Carta a la Luna 397 – Despegar, despertar

Despegar hacia el centro
derretirme un momento
decifrar el secreto
permitirme el silencio

Golpear contra el suelo
caminar sobre el fuego
no saber que estoy muerto
provocar más al tiempo

Sonreírle a quién quiero
ser más viejo, como nuevo
es tan fugaz lo eterno
despertar de este sueño…

Carta a la Luna 391 – Pasó

Tantas veces congelado, simulando estar vivo
el momento más exacto, siempre es aquí
y nada puede ser todo…y todo pasó

Tantas veces me salí, al espacio volando
abrazando lo que siento, hasta el fin
y sin nada, es todo…y todo pasó

Tantas veces me perdí, escribiendo un poema
aprendiendo del vacío, sobre mi
siendo parte de todo…y todo pasó.

Carta a la Luna 179 – Para vivir

Me gusta todo lo que empieza en ti, esta noche, otra vez sobreviví, me gusta el color que pintaste en el espacio, me gusta escribir despacio para ti, me gusta tu sonrisa porque me hace sonreír, me gusta que me inspires a vivir.

Me gusta el infinito de tu abrazo, me gusta tu reflejo sobre el mar, me gusta esa canción cuando es contigo, me gusta tu sonido espacial, me gusta si me pongo a dibujarte, me gusta si me pierdo en tu mirada, me gusta dedicarte estas cartas, me gusta que me inspires a vivir.

Me gusta saber que eres feliz, aunque no estés ahora mismo junto a mi, me gusta si te atreves, sacando todo lo mejor de ti, me gusta el momento exacto en que apareces, me gusta si tatúo en tus manos, me gusta sentirme enamorado, me gustas tú porque me inspiras a vivir.

Carta a la Luna 175 – En ti

En tus ojos una mañana me perdí, me dejé llevar y vi lo que había ahí, en tus ojos, filtros verdes de energía y tu verdad, en tus ojos una historia que no puede terminar, en tus ojos, ilusión y un par de musas mirando por el cristal, en tus ojos me olvidé de respirar.

En tus manos una tarde me encontré, me dejé llevar y aprendí a confiar, en tus manos un tatuaje artificial y yo tu artista personal, en tus manos el calor cuando empezaba a tiritar, en tus manos el universo en un segundo cuando te pude tocar, en tus manos es más fácil respirar.

En tu boca una sonrisa especial, una curva imposible de olvidar, en tu boca se detiene hasta el tiempo y un momento supera la eternidad, en tu boca un concierto de tu risa, esa magia en la brisa cuando te pones a hablar, en tu boca, sólo un beso es un incendio espacial, en tu boca no hace falta respirar.

Carta a la Luna 129 – No hace falta

No hace falta entenderlo, eso lo comprendo, no hace falta esperar pero te espero, tal vez no haga falta vivir aquí solo, pero sin nada aquí tengo todo, no hace falta enredarlo, prefiero todo claro, el espacio está despejado, no sé si hace falta decirte otra vez que te quiero, pero te quiero.

No hace falta entenderlo, eso lo comprendo, no hace falta buscarte en el cielo pero cada noche te encuentro, tal vez no haga falta decir que me haces falta, no hace falta decir nada, pero estaría bien alguna señal, no sé si hace falta quererte tan fuerte, pero es así de fuerte.

No hace falta entenderlo, eso lo comprendo, no hace falta saber si aún lees mis cartas pero eso espero, tal vez no haga falta dedicarte mi días, pero eres lo mas bello que ha visto mi vida, no hace falta todo el tiempo, pero sí algún momento, no sé si hace falta decirte otra vez lo que siento, pero lo siento.

Carta a la Luna 117 (lado B) – Si

Si te cuento que te quiero no es un cuento, si te digo que respiro mejor contigo es porque me haces sentir más vivo, si te digo que te encuentro en mis sueños, no es mentira es lo que siento cada noche y cada día.

Si te escribo, cada texto es lo que siento, si te espero es porque tengo todo mi tiempo para ti, si te miro y ves que no parpadeo, es porque quiero memorizar ese momento, junto a ti.

Si sonrío es porque vuelve tu recuerdo, si me duele es porque esto es verdadero, si me atrevo a cruzar el universo es por la suerte de tus besos, por la suerte de tenerte junto a mi.

Carta a la Luna 112 – Te veo, te escucho, te siento

Te veo, eso es todo lo que tengo y el recuerdo caprichoso que no se quiere olvidar, te veo cuando el corazón pisa el acelerador y se abalanza contra el pecho sin parar, te veo incluso si cierro los ojos con fuerza, te veo claramente sin tenerte que mirar, te veo en las revistas, en las películas y te leo en los libros que me pongo a ojear, siempre te veo.

Te escucho, eres el sonido preferido de mis dos oídos no lo puedo ignorar, te escucho en alta fidelidad y sin parar como el fondo musical de este viaje, te escucho cuando cantas y me encanta…no lo haces nada mal, te escucho cuando el silencio quiere entrar y aburrirme el pensamiento, te escucho en muchas de las canciones que más quiero como nota principal, siempre te escucho.

Te siento cuando entras por la puerta y por mis poros hasta dentro donde lato sin parar, te siento cuando estoy contento y el tiempo pasa lento, contigo siempre es mi mejor momento y te entiendo cuando hablas sin hablar, te siento cuando me duermo y cuando despierto y te vuelvo a recordar, te siento parecida a la alegría pero duras todo el día y yo siento que te quiero, sin escalas y en un viaje sin regreso, intenso y tocando hueso te siento, sintiendo que me vuelves creativo, me regalas un motivo por segundo cuando estás conmigo…te siento, luna que respira, mujer de plata que me mira…siempre te siento.

Carta a la Luna 108 – Más de ti

Un momento en tu mirada, tiene magia y tiene paz,
cada sonrisa de tus labios, adicción total,
yo te observo desde lejos, pero siempre estás aquí,
ya no sé si estoy soñando, pero siento tanto desde que te vi.

El incendio en mi pecho, siempre me sabe a ti,
en cada cielo de mis sueños, luna, siempre estás ahí,
yo te quiero desde el centro de mi vida, cada día un poco más,
ya no sé si estoy dormido, pero contigo todo es mucho más real.

Cuando escribo y te recuerdo, todo está mejor,
tu me dejas sin aliento y ya no existe más dolor,
yo quisiera abrazarte sin relojes y besarte una vez más,
eres de mis días lo más bello, por la noche quien me vuelve a inspirar.

Carta a la Luna 83 – Hoy más y mejor

El astronauta, por la mañana, sintió hablar con la luna, comunicándose a miles de kilómetros, desde su mente y haciendo escala en el corazón…le propuso algo para el futuro…y ella aceptó. Entonces, por fin, tomó un lápiz y escribió:

Esta mañana fue mejor que otras, ese viernes fue el mejor,
esta mañana no existía el reloj y éramos sólo tu y yo,
y se nos pasó en un segundo y no trabajamos, pero hablamos
y nos entendimos…te quiero mujer, hoy más y mejor que ayer.

Esta semana será la mejor y la próxima lo será también,
desde mi ventana te veo brillar y mañana te volveré a ver,
y se nos pasó la mañana, cruzamos miradas, te siento en la piel
los dos conectados…te quiero mujer, hoy más y mejor que ayer.

Este momento, es siempre el mejor si estás junto a mi,
te escribo y te cuento lo mucho que quiero estar junto a ti,
y se nos pasó el infinito, quiero una historia contigo sin fin,
y poder abrazarnos…te quiero mujer, hoy más y mejor que ayer.