Carta a la luna 294 – Todo bien

Todo bien, digo que si
siento esto y vuelve a mi
soy y vuelo en picada
ya por fin no pienso en nada
aún vestido de astronauta.

Todo nace y llega al fin
o quizás va a repetir
voy y vengo sin aliento
este cuento se acabó
o tal vez algo empezó.

Todo surge desde abajo
hace días que no canto
desde dentro, desde aquí
es más libre el sentimiento
viaja lento ahora en mi.

Todo es polvo en el viento
somos llamas del incendio
asumimos sin sustento
y perdemos tanto tiempo
ahora abrazo lo que tengo
cada día vivo y muero
soy eterno a momentos.

Carta a la Luna 261 – Solo, no

Solo no, extraño
como un astronauta
que quiere a la luna
soñando despierto
durmiendo jamás
viajando en las venas
quiero despegar.

Solo no, pero sin ti
rodeado del mundo
rodeado de mi
a veces lejano
y aveces por dentro
sigues sucediendo
pero no aquí.

Solo no, pero en silencio
no vive el sonido
te fuiste
se ha ido
el aire es escaso
el ritmo sin visa
ecos de tu risa
dejé de jugar
dejé de pensar
te di el corazón
perdí la razón
ahora las sombras
principio y final
tal vez seré libre
tal vez inmortal.

Carta a la Luna 233 – Quisiera junto a ti

Quisiera ser de hierro y aguantar un poco más, la lluvia oxidaría las tierras al sur de mis ojos, quisiera ser eterno sólo para poderte acompañar por tu historia y empezar juntos al final, quisiera que quisieras regresar, quisiera el corazón libre de conflicto, quisiera otra sonrisa tuya, quisiera tanto junto a ti…

Quisiera ser aire puro y ayudarte a respirar, ser alas para tu risa y poderte abrazar, quisiera ser las manos en tus manos, el astronauta enamorado de la luna con algún final feliz, quisiera que quisieras dar la vuelta y regresar, quisiera el corazón alegre como un niño, quisiera otra vez esa mirada, quisiera tanto junto a ti…

Quisiera demostrarte lo posible en lo imposible, por la noche junto a ti por la galaxia a pasear, quisiera que te creas mi verdad y que sientas sin pensar, aún puedo esperar, quisiera que quisieras venirme a buscar, quisiera el corazón curado de este dolor, quisiera otra vez tu energía espacial, quisiera tanto junto a ti…

Carta a la Luna 229 – Porque es motivo

Porque te digo la verdad a veces miento,
porque te quiero y no lo lamento,
porque no estás y creo tenerte a mi lado,
porque siempre es ahora y nunca más el pasado,
porque te espero de pie y no me rindo arrodillado,
porque aún respiro y el pecho también late,
porque me es imposible olvidarte.

Porque sin ti no despiertan los días,
porque te doy sólo lo que me inspiras,
porque por ti aprendí a ser mi amigo,
porque el dolor ya no puede conmigo,
porque aprendí a encenderme de frío,
porque soy la mitad, la otra se fue contigo,
porque el tiempo juega a ser mi enemigo.

Porque escucho silencio en el ruido,
porque me encuentro ahora mismo perdido,
porque por ti traicioné a la razón,
porque suele hablarme de ti el corazón,
porque contigo soy libre en esta prisión,
porque gracias a ti sobreviví a la caída,
porque muero por ti, es que sigo con vida.

Carta a la Luna 189 – Poder llegar

Mis brazos alrededor de la luna, de ti, o de ninguna, alrededor de un sueño, desperté, mis ojos sumergidos en los tuyos, se apaga todo el ruido y flotando sin pensar, en tu sonido espacial, imaginé llegar, una noche, conectado a una estrella, enchufado a tu belleza lunar, el deseo a mi vida fugaz siempre fue, resistir y poder llegar.

Mi mente de repente, ya no sirve, el pecho me advierte, que soy libre quisiera abrazarte otra vez, quisiera acercarme y poder decirte que te quiero, decirte que te espero, me muevo ahora ya sin parar, ahora mismo, si muero me da igual, siempre me vuelves a reanimar, cuando te siento, aunque no estás, sabré resistir y espero poder llegar.

Mis manos dibujando tu sonrisa, mis poros respirando de tu brisa, quisiera tanto y me vuelvo a olvidar, entiendo que ahora sé caminar, paso a paso, ahora tengo claro que no hay descanso, por ti me alejé de la falsa seguridad, salté a el espacio en un viaje final, sin regreso, porque me gusta hasta tu forma de parpadear…espero resistir y tal vez, un día, poder llegar.

Carta a la luna 145 – Mirando

Mirando el cielo allí debajo de mis pies, caída libre hacía arriba, no puedo volver, escribiendo para no desfallecer, sonriendo para mantenerme bien, algo nuevo de repente y ya no duele más, respiré de tu sonrisa tanto tiempo, no era el sol cada mañana, era tú cuerpo en mi ventana, a millones de kilómetros encontré lo que perdí.

Mirando el tiempo allí debajo de mis pies, fluyendo libre y sin poder volver, describiendo sobre papel lo que siento, lo que late y pega dentro de la piel, algo enciende de repente y ya no enfría más, abracé la sombra tanto tiempo, no era yo cada mañana, era una pena enamorada, a millones de kilómetros encontré lo que perdí.

Mirando el suelo allí debajo de mis pies, atento sueña con verme caer, escribiendo todo lo que callé, la garganta estando lejos no funciona bien, lo que perdí es lo que gané y no discuto lo que fue, siempre vuelvo a quererte, éramos todas las mañanas, me arrancaron la mitad como si nada, a millones de kilómetros encontré lo que perdí.

Carta a la Luna 120 – Este viaje

Este viaje es extraño me hace daño pero también me hace bien, viajo solo durante un par de años, voy besando un papel, firmando cada carta que te escribo y no respiro sin quererte, durmiendo siempre vuelvo a verte, desde el filo de mi mente ya no se puede volver y el corazón me late tan fuerte, que a veces no sé que hacer…nunca estuve tan enamorado y me cuesta comprender.

Este viaje es honesto, ya no miento, estoy dispuesto a ser libre a cualquier precio, no me importa recorrer el universo, no respiro sin quererte, durmiendo siempre vuelvo a verte, desde el centro de mi pecho un idioma que no logro entender y la piel me late tan fuerte, a veces no sé que hacer…nunca estuve tan inspirado y me cuesta comprender.

Este viaje es criminal pero me salva, un poco maltrecho pero me siento en forma, eso es un hecho, no existe ninguna norma universal o en mi columna vertebral, que me pueda acobardar, respiro mejor si estás conmigo y no me importa lo que piensen los amigos, aunque hiele aquí, contigo hace mucho menos frío, sé que puedo esperarte antes de empezar a congelarme, no espero que sea fácil este viaje es un misterio, nadie sabe el fin del cuento, el final guarda silencio, yo, mis cosas, tú, las tuyas, nuestras cruces sobre el cuerpo, a veces ya no sabemos lo que debemos hacer…nunca es siempre y para siempre puede ser un rato, a veces cuesta comprender.