Carta a la Luna 387 – Y yo

El cielo embiste la marea en sal
silencio triste, sólo quiere gritar
y somos sombras deseando brillar
un sueño extraño, sin poder despertar

Y yo me perderé, por esa ciudad
río por no llover, era un instante de sed

El bosque sopla, el camino no está
hojas de cera, lentamente caerán
y somos voces en el eco que va
una tormenta tras mi estrella fugaz

Y yo me encontraré, cuando no hay más
escribo en mi papel, era un mensaje sin piel

Carta a la Luna 372 – Rastro

El sonido del vacío grita a tiempo
el espacio se desprende del silencio
yo no tengo un solo rastro más aquí
nada más caerá al final

La sonrisa de la sombra del momento
la promesa de papeles en el viento
yo no tengo un sólo rastro más aquí
y quizás todo empiece al final

Corazón abrigado en el cemento
cae la lluvia, la marea va creciendo
yo no tengo un sólo rastro más aquí
naufragar y tal vez, respirar…

Carta a la Luna 303 – Mientras sigo

Desde mi, todo lo que queda
desde aquí, llueve la marea
pude verte, desde la casualidad
esta noche, reflejada sobre el mar

Desperté, sigo mi camino
escapé, del bluff de mi destino
saludé, al ver caer el día
y recorrí, las luces de salida

Escuché, la misma melodía
y subí, sintiendo la caída
recordé, a golpe de sonrisa
y respiré, sentado en la cornisa

Conspiré, en contra del dolor
y naufragué, sintiéndome mejor
hoy escribí, una más para ti
mientras estoy, aún sigo por aquí.

Carta a la Luna 294 – Viaje angosto

Digo poco esta noche
el viaje se hace escaso
sin decir ya lo diré
y nunca sabré el por qué
si decide mi cabeza
arrancarme la certeza
y sembrarme una duda
un recuerdo que sin cura me enfermó
digo que no lo diré
esta vez me descuidé
el pasado fue veloz
no lo pude detener
las ideas que inventan
escenarios de mentira
la memoria que disfraza la emoción
ahora vuelve el corazón
la marea se relaja
el silencio ahora encaja
y todo vuelve a su color
ahora me siento mejor
siento el frío y me abrigo
si recuerdo ahora sonrío
voy sintiendo el calor
el sendero se me acaba
aún me pesa la mirada
y prefiero una canción
esta bien, esto termina
estoy bien, no ha sido nada
no sé que será mañana
pero hoy sé que aún estoy.

Carta a la Luna 212 – Nocturna marea espacial

Si olvido respirar esta noche y me voy, si olvido el calor del amor y no estoy, si prefiero renunciar a mis manos y explotar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido hasta mi nombre y por qué llevo este uniforme y quien soy, si prefiero explorar los rincones de mi mente y soñar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido escribirte esta noche y despertar, si olvido el pasado y el presente se me va, si prefiero tu tatuaje en mi piel y nunca renunciar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido lo que siento estaré muerto de verdad, si olvido que te espero y nunca te veo llegar, si prefiero tu sonrisa y tu felicidad, prefiero recordarte, quererte y flotar, tal vez para siempre, en esta nocturna marea espacial.

Carta a la Luna 185 – Densa

Densa la corriente espacial, fuerte el río negro, luna subliminal creo que te veo, pero no estás aquí, siento que te siento, pero no estás junto a mi, fuerte es el destino golpeando, haciendo olas, apagó hasta al sol, lento el momento y sin tus ojos no sé si vengo o voy, pero dentro algo funciona y aquí estoy.

Densa la marea, me mareo y pierdo el control, marcas en mi mente, de repente apareces tú, pero no es verdad, no te puedo tocar y sé bien que no estás, fuerte golpe en el pecho, mi corazón esquiva esa quietud al acecho, eterno el momento sin tu energía, a veces no sé si vengo o voy, pero dentro sigo latiendo, aquí estoy.

Densa la tormenta sideral, estrellándose en las rocas las estrellas, ahora ruge el mar, quiero ser eterno y aguantar, sólo soy un tipo enamorado de ti, no sé cuánto dure, pero daré todo de mi, lento sigo el viaje, si me ahogué, reviví, sólo de equipaje, lo que dejaste aquí, a veces no sé si vengo o voy, pero te siento, aquí estoy.

Carta a la Luna 184 – Breve ataque al corazón

Breve ataque al corazón, sin aviso, sin perdón, en medio de nada y del universo, luces y brumas espaciales, momentos especiales, mientras viajo algo me golpeó en el pecho y la música paró, sigo vivo, reviviendo, sigo entero, a pedazos si no estoy atento, sigo aquí, escribiendo cada día para ti.

Breve stop en mi centro, no hubo gritos, hubo dolor, este es el camino que elegí, entre el frío y el abismo que rodea, incendio clandestino y tu marea, olas repletas de sirenas entonando otra canción que me hace recordarte, ya no sueño, estoy despierto, sigo aquí, escribiendo cada día para ti.

Breve vértigo ahí dentro, sin norte y sin sur, perdí la voz para buscar ayuda, la mirada inundada, por momentos naufragaba, mientras trato de entenderlo, si me pierdo, es sólo para encontrarme, te escribo porque es todo lo que puedo darte desde tan lejos…si no lo sabes, todavía sigo aquí, me reparto en cada carta para ti.

Carta a la Luna 174 – Después de la vida

Después del deseo en una estrella, después de la tormenta y la marea, después de mis manos y mil cartas, después de vestirme de astronauta, después de un beso en la memoria, después del final de mis historias, después de mi derrota y mi victoria, después de todo lo que  yo viva, siempre estarás tú.

Después del milagro del amor, después de los golpes del dolor, después de cruzar todo el espacio, después de aprender a ir despacio, después de tú sonrisa y su efecto, después de mi huída y tú regreso, después de mis noches y tus días, después de todo lo que yo viva, siempre estarás tú.

Después de decirte que te quiero, después de vivir, por ti me muero, después de un café y un té rojo, después de la vida y sus antojos, después de un abrazo justiciero, después de escribir por ti de nuevo, después de un dibujo enmarcado, después de todo lo que ha pasado, después siempre es antes porque vuelves, después de todo eres la luna, después de ti no existe ninguna, después de todo lo que yo viva, siempre estarás tú.

Carta a la Luna 122 – Esa nave tiene que estallar

Nos hicieron perder el tiempo, nos engañaron pero sólo un momento, es igual estoy contento porque todo eso acaba, estoy contigo igual toda la semana porque te quiero y te sueño, o si te encuentro por la ciudad, bella dama…pero esa nave tiene que estallar, ojalá la marea de estrellas se trague a su capitán.

Nos contaron otro cuento, nos alargaron el encierro, pero sólo por una horas, es ahora el mejor momento, ya se acaba, entrenaré este fin de semana, para ir contigo a darle una patada en la papada al enemigo…esa nave va a reventar, ojalá la marea de estrellas se trague a su capitán.

Nos pasearon por un rato, nos cortaron la emoción con malos tratos, pero sólo fue una mañana, se acabaron las semanas con las muelas apretadas, y el bolsillo profundo jugando a se abismo, esto es todo princesa querida, por fin encontramos la salida…esa nave tiene que explotar y ojalá la marea de estrellas se trague a su capitán.

Carta a la Luna 110 – Marea espacial

La marea espacial bailando para ti al compás,
estrellas sumergidas brillando sin respirar,
el ritmo de mi pecho, hace eco en tú reflejo,
la belleza en tu energía, hace efecto y yo conecto.

La corriente espacial, ahora quiere aterrizar,
grandes olas y planetas sobre mi veo volar,
el ritmo de tu risa, como un sónar en el silencio,
desde los ríos en mis venas fluyo, hacia ti derecho.

Tu marea espacial va meciendo mi universo,
en mi barca sideral rema fuerte lo que siento,
el ritmo en tú parpadeo, me detiene en el tiempo,
no hay tormenta que detenga, no naufragará éste incendio,
a tu orilla una botella y una carta, que firmé con un “te quiero”.