Carta a la Luna 314 – Paisajes y pasajes

Constelación sabor a sal
agujeros negros, gravedad parcial
salto al vacío y toco el mar
rompiendo las olas sabré naufragar

Paseo inmerso, paseo espacial
bloqueo adverso de tanto pensar
desprendió el silencio, se sumergió
ya pagué el precio, estoy mejor

Pasos tras mis pasos, ya no estoy
mientras me desgasto, mientras me voy
mantra germinando en bosque estelar
hoy por las venas, por fin, libertad.

Carta a la Luna 295 – Saliendo del bosque

De paseo por el bosque
de enfermero por la herida
abrazando la caída
desprendiéndome del norte
de paseo por la vida
los rumores son más fuertes
llega pronto mi salida
estoy listo, estoy presente
humedezco los recuerdos
de rodillas en la orilla
veo extraño mi reflejo
sonriéndome ajeno
pero vuelve a besarme
esa brisa inventada
melodía en la nada
ahora vuelvo a recorrer
el espacio y tal vez
sea eterno sin querer
o sea mi última vez
una luz entre las sombras
desconcierto sin demora
abro bien el corazón
voy cerrando la razón.

Carta a la Luna 234 – Arriesgarme

Un paseo eterno espacial, una apuesta imposible, mis sentidos inservibles y me pierdo en mi, pero sé muy bien por qué me fui, amo arriesgarme así, si lo hago por ti.

Un descanso racional, inevitable herida por latir, aunque se quiebre, el corazón sabe seguir, pero si tu no estás, no sé por cuanto más, amo arriesgarme así, si lo hago por ti.

Un equilibrio artificial, un intento mudo de gritar, ya sin aire en realidad, sólo el que escapa de mi, si te interesa, espero aún estar aquí, amo arriesgarme así, si lo hago por ti.

Carta a la Luna 119 – Desde Marte

Este martes, desde Marte escribo esto, siempre quiero abrazarte pero sé que no es momento, siento el comportamiento, porque sé que ésta vez no es sobre mí, porque sé que aunque me muera por ti…lo primero eres tú, quiero hacerte muy feliz.

Este martes diferente, la nave loca como siempre, quiero invitarte a un paseo o un café, no se trata de mi en éste momento, ahora entiendo, te sonrío y lo siento, porque sé que aunque me muera por ti…me voy a sentar en Marte a quererte desde aquí.

Este martes quiero ayudarte pero a veces soy muy bestia, lo que siento es como un niño dando golpes en la puerta, al final lo comprendo, cada vez soy menos lento, porque sé que aunque me muera por ti…tu alegría para mi es lo primero.

Este martes, no te embarques y descansa, toma aire, ten confianza, yo siempre haré lo que pueda por hacerte sonreír, con dinero o sin dinero, despierto o en un sueño, aunque sienta que no puedo resistir…te prometo que siempre estaré para ti.

Carta a la luna 8

El astronauta, se dispuso a escribir otra vez a la más bella de sus días y kilómetros infinitos, allí donde viajaba…se dio cuenta de lo escaso del aire pero jamás se rendiría, le daban fuerza sus ganas encendidas por llegar a ella alguna noche o algún día.

 

Siento cada momento de ti, cada vez que te veo,

cada reflejo en mis ojos de tu vida encendida en colores…

y te quiero, siempre te quiero, desde que por fin me atreví y te descubrí…

ya no tengo miedo…

Mientras respiro lento, imagino el momento

y ensayo para ti el mejor y más largo beso,

por si te vas de paseo con un par de estrellas, a pasar la tarde por el universo…