevivir aquí sin aire,
que perder la fe, mirar atrás y acobardarme
y tener que respirar de la mentira de lo fácil…
prefiero escuchar cuando me late el corazón,
aunque tal vez eso me cueste la razón…
prefiero totalmente loco, que sin ti.

Y es que prefiero tu mirada antes que nada,
cuando se escapa tu sonrisa y no para,
prefiero una hora conectando con tu vida,
la eternidad sin un motivo no está viva,
prefiero seguir soñando y estar así de enamorado,
te prefiero, siempre, te prefiero a ti.

Carta a la Luna 66 – Happy Hour

El astronauta, perdido totalmente en los ojos de la luna, escribió ilusionado, durante una hora feliz, lo que el corazón le dictaba:

Dicen que ser rico es tener dinero o muchas posesiones materiales,

para mi ser rico es tenerte a mi lado, hacerme sentir enamorado,

mi riqueza es espiritual y desde tu energía, desde tu alegría,

eso es para mi tenerlo todo, tú eres lo mejor que me ha pasado.

Lo que tú me das, no se puede explicar, está fuera de este planeta,

soy adicto a tu sonrisa y no me quiero desenganchar jamás,

adoro esa brisa en tu risa, y esa fuerza impresionante al mirar.

Sólo soy un astronauta que sin aire va respirando de la magia de tu vida,

soy ese tipo terco que confía en las ganas del más pequeño de los “quizás”,

por fin ahora sé quererte de verdad y no pienso dar un sólo paso atrás.

Me encanta ese punto de locura y cuando brillas como te da la gana,

cuando siento que conectamos en un momento, sin decirnos nada,

ahora mismo tu luz viaja y se cuela hasta mi cama por la ventana,

iluminando y abrazando todos mis sueños hasta la mañana.