Carta a la Luna 162 – Hasta mañana

Buenas noches, mañana un poco de luz bajo la lluvia, un café y la aventura de tus ojos otra vez, esa sonrisa que envidian hasta las musas, esa que aún no logro describir muy bien, el instante exacto en que te vea aparecer…hasta mañana y que duermas bien.

Buenas noches, mañana una canción con cada paso de tus pies, unas palabras y unas risas otra vez, esa mirada verde que me encuentra y me pierde, esa que inspira cada una de mis cartas…hasta mañana y que duermas bien.

Buenas noches, mañana llegará otra vez la bienvenida, a tu energía y a tú vida, a ese momento que en el tiempo estiras y no sabe terminar, aunque sea sólo un segundo, cuando apareces se detiene el mundo y el reloj tira la toalla…hasta mañana y que duermas bien.

Carta a la Luna 77 – Te llevo

Te llevo a mi lado, como un sueño recurrente,
entre abrazos y un beso, repitiéndose en mi mente,
llevo el tacto de tus manos y al miedo inconsciente.

Te llevo a mi lado, viajo ligero y muy enamorado,
encendiendo el motor que antes llevaba congelado,
llevo tu sonrisa como un pin en la camisa atravesado.

Te llevo a mi lado y a pesar de todo no estoy sólo,
voy por tu sendero escribiendo y perdiéndome en tus ojos,
llevo cada instante de tu vida y tu alegría es mi tesoro.

Te llevo a mi lado por las tardes cuando arde el corazón,
cuando lo que siento afirma que te quiero más allá de la razón,
llevo el fuego de un segundo en tus labios y eso no es ficción.

Te llevó siempre al lado, bien pegada al costado, a la izquierda de mi pecho explorando y encontrando que te quiero como no pensé que podría hacerlo algún día y todavía me sorprendo, cuando entiendo y me centro en el sentimiento que convive con mis sueños y la esperanza de encontrarte dormida y tranquila, para despertarte con un beso.

Yo te llevó y estoy contento a pesar de estar lejos porque veo tu reflejo en mis manos cuando escribo, cuando canto y cuando me siento en un banco y decido confiar en el milagro de verte pasar y que te sientes a mi lado, después de conversar, robarte un “quizás”, llevarte de la mano a mirar esas estrellas bellas que a tu lado son pequeñas y decirte al final lo que ya sabes, lo que callo y no digo, pero escribo y lo hago con detalle…hoy te repito que te quiero, otra vez, no me muevo del camino, yo aquí sigo y no me rindo, no me rindo…

Carta a la Luna 69 – Una hora junto a ti

El astronauta escribe a la luna con el corazón latiendo con mucha fuerza, parece que tuvo un pequeño problema con un meteoro gordo y cobarde que intentó cubrirla con su sombra….el viajero tiene ganas de abrazarla y decirle que todo estará bien, que ella es mucho más grande, que la protegerá de cualquier problema y que nunca se rendirá, aunque deba enfrentarse a la galaxia siempre estará a su lado…el meteoro desapareció, porque lo que no vale la pena no suele durar demasiado…el astronauta, frente a la luna, por fin escribió:

Hoy, una hora junto a ti y tuve todo en un momento,

una hora con tus manos y tus ojos increíbles sonriendo,

con tu boca y su alegría, no sé que decir…sólo que te quiero.

Hoy, una hora junto a ti y me inspiras un poema en un segundo,

no me importa el universo mientras viva tu sonrisa en mi mundo,

con la magia de tus días, no sé que decir…sólo que te espero.

Hoy, una hora junto a ti y un regalo para mi está mañana,

por la noche en mi ventana, con tu luz sobre mi cama de acampada,

con un beso y un abrazo en mi recuerdo, eres lo mejor que tengo.

Hoy, una hora junto a ti y te prometo que te siento hasta en el aire,

y quisiera susurrarte un secreto, que te cure el corazón cuando estés triste,

tal vez no tenga demasiado pero contigo te aseguro, tengo más que suficiente,

vales tanto que el infinito es pequeño, tienes mi vida enamorada para siempre.

Carta a la Luna 51 – Te vi

Te vi la primera vez a nivel del mar agitando las mareas,

y ahora me agitas el corazón a un nivel totalmente espacial…

tú me inspiras como no creí fuera posible en esta vida.

Te vi y me contagiaste un mal de amores que no tiene cura,

una sonrisa increíble que ningún espejo podría imitar,

un beso que fue como un trueno y me puso a soñar.

Te vi y tu efecto fue como un big-bang en mi mente,

se me derrumbo todo lo conocido y construí un viaje estelar,

para estar cerca a ti, para poderte abrazar en una carta todos los días,

eres también esa música que amo y en el dibujo perfecto, el trazo final.

Te vi hoy otra vez y agradezco estar aquí en tu tiempo, y en este lugar,

compartiendo alguna risa y estrenando mis latidos sólo al oírte hablar,

Me haces sentir tanto por dentro que a veces parece que no lo puedo contener,

es difícil, pero me hace sentir tan vivo…tanta energía, me diste un motivo.

No cambiaría por nada en el mundo, cada segundo contigo.

Carta a la luna 16

El astronauta, empezaba a sentir el frío colándose una vez más en su cuerpo…y las ganas de rendirse cantando por momentos, como sirenas a lo lejos…pero él había dejado todo  atrás, cada temor, cada inseguridad y cada segundo de culpa…y confiaba en este viaje y en poder llegar a ella, como no había confiado jamás en nada, no se rendiría, él seguiría…hasta llegar a la más bella, entre tantas estrellas…

Tal vez no sea tan grande como el sol,

pero lo que siento, seguro a más grados está ardiendo,

soy solo un ser humano, pero abrazado por tus ojos, soy espacial

tal vez parezca difícil, pero sé que es real,

y sin ninguna duda me voy a arriesgar

entre galaxias y sueños de verdad,

te quiero más de lo que puedes imaginar…

Tal vez no pueda llevar regalos, sólo cada uno de mis latidos

y mis besos más largos,

puedo ser de carne y hueso, pero me quiero unir contigo…

en este enorme universo, abrazarte si hace frío

y susurrarte otra vez, un “te quiero” al oído…

Tal vez no quería esperar, a dejar de respirar en mi planeta…en esa gran roca,

yo sólo quiero el aire de tu boca

y atreverme a vivir de verdad,

nada más importa, que ser feliz de verdad…

seguir emocionándome cada vez que te puedo mirar,

y sentir que todo se detiene

aunque sea sólo por un segundo,

fuera de mi mundo…

si contigo puedo estar…