Carta a la Luna 316 – Desfibrilador

Irregular, viaje fugaz
distracción del sol y frío
luna, bailaste sobre el mar
camino otro camino

Tan espacial, muy especial
el hielo al rojo vivo
luna, seguro sonreirás
no hace falta un motivo

Ya sin pensar, al desvariar
me pierdo más conmigo
luna, puedes desfibrilar
el centro del olvido.

Carta a la Luna 276 – Restos

El tiempo se me deshizo
subjetivo y tan inútil
extraño y ajeno como tú
porque estabas y ahora no
todo y nada de sabor
ridículo astronauta
divago sin motivo
sin calor
y el motor podrido
por confiar me desnudé
me encontré perdido
sin ti y sin respiro
escribí otra vez
con la tinta
del silencio
y de ese ruido
del espacio
ahora vacío
y otro verso
arrancaré
por la luna
que se fue.

Carta a la Luna 201 – Recuerdo

No recuerdo mi nombre, no recuerdo el de mi planeta, rodeado por alguna estrella, sé que ahora estoy aquí y siento que en mi pecho algo espera, un sonido en revolución, atenuado por el olvido, por algún motivo me siento perdido, fundido en la oscuridad, no estoy seguro del tiempo y por qué ya no amaneció, estoy sólo, no hay nadie por aquí, todavía sé que te quiero, nada más cierto, porque lo siento, tengo el calor lejano de una sonrisa, siento perderse en el horizonte algo de mi, veo mis manos tatuadas de ti.

No recuerdo todas mis canciones, duelen al frío las lesiones, rodeado de nada, preguntándome por todo, ahora se inundaron otra vez los ojos, ahora que siento que me faltan trozos, por algún motivo me siento invadido por enormes cantidades de vacío, no estoy seguro si sigo algún camino y por qué no puedo volver a soñar, despierto pensando en dormir y volverte a ver, quisiera tanto otro amanecer, siento que se acerca la locura, que sin tu vida, la mía no tiene cura, tal vez pronto no pueda seguir aquí, veo mis manos y me acuerdo de ti.

Carta a la Luna 200

El astronauta, perdido en la quietud de la oscuridad y el paso del tiempo espacial, sintió fragilidad en la coherencia, frío profundo y una especie de confusión desde los huesos…sin perder tiempo, temiendo un día perderse por completo en su propia memoria, puso en cada uno de los sobres restantes guardados en su mochila, el mismo título: “Carta a la Luna”…finalmente, se tatuó en ambas manos, la palabra “Luna”. Y a continuación, escribió para ella:

Perdiendo el norte, sólo hay sur, alguien me cortó hasta la luz, perdí el sentido y no sé bien dónde estoy, sé lo que quiero y lo que tengo, sé que me duele todo el cuerpo, perdí la fuerza porque tú eras mi motor, ya no recuerdo bien quién soy, no sé si vengo o si voy, perdí en tu ausencia y ahora pierdo la razón…

Perdí el destino de mi viaje, alguien robó mi equipaje, sé me perdió también hasta la inspiración, sé lo que siento y te siento, sé que se acaba mi canción, ya no recuerdo el sonido de mi voz, tatué tu nombre en mis manos, para saber que hago aquí, tal vez pronto no sepa nada de mi…

Perdiendo el rumbo en la cabeza, alguien está cerrando puertas, perdí el calor cuando el frío me abrazó, sé que te quiero y te espero, sé que tal vez me apague al fin, perdí el aire pero jamás retrocedí, ya lo demás no sabe a nada, si no aparece tu mirada, hambriento el vacío y yo soy la carnada…

Perdido escucho al silencio, doscientas cartas de amor, un traje de astronauta y en la mano el corazón, perdí la rabia y aprendí, gracias por creer tanto en mi, te juro que yo lucharé por resistir, puedo perderme intentando encontrarte, puedo olvidarme intentando recordarte, no tengo nada que pedir y aunque decidas no volver, no te dejaré de querer…


PD: Alguien dijo una vez, que “No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.”, esa fue, luna, mi manera de verte siempre, esa fue mi suerte…lo que llevas dentro, fue motivo suficiente para decidir, de un salto, cruzar el espacio entero para llegar a ti, aún si la probabilidad de ello, fuese de un 1%. Gracias por tu vida, una vez más.

Carta a la Luna 198 – Te quiero

Quisiera decir lo que escribo, ganarle al tiempo y seguir vivo, ahora se acerca la locura y tú te fuiste con la cura, tengo un beso amarrado al corazón y aprieta tanto, tengo abrazos para ti aún guardados, te extraño y no sabes cuanto, creo oírte cuando canto, quiero alcanzarte y te quiero tanto…

Quisiera que ya no me duela, que el frío se quede por fuera, volverte a mirar y navegar por tu marea, tengo un conflicto con el aire, que ya no quiere alimentarme, tengo canciones que me suenan a tu nombre, tengo sin ti mucho vacío, yo me quedé y tú te has ido, quiero un motivo y te quiero tanto…

Quisiera seguir siendo artista, pero sin musa a la vista, la inspiración huele a traición y no sé yo, tengo el espacio sin estrellas, tengo cometas sin estela, un sentimiento que me declaró la guerra, tengo sin ti poco de mi, no sé porque no estás aquí, quiero encontrarte y te quiero tanto…

Carta a la Luna 158 – Estoy contigo

Después de todo, entendí el lenguaje del espacio, la silueta de tu risa, la belleza en tu sonrisa y tus pasos inspirando, uno por uno a mi presente, que olvidó ya el pasado, no me importa el futuro, sólo tú ahora mismo, ya no hace tanto frío, este astronauta estará siempre contigo.

Después de todo, aprendí a oír al viento, la canción de tu alegría todo el día y soy feliz, estoy contento y escribiendo para ti, no estás sola, estoy aquí, no me importa lo que venga, sólo tú ahora mismo, porque tengo un motivo, este astronauta estará siempre contigo.

Después de todo, me perdí en un momento, no desperdicio más el tiempo, para decirte lo que siento, puedes confiar en mi, quiero que seas feliz, te daría el corazón, no me importa la razón, sólo tú ahora mismo, porque sigo en el camino, este astronauta estará siempre contigo.

Carta a la Luna 154 – Muchas veces

A veces junto a ti mientras respiro nada, a veces podría dar hasta mi piel, a veces tiemblo y no es que haga frío, a veces todo tan claro como un espejismo y estoy contigo.

A veces son muchas veces, de vez en cuando más, a veces creo cantar pero volví a gritar, a veces cierro los ojos y veo más, estoy ahora conmigo, a veces esa canción y estoy contigo.

A veces no duermo nada y sólo sé despertar, a veces corre la lluvia, me quiere ahogar, a veces el sol sé apaga y ahí estás, a veces yo en la terraza por tú motivo, a veces inspiración y estás conmigo.

Carta a la Luna 114 – Ser contigo

Este invierno quiero ser tu abrigo reversible, quiero reírme junto a ti de lo imposible, quiero que mis dedos se paseen por tu pelo, quiero ser ese último beso antes de un sueño y quiero quererte…quiero ser contigo y nunca sin ti.

Este invierno quiero encender un fuego en medio del universo, quiero que el silencio pierda el miedo y nos regale una canción, quiero que me sigas inflamando la imaginación y quiero quererte…quiero ser contigo y nunca sin ti.

Este invierno quiero ser vocero de mi corazón, quiero ser el primero que lance una piedra contra la razón, quiero ser contigo fugitivo en el espacio entre ayer y hoy… y quiero quererte, quiero ser contigo y nunca sin ti.

Este invierno quiero seguir como cartero indefinido de mis versos para ti, quiero escribirte hasta dormido y decirte al oído que vi al frío huir, quiero ser el motivo preferido de tu sonrisa, quiero oír todos los días el sonido de tu risa y quiero quererte…quiero ser contigo y nunca sin ti.

Carta a la Luna 112 – Te veo, te escucho, te siento

Te veo, eso es todo lo que tengo y el recuerdo caprichoso que no se quiere olvidar, te veo cuando el corazón pisa el acelerador y se abalanza contra el pecho sin parar, te veo incluso si cierro los ojos con fuerza, te veo claramente sin tenerte que mirar, te veo en las revistas, en las películas y te leo en los libros que me pongo a ojear, siempre te veo.

Te escucho, eres el sonido preferido de mis dos oídos no lo puedo ignorar, te escucho en alta fidelidad y sin parar como el fondo musical de este viaje, te escucho cuando cantas y me encanta…no lo haces nada mal, te escucho cuando el silencio quiere entrar y aburrirme el pensamiento, te escucho en muchas de las canciones que más quiero como nota principal, siempre te escucho.

Te siento cuando entras por la puerta y por mis poros hasta dentro donde lato sin parar, te siento cuando estoy contento y el tiempo pasa lento, contigo siempre es mi mejor momento y te entiendo cuando hablas sin hablar, te siento cuando me duermo y cuando despierto y te vuelvo a recordar, te siento parecida a la alegría pero duras todo el día y yo siento que te quiero, sin escalas y en un viaje sin regreso, intenso y tocando hueso te siento, sintiendo que me vuelves creativo, me regalas un motivo por segundo cuando estás conmigo…te siento, luna que respira, mujer de plata que me mira…siempre te siento.

Carta a la Luna 97 – Viaje Lunar 2 – Día 10

A veces me siento enamorado del mundo entero cuando me enamoro de ti, eres la expansión del corazón para entender la belleza escondida en el arte de simplemente respirar, cuando respiro de ti en un espacio reducido entre los dos entiendo la confusión increíble que me lleva a crear y a montar estructuras de oraciones y palabras como soles infinitos para alimentar el brillo de ti en el espacio donde te conocí.

A veces siento que he vuelto a nacer, al otro lado del mar, en tu tiempo, en otro país y en otra ciudad, es un pequeño milagro personal todo lo que logras en mi, y a veces no lo creo, es sobrenatural, como el mecanismo en una estrella fugaz que logra cumplir deseos sólo a quien cree en ellos, a quien todavía se atreve a soñar, y yo me atrevo contigo a vivir si es necesario en un sueño pintado por todas partes de realidad, me atrevo a intentar vivir del alimento de un beso y al abrigo de un abrazo certero y que dure y que perdure en el tiempo desafiando todo esquema de comodidad que se inventó don dinero.

A veces te quiero abrazar cuando te tengo frente a mi y decirte tantas cosas que me debo de callar porque ahora te entiendo y te comprendo de verdad. Solté la mano del egoísmo terrible que me dirigió el cuero y me emborrachó la mente durante tantos viajes y arrasó con los detalles que la vida me pudo regalar. A veces, luna preciosa, quisiera tantas cosas contigo, pero sé que si las consigo, será confiando en un pequeño “quizás”, será viajando y no preguntando, al lado de un reloj inválido y la paciencia como ciencia cierta en la ecuación de esperarte sin esperar, sólo siendo con el tiempo a la par.

A veces simplemente dándole la espalda a la muerte en el espacio si presiento que se acaba el aire, porque sé que igual respiro de lo que significas para mi, esto que me haces sentir es increíble y a veces no me lo creo ni yo mismo, me sacaste del fondo de un abismo personal sin hacer nada, sólo apareciendo frente a mi, sonriendo ahí mismo, y me cambiaste el compás de esa marcha mortal por una canción de libertad. Ya no estoy seguro de quererte, porque creo que lo que hago es adorarte, siempre estuviste a mi lado luna, aún sin conocerte, tal vez se alinearon los planetas o se enamoró de mi la suerte para que la magia de lo absurdo haya logrado regalarme la certeza de tenerte aquí, ahora en mi tiempo de quererte tanto, adorarte sin religión ni condición…simplemente se me ahogó el ego y el presentimiento y vivo al día, cada día con emoción, eres tú de la esperanza en mi vida, que ahora es más vida, la ilusión.

Si te escribo todos los días, es porque eres motivo suficiente con contrato indefinido y para siempre, porque lo que tu me has dado, no lo habría imaginado posible en mis días, ahora me siento especial y tu eres espacial, se me acabó estar pegado al magnetismo de este planeta y vivo en este viaje por encontrarte algún día a mi lado, es el efecto secundario de estar enamorado, darlo todo, confiarlo todo, yo no encuentro ninguna excusa para evitarlo o negarlo, aunque parezca una locura, es mi verdad más consciente y más coherente, es mi vida y elijo apuntar hacia la tuya, si el resultado es tu sonrisa, si uno de los finales podemos ser los dos juntos, algún día.

Tu tranquila, no hagas nada, se feliz y déjame seguir intentando darle vida a tu risa cada día o cada mañana, quiero ser un plus en tu alegría, estar ahí, si me necesitas o me extrañas…un abrazo sin pedirte nada a cambio, cuando sientas que tus brazos quieran dármelo, cuando sientas que tú quieres dármelo…mientras tanto, éste astronauta, seguirá viajando.