Carta a la Luna 282 – Tengo algo

Tengo insomnio en mis sueños
tengo tinta en los dedos
cartas que no sé si llegarán
tengo un hambre pasajero
que aprendió a ayunar
tengo el fin para empezar
tengo ahora la esperanza
con ataques de ansiedad
tengo guardado este cuento
que nunca pudo acabar
tengo todos mis latidos
a punto de caducar
tengo todos los sentidos
ahogados por naufragar
tengo tanto y tú tampoco
acierto si me equivoco
tengo un paso más que dar
queda tanto por andar
tengo tu acción y mi reacción
tengo un beso recurrente
tengo la verdad que miente
y yo tengo también nada
demasiado exagerada.

Carta a la Luna 266 – Tiempos

Fui, soy y seré
luna, tu y yo
fuimos
somos yo aquí
y tú allí
yo que sé
mañana
todavía no es
y dijimos
cantamos
hablamos
y mentimos
no me muero por ti
sino que por ti
reviví
música y espacio
dibujos de tu sonrisa
musa extraña
llegaste y partiste
una mañana
fui astronauta
de mentira
por decir la verdad
compañía y mano amiga
un abrazo y un sueño
que no duerme más
que no llegará
partió partido
y yo perdido
pero sin renunciar
a estos latidos
conmigo
sin ti
y contigo
el tiempo
el frío
un solo estallido.

Carta a la Luna 254 – Consecuencias en mi

Escritos fuertes a golpe de tinta,
arrullo embravecido invitando al naufragio,
trueno embotellado, mensaje atrapado a la deriva,
bosque germinando en sal, tapizando mis heridas.

Frase fácil como un airbag agujereado,
el desprecio sigue aullando en clave de sonrisa,
piel azul como un abrigo de papel bajo tu helada,
sangre y sueño empujándome al camino que no acaba.

Luz perdiendo la cabeza por tu sombra,
mi verdad apaleada por mentir en realidad,
dios de barro como lienzo de tus huellas del final,
corazón entristecido en latidos, que se vuelve a quebrar.

Carta a la Luna 241 – Debo pero no debo

El astronauta, preso de una nube de gases tóxicos espaciales, mezclados con la difícil situación de haber perdido de vista a la Luna, alucinó y sintió que era aplastado por el vacío de la tristeza, hoy perdió esperanzas mientras escribía totalmente ajeno, mientras mordía la ironía de estar muriendo en el espacio por seguir aquello que le daba vida, por seguir al corazón.

Debo imaginar esa respuesta porque callas,
debo rodar por la cuesta de mis ganas,
debo ser inteligente y apagar mi corazón,
debo ser de lo que siento, una prisión
debo seguir incompleto y callado,
debo fingir y mirar al otro lado,
debo dejar de quererte tanto a ti,
debo dejarme morir para seguir.

Debo aprender a sonreír sin ser feliz,
debo reciclar mis últimos latidos,
debo vivir por vivir y sin sentido,
debo ser socialmente correcto,
debo rezarle seguido al dinero,
debo dejar de dedicarte esa canción,
debo hacerle caso sólo a la razón,
debo hacerme el duro y no extrañarte,
debo dejar de verte en cualquier parte.

Debo aceptar que sin más te fuiste,
debo acostumbrarme a estar triste,
debo dar respuestas pero nunca preguntar,
debo abstenerme para siempre de soñar,
debo asimilar que ya no puedo respirar,
debo ser artista sin poderme inspirar,
debo hacerme el tonto y olvidarme de crear,
debo ser un cero a la izquierda hasta el final.

Carta a la Luna 219 – Sin ti sabe a nada

Te doy todo lo que llevo, tienes lo que guardo, lo que abrigo conmigo que no sienta el frío, que sienta la suerte de estar contigo, crezco siempre que me miras, si no estás, el abismo y la caída, tengo sólo noche, sin ti ya no hay alba, tengo de todo y sin ti sabe a nada.

Te regalo esto que traigo, tienes lo que escribo, lo que llevo en el pecho, también sus latidos, todo eso que me hace estar vivo, fuego inmediato cuando haces contacto, si no estás, me cierro y me apago, tengo sólo noche, sin ti ya no hay alba, tengo de todo y sin ti sabe a nada.

Te confieso mi adicción, tienes toda mi atención, ya no sueño más, estoy despierto, contemplando lo fugaz del tiempo, lo que siento es para ti, también mi universo, no te encuentro y otra vez, siento que me pierdo, tengo sólo noche, sin ti ya no hay alba, tengo de todo y sin ti sabe a nada.

Carta a la Luna 195 – Viajando

Viajando solo voy ligero, llevando sólo lo que siento, las luces de tus ojos entre mis recuerdos, quisiera saber más de ti, ahora que sé más sobre mi, quisiera a veces olvidar que sigo aquí, llevo a veces el latido congelado, a veces te escribo las cartas tiritando, no sé si tienes algo que decir, no sé si con todo este frío te pueda oír, si no termino es porque siento que aún no empiezo…

Viajando por este universo, con el fantasma de la suerte, guardándote un abrazo por si vuelvo a verte, ahora que nada más me importa, que saber que eres feliz, aunque se quiebre el corazón, esto es así, a veces te traiciono y quisiera olvidarte, pero vuelves a aparecer en cualquier parte, no sé si pueda algún día encontrarte y que también tú quieras encontrarme a mi…

Viajando siempre sin ningún camino, guiando siempre, los latidos y no el destino, no soy lo que pueda tener, no soy el traje que ahora llevo, no soy un cargo, un trabajo o dinero, siempre fui el que estaba al lado, enamorado de la luna, lo que te doy no se lo di nunca a ninguna, con la certeza de realmente no saber, no sé si pueda comprender, pero es que no puedo dejarte de querer…

Carta a la Luna 181 – Entre nubes

Entre nubes viejas espaciales, hay efectos especiales y se nubla la razón, entre el lápiz y mis manos hay un nexo, siento fuego, el papel resistirá, entre el cielo y el infierno, la galaxia y tú, entre música estridente hoy me pierdo y no estoy, entre estrellas y cometas nada vibra sin tu voz.

Entre golpes, meteoritos no me dejan maniobrar, hay defectos especiales pero voy a continuar, entre tanto mis latido necesitan ser oídos, entre todo lo que tengo y lo que he perdido, tu mirada está presente, entre el frío del ambiente tu calor se me grabó, entre estrellas y cometas, si no estás no hay color.

Entre todo lo que quiero, tú siempre estás primero, aunque duela y me mantenga respirando de ilusión, siento tanto, si te veo, siento más si eres feliz, entre mares y siluetas juro que una vez te vi, hace años, ya soñaba con tu vida, utopía en carne y hueso que se hizo realidad, pero quizás, no pueda llegar a ti, aún así, jamás me voy a rendir, entre la suerte y el uno por ciento, entre el milagro y todo lo que siento…entre tantos universos, si no estás, no está completo…

Carta a la Luna 133 (lado B) – Un leve nivel

Un leve nivel de conciencia cuando me ahogo en tus ojos, un rastro de migas, que el viento hizo enemigas de mi retorno, una rabieta del destino, otro niño perdido para nunca jamás, la boca que no podré olvidar, dónde no me contuve ni un segundo, esa que detuvo al mundo, el trago amargo de vino, la curva mortal en mi camino, una carta y más de cien versiones, la terquedad de mis ilusiones y un abrazo abrasado por el frío al vacío, cuando me acuerdo de ti, cuando me olvido de mi, quisiera otra vez un sueño, aunque sea pequeño, dónde dos sea uno y lo demás sólo números.


Un leve nivel de incoherencia cuando pierde la paciencia el corazón, cuando patea el pecho, cuando giro pero me mantengo derecho, si te canto desde aquí, si no veo desde que te vi, si te busco en un cuento y sólo encuentro al dragón, con las manos tiritando siempre vuelvo a escribir por calor, tanto paisaje desperdiciado sin color, las mañanas enfadadas con la suerte, la promesa eterna de la muerte y la vida siempre viva en un instante, dando pasos de gigante por el universo, no te asustes si no regreso, siempre volverá ese beso, no me esperes más de lo que yo estoy esperando, tal vez vuelva en un rato, dibujando tu retrato.

Un leve nivel de inocencia cuando imagino tus labios cruzando el espacio, confirmo mis latidos si empaño el cristal de mi casco, perdido el grito frustrado de un soñador asustado, un rayo cayendo dos veces me ha encontrado, dejé todo atrás para tener un camino hacia delante, tus poros y ese efecto electrizante, la historia extravagante de un tipo que busca a la Luna, enamorado de ella como de ninguna, que lleva su corazón por la galaxia esperando sobreviva…esperando con una sonrisa que su dama, le sonría.

Carta a la Luna 128 – ¿Dónde?

El astronauta parpadeó, una nube espacial mareó el norte del compás natural en su camino estelar…y de repente perdió de vista a la luna, acostumbrado a la suerte de poder verla a diario, estos días extraños le juegan malas pasadas…él sigue escribiendo, él sigue sintiendo….tal vez hoy la vuelva a ver, tal vez no.

Ahora viajo solo acompañado de todo y de nada, el universo no se levantó de la cama y bosteza estrellas cada medio minuto, no necesito refugio, me quedo expuesto y así estoy bien y hasta contento, sin nada que esconder y sin perderme de mi propia vida, flotando conmigo a la deriva y con el corazón incendiado, el calor por mis venas, muy lejos las penas…y dónde estas tú?

Ahora sueño solo y sueño contigo seguido, tengo la enfermedad de tu sonrisa de capitán de mis latidos, tan fuertes que hasta el pecho se me ha partido, me quedo un rato en silencio sin querer entender lo que no entiendo, simplemente sonriendo y let it be, todo cambió desde que te conocí y sigue cambiando y es así, el corazón siempre pateando, yo siempre cantando…y dónde estás tú?

Ahora quiero tanto, arde tanto, espero tanto y no hago más el tonto, estoy creando y escribiendo gracias a tu regalo, estoy atento al golpe de la idea empezando en tu recuerdo, yo me acuerdo y lo siento todavía, nunca fue mentira o fue menos, aunque lejos no me alejo ni un momento, siempre empiezo el día abrazado a lo que me haces sentir, estoy aquí en el espacio y esta carta es para ti…dónde estas tú?

Carta a la Luna 109 – Luna de mañana

Tengo tu mirada muy reciente…tuve esta mañana junto a ti,
tengo al corazón aún cantando, por tú música en mi,
tuve un par de horas extra, que me hicieron sonreír,
luna que volviste esta mañana y todavía estas aquí.

Tengo los latidos a tu ritmo…tuve esta mañana junto a ti,
tengo al silencio aturdido, el sonido de tu risa sobre mi,
120 minutos extra y tanto fue lo que me hiciste sentir,
luna que volviste esta mañana, donde estés, estás aquí.

Tengo un sueño esperando…tuve esta mañana junto a ti,
tengo al pecho golpeando, por tu fuerte efecto en mi,
7200 segundos extra, más que suficientes para escribir,
luna que sonreíste esta mañana, esta noche estás aquí.