Carta a la Luna 386 – Mañanas

Un eclipse lunar y una sombra nueva
dicen que existe la luz también
oleaje fugaz, por debajo en calma
nos pintamos de sed la piel

Si no encuentro el compás
si no quieres mirar
esperemos que vuelva el sol
mañana, puede ser mejor

La inocencia mortal, a mi lado enferma
peleando por respirar
este paso final, un latido que quema
un deseo, en si, fugaz

Si me olvido decir
volveré a escribir
cantaremos cuando vuelva el sol
mañana, puede ser mejor

Carta a la Luna 381 – Ida

Despegó, hacia el sur
todo azul, el mar te besó
no importa al final
tal vez no te vea más

Empezó, un compás
que no oía palpitar
cuando alguien se va
tal vez no vuelva más

Escribo, desde aquí
siempre algo sobre mi
cuando tenga que marchar
tal vez no deba mirar atrás.

Carta a la Luna 364 – Procesos

Espero que el golpe aterrice certero
entero el espacio y yo a la mitad
mintieron y lo acompañaron de un beso
salieron sonriendo y yo quería entrar
extraño el proceso de querer a lo lejos
absurdo el instante en el que quise odiar
ahora la calma a llegado al puerto
ahora la luna no baila con el mar

Insomnio querido, ya no duermas conmigo
detesto tu estilo, tu y yo no vamos más
el sueño un día, huyendo despavorido
la noche era un cuento de nunca terminar
absurdo el proceso de todos mis excesos
extraño el espejo, no me podía mirar
ahora el tiempo me enseña a ser viejo
ahora la luna brilla en otro lugar…

Carta a la Luna 198 – Te quiero

Quisiera decir lo que escribo, ganarle al tiempo y seguir vivo, ahora se acerca la locura y tú te fuiste con la cura, tengo un beso amarrado al corazón y aprieta tanto, tengo abrazos para ti aún guardados, te extraño y no sabes cuanto, creo oírte cuando canto, quiero alcanzarte y te quiero tanto…

Quisiera que ya no me duela, que el frío se quede por fuera, volverte a mirar y navegar por tu marea, tengo un conflicto con el aire, que ya no quiere alimentarme, tengo canciones que me suenan a tu nombre, tengo sin ti mucho vacío, yo me quedé y tú te has ido, quiero un motivo y te quiero tanto…

Quisiera seguir siendo artista, pero sin musa a la vista, la inspiración huele a traición y no sé yo, tengo el espacio sin estrellas, tengo cometas sin estela, un sentimiento que me declaró la guerra, tengo sin ti poco de mi, no sé porque no estás aquí, quiero encontrarte y te quiero tanto…

Carta a la Luna 141 – A veces vuelvo a mirar

A veces prenderme, apagarme, meterme o salir del espacio, tomar aire o quitarme el casco, abrazarte en delirios de flaqueza, aprender a olvidar esa belleza y escapar de mi cabeza, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.

A veces perderme, encontrarme, olvidarte o recordarte, sentir que se partió el camino, que se me extravió el destino, aprender a imaginar un espejismo que decore el abismo que quedó, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.

A veces soltarme, atarme, cantar o callarme, sentir como quema el frío, sentir tanto y conversar conmigo mismo, aprender a resumirme en un latido y escribirte todavía sin saber si lo leíste, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.

Carta a la Luna 105 – Tranquila

No te preocupes luna, todo va a estar bien al final,
nunca fuiste de ese planeta, siempre fuiste espacial,
yo daré de mi todo lo que te pueda dar, y sin dudar,
tu tranquila, que este tipo, para ti siempre va a estar.

No te asustes luna, mi cuerpo aguantará hasta llegar,
no tengo poderes, sólo lo que tú me puedas reflejar,
esa brisa de sonrisa y la magia de tus ojos al mirar,
tu tranquila y confía, te prometo que todo mejorará.

No pelees luna, contra la estrellas, yo me encargo de ellas,
sólo con el arma de las frases que me sueles inspirar,
desde que te conocí soy invencible en luna llena,
tu tranquila que las sombras, con tu luz no existen más.

No te escondas luna, eres lo mejor que he podido abrazar,
aunque lo dudes siempre insisto, te lo vuelvo a recordar,
si pudiera, te regalaría el sol para que nunca dejes de brillar,
tu tranquila, sólo respira, lo mejor está a punto de llegar.

Carta a la Luna 66 – Happy Hour

El astronauta, perdido totalmente en los ojos de la luna, escribió ilusionado, durante una hora feliz, lo que el corazón le dictaba:

Dicen que ser rico es tener dinero o muchas posesiones materiales,

para mi ser rico es tenerte a mi lado, hacerme sentir enamorado,

mi riqueza es espiritual y desde tu energía, desde tu alegría,

eso es para mi tenerlo todo, tú eres lo mejor que me ha pasado.

Lo que tú me das, no se puede explicar, está fuera de este planeta,

soy adicto a tu sonrisa y no me quiero desenganchar jamás,

adoro esa brisa en tu risa, y esa fuerza impresionante al mirar.

Sólo soy un astronauta que sin aire va respirando de la magia de tu vida,

soy ese tipo terco que confía en las ganas del más pequeño de los “quizás”,

por fin ahora sé quererte de verdad y no pienso dar un sólo paso atrás.

Me encanta ese punto de locura y cuando brillas como te da la gana,

cuando siento que conectamos en un momento, sin decirnos nada,

ahora mismo tu luz viaja y se cuela hasta mi cama por la ventana,

iluminando y abrazando todos mis sueños hasta la mañana.

Carta a la Luna 32

Cruzo un campo de asteroides, pero ya sin miedo, voy contento

y siempre estas ahí luna, ese hecho no puede cambiar, 

ahora eres muchas canciones que conozco y llevo en este viaje

y ese es todo mi equipaje, eso mis ganas por arriesgarme y vivir

estoy muy bien ahora, esquivando algunas rocas, por fin siento paz.

Es muy lindo ver mis manos escribiéndote a la luz de tu mirar desde lo alto,

me gusta hacerlo mientras canto junto a una música cómplice y que amo,

sé que es corta la vida, pero que bueno es poder así vivirla,

con un motivo incendiándome el pecho de emoción cada día.

Esta revolución cósmica en mi interior, me mantiene queriendo ser mejor

estas ganas de energía lunar, me mantienen sonriendo por lo que me das

tengo todavía mi vida y este camino infinito por tus senderos de estrellas

dónde por fin me verás con claridad,

ofreciendo mi corazón  y absolutamente nada más.