Carta a la Luna 394 – Como si nada

Como si nada, la noche cayó
apretando al sol bien al sur
llevando mañanas al revés
siempre hay un lado que no ves

Como si nada, se estrelló en mi ventana
una brisa con estrellas atrapadas
y tal vez, la luna sonriendo a lo lejos
mientras baila el mar con ella, sin saberlo…

Carta a la Luna 287 – No regresan

No regresan las mañanas
todo lo que se llevó
no regresan las pestañas
enmarcando esa visión
de dos soles esmeralda
donde me hice astronauta
y donde de tanto perderme
un buen día me encontré
no regresa pero vuelve
a momentos el color
no me importa mi destino
no quiero este sabor
de mil grises salpicando
este corazón helado
mi alegría está esperando
por un golpe de calor
no regresa el latido
que firmé en tu honor
aquí el eco es prohibido
el sonido se me ahogó
en la garganta del espacio
poco a poco y muy despacio
la marea ahora es alta
del naufragio vivo yo
no regreso pero vuelvo
el recuerdo se enraizó
no tiene ningún sentido
pretender que no dolió
pero ahora este tipo
viajará por otro viaje
más ligero de equipaje
por sonrisa y reacción.

Carta a la Luna 272 – Cosas pasan

Superstición
y premonición
mente demente
corazón potente
grito, ruido y vibración
destrucción sentimental
mente de madera
corazón de metal
oxidándose en tu sonrisa
lejana y ajena ahora a mi
sin dinero para el rescate
asfixiado y sin aguante
brisa cero en mis ventanas
noche entera en mis mañanas
destino sin piedad
ciego por luchar
escapista y camino sin final
media luz entre sombras
sol calentándome las sobras
caminando caminar
no parar y es verdad
que todo fue mentira
o el movimiento previo a esquivar
ensayar, la función debe continuar
es igual, todo gira por girar
el destino y su siniestro
arrancándome el camino
y mis manos sin parar
escribiendo
regalándome a trozos sin parar
para ti y para mi
a la luna o a ninguna
a la vida que empieza
para poderse terminar
a pasar sin encontrarnos
si prefieres, ignorarlo
a pesar de lo que siento
si revivo o si muero
lo que quiero es lo de menos
mientras muerdo la galaxia
para que no se me pierda
mientras relleno el espacio
de tu cero a la izquierda.

Carta a la Luna 204 – Por aquello

Por aquello que encontré en tus ojos, es que ahora me pierdo, por aquello que dejé de sentir, es que ahora siento, por aquello que sufrí, es que sano y caigo enfermo, por aquello que viví, es que aprendí sin aire a sobrevivir.

Por aquello que encontré en tu sonrisa, es que sonrío, por aquello que quemó, es precisamente por lo que ahora sólo hace frío, por aquello que entregué en un abrazo, por aquello que me rompió en pedazos, por aquello que se fue, es que ahora ya no sé volver.

Por aquello que encontré en tus mañanas, escribo más de doscientas cartas, por aquello que pareció, por aquello que se desenmascaró, por aquello que soñé, es por lo que ahora sudando, desperté, por aquello de lo que creí estar tan seguro, es que ahora todo parece tan absurdo.

Por aquello que pegó fuerte y que ahora me duele, por aquello que besó y venció al tiempo, es que ahora a mi no pertenezco, por aquello que incendia la revolución en mi centro, es por lo que sigo latiendo, por aquello que me arranqué del pecho, aquello que me dejó incompleto.

Carta a la Luna 176 – Posiblemente

Posiblemente esté perdido, sumergido en este momento, todo el tiempo naufragando en tu recuerdo, estoy de acuerdo si no vuelvo a soñar, prefiero la realidad y tu sonrisa un segundo, que sin ti la eternidad, posiblemente esté perdido, pero siempre estás conmigo.

Posiblemente esté ausente, escapando de mi mente, todo el tiempo estás tú apareciendo, estoy de acuerdo si no logro escapar, prefiero encerrarme en lo que siento y perder por fin la llave, recordando tus mañanas en la nave, puede ser que esté perdido, pero siempre estás conmigo.

Posiblemente me mantenga enamorado, sin opción a ignorarlo, todo el tiempo escribiéndote poemas, desde el corazón que me gobierna, prefiero perderme en el espacio y perder hasta la luz, si lo último que veo eres tú…parece que estoy perdido, pero siempre estás conmigo.

Carta a la Luna 121 – Todo por fin va a mejorar

Se acabó nuestra prisión mental, esos barrotes de barro y desiertos en el espacio asfixiándonos despacio, con la presión de un dictador inflado de cuello abultado, ahora damos el paso al otro lado del charco que nos quiso ahogar, sonríe tranquila princesa lunar, todo por fin va a mejorar.

Se acabó el aguantar, tenía que terminar y estoy feliz porque te veo respirar con una sonrisa, un festival se organizó bajo mi camisa, y creo que oí a tu corazón echarse unas risas, ahora demos el paso largo hacia adelante, revive ese blog súper chic y elegante, todo por fin va a mejorar.

Se acabó pero en realidad empieza, un nuevo viaje y paz en la cabeza, lo siento por mis mañanas a tu lado, porque eres lo mejor que me ha pasado…cada día durante más de un año, pero confío en la suerte de poder volver a verte y muchas veces, este cambio era evidente, ahora damos un paso necesario, lejos de aquel tirano de cuello engrasado, hoy abrimos el candado y alguien cantó esa canción con ritmo de libertad, todo por fin va a mejorar.

Carta a la Luna 116 – En mi vida de repente

Tengo clavada en el costado la palabra enamorado, tengo menos vicios y un exceso de tu imagen cuando estoy soñando, tengo tanto en el tintero remojando, tengo un abrazo, un beso y un te quiero entrenando en un templo que fundó mi sentimiento, tengo un momento de resaca después de un pulso con tu mirada, tengo tu sonrisa dibujada y tantas ganas de besarla…tengo muchísima suerte, por tenerte en mi vida de repente.

Tengo seguro lo inseguro para ser exacto, tengo un segundo estirado al infinito y al silencio afinando una nota en mi oído, tengo un deseo bandido que quiere escapar contigo, tengo estas lineas que te escribo tiritando mientras trato de explicarme, tengo la alegría bien planchada y perfumada para cuando estoy contigo, tengo el corazón pegando saltos como un loco, si te digo que te adoro es decir poco…tengo muchísima suerte, por sentir todo esto de repente.

Tengo todas las mañanas decoradas de belleza, tengo un coffee-break todos los días junto a una princesa, junto a ti, tengo todo cuando estás cerca de mi, de algún modo fue por ti, que respiré y reviví…tengo en tus brazos un recuerdo caprichoso, tengo tu rostro en el iris de mis ojos, tengo en la memoria una tarde que no permite que me acobarde, tengo el tacto, si te toco en el espacio hago contacto y el universo entero se hace abstracto, sólo contigo está claro y ya no hay más…tengo muchísimo más, de lo que pude algún día imaginar.

Carta a la Luna 70

Cualquier día contigo es mejor y te lo demuestro a mi modo,

cualquiera de tus sonrisas y por dentro tiembla todo,

cualquiera de tus miradas y en un segundo me enamoro.

Cualquiera de tus palabras y cuando arrugas la nariz,

cualquiera de mis canciones si las canto junto a ti,

cualquiera de mis mañanas si te quedas cerca a mi.

Cualquier golpe en el hombro cada vez que te provoco,

cualquiera de tus abrazos y el corazón se vuelve loco,

cualquier momento tuyo y la eternidad dura muy poco.

Cualquiera de tus silencios, que me dicen mucho más,

cualquiera que sea el problema, para ti yo voy a estar,

cualquier momento es bueno para decirte que te quiero…

cualquier noche es perfecta si te encuentro en mis sueños.

Carta a la Luna 54 – Viaje lunar, día 2

Vuela siempre en libertad Luna preciosa,

nunca temas abrir tus alas espaciales de par en par,

abre también la puerta enorme de tu creatividad

y regalale al universo un poco de tu magia sideral.

Ríe y sé feliz siempre, donde sea que vayas,

eres una energía única entre todas las demás,

Aún no creo la suerte que tuve al poderte encontrar,

aquí entre tantas estrellas y en mi planeta, del otro lado del mar.

A veces parece que las cosas no tienen sentido sin tu sonrisa,

a veces no comprendo esto que llevo dentro y  que me hace vivir,

a veces no puedo conmigo, de lo mucho que siento por quererte a ti.

Siempre confundiendo sueños con realidad cuando estás a mi lado,

eres impresionante, milímetro a milímetro, latido a latido…

te guardo en el pecho, y voy hacia ti derecho, aunque me pierda en el intento,

por ti luna, mi vida sonríe sin descanso, cada vez que te veo o te siento,

cada vez que cruzas esa puerta por las mañanas, me quedo sin aliento…

Carta a la Luna 50

El astronauta la vio, el corazón se incendió en calma, golpeando la puerta de sus ganas…escribió la carta número cincuenta:

Quiero ser sincero en esta carta y decir directamente que te quiero,

que revivo cada día cuando llegas aunque sienta que me muero,

hice un curso acelerado de astronauta para andar por tu sendero.

Me enseñaste a salvarme de mi mismo y el poder de un abrazo,

ya no creo en el fracaso de dejar de respirar ni de perderme en el espacio,

tengo un concierto golpeando en el pecho sin parar por más de un año.

Quiero ser directo y decirte que me enamoro ocho veces por semana,

que me inspiras con tu vida palpitando a mi lado en las mañanas,

que importa si me apaga un soplido esta noche o me frenan en la aduana,

si al final ya habré vivido, y te llevo aquí conmigo, nada más me hace falta.

No consigo explicarte porque te siento tan fuerte en todo lo que hago,

tal vez no deba hacerlo sino simplemente dejar que fluya sin cuestionarlo,

aunque quisiera decir tanto, aprendí a callar, en el espacio no hay sonido,

por fin aprendí a dejar de gritar y por eso ahora te escribo.

Hoy hago el intento de decirte lo que siento sin llegar a molestar,

es muy intenso lo que llevo dentro, siempre en movimiento sin poder parar

pero sé, que es más fuerte mi deseo de verte feliz para que no pares de brillar,

luna, sé feliz…conmigo, sin mi, pero siempre: tú, contigo.