Carta a la Luna 354 – Sucede nuevo

Los vacíos en el cielo dicen algo
los instantes cuando todo es extraño
y quizás caer, romperme y no morir
despertar, esto no es el final

Las cenizas del espacio no lo entienden
todo inmerso en tus mares de repente
y quizás cerrar los ojos para ver
el soñar, enmascara la verdad

Los recuerdos se interpretan en mis manos
tus sonidos desgarrando este ensayo
y quizás no vuelva a verte otra vez
sin parar, el tiempo volvió a nacer…

Carta a la Luna 310 – Es una mujer

Es una mujer
la que giró la luna
y amaneció nocturna
la danza de los mares
es una mujer
la que incendió la luna

Es una mujer
dibujando en la luna
sonrisas de ninguna
el sur de mi naufragio
es una mujer
la que durmió en la luna

Es una mujer
leyendo en la luna
la historia inconclusa
de este astronauta
es una mujer
llevándose la luna.

Carta a la Luna 163 – Por la mañana junto al alba

Por la mañana junto al alba, otra vez eran tus pies, otra vez era tú piel y tú sonrisa de papel con esa curva dibujada, esa mirada donde aterriza la mía y se detienen, mientras estalla el reloj, ahí está todo mejor y no entiendo, casi no pesa más el cuerpo, sólo existe lo que siento, un momento estirado al infinito y elijo escribirte una vez más, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Por la mañana junto al alba, otra vez tu risa, esos tambores ensayando en el pecho, otra vez esa manera de mover cada palabra en el aire de tu boca, la coherencia casi loca y yo no quiero entender, será lo que tenga que ser, cerré los ojos pero aún te podía ver, sólo respiro de tu brisa en el espacio, las estrellas atenuándose despacio, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Por la mañana junto al alba, otra vez contigo, hacia frío pero sobraba el abrigo, otra vez esa inspiración como un tsunami en mis mares, otra vez toda mi atención sobre tú vida, no quedan puertas de salida, sólo muchas de bienvenida, cada oración sonaba como una sinfonía, como un himno a la alegría yo estaba feliz, todo esto explica algo de mi, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Carta a la Luna 156 – Sin soñar

Bajo la lluvia del espacio sigo viajando inundado, desprendiéndome del llanto, aullando cuando canto, voy saltando entre planetas y esquivando los cometas, rompo el filtro en mis palabras, escribiendo sin frenarlas, si no duermo es que no tengo ganas de soñar.

Bajo los mares espaciales la corriente me perdió, divorciado hasta del aire un latido respiró, voy mirando las estrellas maquilladas de azul, grito y no escucho nada, me disuelvo con el agua…y la sal, si no estás, no hay final, si no duermo es que no tengo ganas de soñar.

Bajo cascadas espaciales me podría ahogar, recordando una sonrisa, princesa lunar, voy nadando en el espacio, sin parar a descansar, perdí la orilla, el orgullo y la razón, sólo llevo para ti mi corazón y nada más, si no duermo es que no tengo ganas de soñar.

Carta a la Luna 155 – Luna veintitrés

Luna veintitrés, tú energía va creciendo, hoy entré navegando desde el alba, por tu mirada y sus mares verdes como gemas, hoy no temas que la suerte es para ti, chica de plata, de risa intacta, esta mañana te encontré y naufragué en la belleza, el artista despertó de prisa, dibujé la curva en tú sonrisa, te abracé y vi el primer regalo hoy, ya no siento que no estoy, inspiraste a las estrellas al nacer.

Luna veintitrés, muchos años recogiendo las miradas, ahora inspiras mil palabras desde mi, a pesar del frío que empieza a nacer aquí, calentaste al que late y dice más sin hacer ruido, me regalaste un motivo, chica lunar, estar contigo siempre es algo espacial, a pesar que casi no pueda respirar, eres la brisa que vuelve a soplar, dibujé escuchando esa canción, que dispara la emoción, inspiraste a las estrellas al nacer.

Luna veintitrés, tantos años en tú piel, pero también en el aire, ese plus de eternidad, junto a ti no se hace tarde, hoy alguien nos recordó que dar es dar, te di un setenta por ciento y algo fresco en el aliento, por favor vuelve a cantar, no lo haces nada mal, esta mañana estabas tú al otro lado de la mesa, desconecto por un rato la cabeza y funciona el corazón, es más sabio y no miente, es verdad lo que se siente, inspiraste a este astronauta otra vez.