Carta a la luna 262 – Propenso

Después de ti
es antes
porque si
porque explotó
el pecho quebró
después de ti
principio
al final
querer no bastó
guardé el corazón
después de ti
cenizas de mi
para revivir
acción a distancia
por tanta constancia
frenaron mis pasos
caí en pedazos
después de ti
aún aquel beso
abrazos y cuentos
princesa y dragón
verdad y ficción
paseo inmortal
mi musa lunar
me hice ajeno
me diste silencio
guardo esa canción
herida, sin voz
queriéndote así
tal vez no dormí
o no desperté
tu sabes y sé
jamás lo fingí
que sigo aquí
consciente
y ausente
propenso al fin
conmigo
y sin ti.

Carta a la Luna 260 – Aire, agua, tierra y fuego

Aire difuso
escaso
confuso
principio de fuga
en mis labios
silencio de ti
palabra imposible
censura al sonido
jamás mi canción
ambiente pesado
tangible
sin nada
espeso y difícil
perdido el grito
mi tiempo
finito.

Agua salvaje
embiste
rugiste
mareas eternas
cargadas de sal
profunda verdad
ahogada en mentiras
naufragio espacial
tus ojos y el mar
sirena especial
regalos del eco
princesa lunar
rompí el espejo
salvé lo mejor
lo pude cargar
quisiera nadar
llegar a tu orilla
callar y abrazar
volverte a besar.

Tierra de nadie
tan seca
eterna
profunda condena
respira montañas
pesadas pestañas
me pierdo
en sus venas
no siento las piernas
perdiendo la suerte
consciente de ti
de mi, tan ausente
dibujo el camino
pateo al destino
no paro
yo sigo
aquí sólo conmigo.

Fuego perpétuo
me incendio
latiendo
desborda mi centro
robando el aliento
cordura en cenizas
tal vez tu sonrisa
volviendo a pegarme
regresa a buscarme
te quiero y arde
estrella cobarde
robó mi deseo
fugó en el cielo
heridas abiertas
mis manos desiertas
viviendo del arte
sin musa
ni excusa
tal vez sobrevivo
me apago y revivo.

Carta a la Luna 235 – Lo que soy sin ti

Caminante asfixiado en cero gravedad, corazón vampiro tras la sangre del olvido, ciudadano del espacio apagándose despacio, arquitecto de mis sueños que no hacen más que despertar, pasajero de un destino que no existe en realidad, prisionero sin cadenas por pagar mi libertad.

Astronauta enamorado, que te vino a buscar, escritor de estas cartas que no sé si llegarán, odio el vicio de no verte, enganchado a quererte, navegante naufragando, en tu mar de vez en cuando, cantinero de mis penas, Júdas en mi última cena, prisionero sin cadenas que no quiere escapar.

Kamikaze jubilado, extranjero aquí y allá, souvenir de tus abrazos, una historia que contar, música que no termina, concierto a la eternidad, mentiroso aficionado que te dice la verdad, un artista sin su musa, juego a la ruleta rusa, un loco que sin tenerte, ya no te puede dejar

Carta a la Luna 215 – Mientras yo

Mientras mi corazón resista, mientras tu magia exista, aquí estaré.

Mientras el sol caliente, mientras viva el presente, aquí te esperaré.

Mientras tenga el recuerdo, mientras me mantenga cuerdo, aquí yo seguiré.

Mientras seas mi musa, mientras tenga una excusa, aquí respiraré.

Mientras resista el frío, mientras seas mi abrigo, aquí sobreviviré.

Mientras me encienda al verte, mientras te sienta tan fuerte, aquí palpitaré.

Mientras siga inspirado, de ti tan enamorado…aquí escribiré.

Carta a la Luna 211 – Musa fashion espacial

Cuando te vi llegar, rodeada de luz lunar, ultravioleta mirada arrasando mi piel, tu sonrisa siempre espacial, hoy quiero llegar, pero ahora no estás y me puedo congelar…

Sólo recordar, escapaste entre las sombras del espacio y voy detrás, te quiero encontrar, musa fashion espacial, sin fuerza quisiera gritar, pero ahora no estás y me puedo acabar…

Se agota el aire, en gravedad cero, aprieto los dientes, no existe el regreso, cruzando a cuerpo tu ruta espacial, el traje no sabe aguantar, pero ahora no estás y me puedo asfixiar…

Palabras para ti, en cartas envío trozos de mi, desde que te fuiste, los latidos bajan, extraño tanto tu energía espacial, te llevo tatuada, pero ahora no estás y me puedo apagar…

Carta a la Luna 207 – Espero que sepas

Sigo visitando el pueblo que construiste, sigo sintiéndome un poco triste, porque tu sonrisa se marchó, porque la que llevo guardada no es igual, es mejor en vivo, es mejor el corazón lleno que vacío, tu calor y no este absurdo frío, sigo contigo y cada vez menos conmigo.

Sigo confiando en lo que siento, en que todo esto es real y no un cuento, porque sentí cada segundo contigo tan fuerte, porque sigo escribiendo todos los días, porque te quiero aún sin tenerte, cada día en mis manos naciendo un poco de ti, cada día en el pecho muriendo un poco de mi.

Sigo adjuntando mis pedazos, sin inspiración intentando algunos trazos, porque tus ojos se llevaron el efecto de la musa, porque tengo la imaginación demasiado confusa, porque todavía respiro un poco de ti, el tiempo se ríe y aún se apiada de mi, espero que sepas que sigo AQUÍ.

Carta a la Luna 198 – Te quiero

Quisiera decir lo que escribo, ganarle al tiempo y seguir vivo, ahora se acerca la locura y tú te fuiste con la cura, tengo un beso amarrado al corazón y aprieta tanto, tengo abrazos para ti aún guardados, te extraño y no sabes cuanto, creo oírte cuando canto, quiero alcanzarte y te quiero tanto…

Quisiera que ya no me duela, que el frío se quede por fuera, volverte a mirar y navegar por tu marea, tengo un conflicto con el aire, que ya no quiere alimentarme, tengo canciones que me suenan a tu nombre, tengo sin ti mucho vacío, yo me quedé y tú te has ido, quiero un motivo y te quiero tanto…

Quisiera seguir siendo artista, pero sin musa a la vista, la inspiración huele a traición y no sé yo, tengo el espacio sin estrellas, tengo cometas sin estela, un sentimiento que me declaró la guerra, tengo sin ti poco de mi, no sé porque no estás aquí, quiero encontrarte y te quiero tanto…

Carta a la Luna 192 – Todavía en movimiento

Todavía en movimiento, dentro de una poesía, sin gloria y sin pena, extraña condena, prefiero gastarme el corazón, en una sonrisa, aunque haya dolor, prefiero decir que te quiero y quedarme expuesto, porque simplemente es lo que siento.

Todavía en movimiento, dentro de mi centro, sin musa presente, en carne y hueso, prefiero estar muerto, por hacerme adicto a la luna, que nunca haberte encontrado y estar vivo, sin fuego, entre tantos, pero sin ti.

Todavía en movimiento, por el universo, sin buscar sentido, estando perdido pero decidido, en cada canción, algo todavía, en todas mis cartas, algo de mi vida, yo sigo y también sé resistir, sólo espero que seas feliz.

Carta a la Luna 187 – Ojalá estuvieras

Estuviste siempre ahí, al salvarme de mi mismo, eres esa medicina y una dulce enfermedad, me volviste a inspirar, lo que dice tu mirada sin hablar es espacial, energía que alimenta cada carta hambrienta, me haces mucho bien y no sé si te das cuenta, sé que puedo esperar, pero a veces es difícil porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.

Saliendo de un abismo, con tu mano en la mía, el universo estalló, empezó a llover color y el silencio me gritó, tu sonrisa es una droga espacial recorriéndome las venas, yo intentaré llegar en una pieza, te quisiera encontrar aunque me pierda, pero a veces es difícil, porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.

Entre el espacio y la pared, a veces yendo al revés, eres musa inevitable, batería infinita entre mis manos y el papel, me empecé a mover cuando aprendí a no correr, empecé a respirar casi sin aire a tu lado y reviví, tengo tanto para ti…pero a veces es difícil, porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.

Carta a la Luna 183 – De mi

El fantasma de mi barrio se acercó a mi cabeza, el ruido de mis calles empieza, oscuro el espacio, las estrellas se alejan, cometas agotados caminan y no vuelan, yo sigo con mi viaje, no llevo equipaje… y sigo enamorado de ti, no sé que será de mi.

El recuerdo a patadas me despierta ideas, el triste argumento del silencio me espera, colores y paisajes de lugares remotos, quedaron en mi sueños y todos se me han roto, despierto en mi viaje, dentro de este traje…y sigo loco por ti…no sé que será de mi.

El momento que regresa, ya no sienta cabeza, el recuerdo de tus ojos, el sonido de tu risa, el calor entre mis manos, la musa en tu sonrisa, aprendí a esperar, a no tener prisa, yo sigo en tu camino, muero pero siempre revivo…y sigo respirando por ti…no sé que será de mi.