Carta a la Luna 187 – Ojalá estuvieras

Estuviste siempre ahí, al salvarme de mi mismo, eres esa medicina y una dulce enfermedad, me volviste a inspirar, lo que dice tu mirada sin hablar es espacial, energía que alimenta cada carta hambrienta, me haces mucho bien y no sé si te das cuenta, sé que puedo esperar, pero a veces es difícil porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.

Saliendo de un abismo, con tu mano en la mía, el universo estalló, empezó a llover color y el silencio me gritó, tu sonrisa es una droga espacial recorriéndome las venas, yo intentaré llegar en una pieza, te quisiera encontrar aunque me pierda, pero a veces es difícil, porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.

Entre el espacio y la pared, a veces yendo al revés, eres musa inevitable, batería infinita entre mis manos y el papel, me empecé a mover cuando aprendí a no correr, empecé a respirar casi sin aire a tu lado y reviví, tengo tanto para ti…pero a veces es difícil, porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.

Carta a la Luna 82 – Lado A (Si es así)

Este día el astronauta sintió la necesidad de enviar dos cartas para la luna, una por el día y la segunda por la noche…soñó con ella y despertó inspirado…incluso un poco más enamorado…

Si te gusto, brilla hoy un poco más,
si te disgusto deja ya de iluminar,
si lo que escribo te enamora un poco el corazón,
si entiendes cuando digo lo que siento poniendo una canción…dímelo.

Si te gusta ese tatuaje en el dedo cada mañana,
si tienes las mismas ganas por el HH cada día de la semana,
si te gusta el viaje del café y un dibujo en un trozo de papel…dímelo.

Si esperas que aparezca yo también en el espacio,
si tus mañanas este año son mejores a mi lado,
si te gusta mi sonrisa o alguna de mis camisas…dímelo.

Si te digo que te quiero y que eres mi motivo,
si te digo que por ti me muero es porque revivo,
si te cojo de la mano es para que sientas mis latidos
y si te escribo cada día es para que leas lo que a veces no digo…
si te digo que está mañana empezó bien es porque soñé contigo.

Carta a la Luna 79 – Eres tanto y tantas cosas

Eres la risa que acompaña a mi sonrisa,
cuando apareces me aprieta la camisa,
eres el lienzo de mis tatuajes de mentira,
la responsable de la alegría en mi vida.

Eres lo que te escribo cada día en un papel,
la esperanza de mis ganas esperando suceder,
tengo un beso para cada milímetro de tu piel,
y un poema cada noche, para que sueñes con él.

Eres la eternidad de la belleza en una mujer,
todos los días la suerte de aprender a querer,
tengo tiempo y te espero en silencio sin correr,
quiero respirar contigo, en el espacio a tu lado, renacer.

Esta noche te escribo sintiendo algo distinto, no es lo mismo, es mejor, esta mañana fue mejor y te confieso que ya no estoy seguro de estar tan cuerdo, siento que estoy perdiendo la razón y es algo bueno, me vuelvo loco por tu boca y te tatúo en el hombro un corazón.

Hoy reímos y sentimos juntos, fuimos juntos, y es que a veces creo que entiendo exactamente lo que piensas desde que entras por la puerta, me imagino lo que viaja en tu cabeza. Creo que este sueño es real y agradezco a la vida por tu vida y vivir aquí en tu tiempo, por sentarme junto a tu cuerpo y su energía, por la noche al soñarte y por poder mirar y verte en las mañanas y en mis días entrando hasta por la ventana.

No sabes cuanto quiero abrazarte, contarte un cuento o cantarte y volver a cogerte de la mano y sentir electricidad, sentirte recorriéndome las venas como lo haces cada día…me siento vivo de verdad, te quiero tanto que hasta me haces temblar…ya no quiero razonar con la razón, sólo quiero escuchar al corazón.

Carta a la Luna 60 – Viaje Lunar, día 8

A veces siento que somos uno, que ahora está incompleto,

a veces sueño con el día que nuestros brazos se encuentren de nuevo,

y te pueda susurrar un cuento al oído cuando no puedas dormir,

regalarte un poema improvisado, firmado siempre con un beso…

A veces siento tanto por ti que me da miedo,  pero no lo quiero detener,

que no sé que hacer con toda esta energía golpeando por dentro,

a veces miro hacia mi planeta y sé que no me importa volver…

A veces me siento tan pequeño en este espacio, siento frío y respiro lento,

pero otra vez la belleza de tu sonrisa me da fuerzas y recobro el aliento,

a veces te encuentro cuando todo parece perdido, me haces sentir tan vivo…

A veces te quiero tanto que te siento en el aire y estás, sin estar conmigo,

sentado fuera de tu casa sonriendo como un niño cada vez que te recuerdo…

a veces desearía cogerte de la mano y empezar un viaje juntos por el universo.