Carta a la Luna 141 – A veces vuelvo a mirar

A veces prenderme, apagarme, meterme o salir del espacio, tomar aire o quitarme el casco, abrazarte en delirios de flaqueza, aprender a olvidar esa belleza y escapar de mi cabeza, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.

A veces perderme, encontrarme, olvidarte o recordarte, sentir que se partió el camino, que se me extravió el destino, aprender a imaginar un espejismo que decore el abismo que quedó, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.

A veces soltarme, atarme, cantar o callarme, sentir como quema el frío, sentir tanto y conversar conmigo mismo, aprender a resumirme en un latido y escribirte todavía sin saber si lo leíste, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.

Carta a la Luna 139 – Quisiera otra vez

El astronauta sigue.

Buenas noches intenciones de quedarme dormido, adiós mundo cruel, me voy pero pienso volver, buenas noches palabra de honor, mentira honrada, te echo de menos canción preferida, confieso en la almohada, buenas noches princesa espacial te voy a esperar, adiós mañanas de verano que empieza a helar…quisiera poder aprender otra vez a soñar.

Buenas noches dolor en el pecho fingiendo un latido, adiós beso adictivo, me voy pero pienso volver, buenas noches promesa de dedo pequeño, miradas con ganas, te echo de menos al girar a la izquierda, buenas noches preciosa espacial te voy a esperar, adiós mañanas de mi tinta y tatuaje viajero en tus manos…quisiera aprender otra vez a soñar.

Buenas noches al fuego de mi inspiración, cenizas que el viento hizo ficción, adiós mirada verde que el recuerdo no pierde, me voy pero pienso volver, buenas noches contacto lunar, sentir y abrazar, te echo tanto de menos luna querida, ahora heridas, buenas noches muchacha espacial, te voy a esperar, adiós mañanas de magia, momentos de libertad…quisiera aprender otra vez a soñar.

Carta a la Luna 81

Una carta para explicarte que me muero por ti,
81 intentos de decirte lo que me haces sentir,
alba en mi ventana y el primer latido de mi corazón.

Una carta para explicarte lo que me gustas mujer,
para escribirte lo que sucede cuando te vuelvo a ver,
magia en tus ojos y el primer latido de mi corazón.

Una carta para decirte lo que me inspiras mujer,
para besarte con cada letra sobre este papel,
y por qué no, para decirte otra vez, que eres lo mejor,
que he visto, sentido y que adoro con todo mi corazón.

Una carta es un poco de mi y quisiera dártelo todo, quisiera siempre repetir…cuando se trata de ti, siempre uno es poco, es mejor dos, tu y yo. Ayer por la noche te vi y reímos, lo pasamos muy bien y me sentí como nuevo, como un niño pequeño, feliz y a tu lado volviendo y viajando por las calles del espacio y de la noche, iba vibrando de emoción por tener la suerte enorme de tenerte a mi lado, a unos centímetro de mi y de mi corazón loco, de ti enamorado…paramos y te vi con los brazos abiertos y te juro que morí y reviví en un mismo segundo, corrí a ti y me perdí en un abrazo entre tu vida y la mía, sujetando con fuerza pero con cuidado tu energía, mujer, yo me quería perder ahí mismo, quedarme dormido contigo en ese momento amarrado y ya no sentía el frío.

Eres la mejor sensación sin discusión, te quiero y te espero como siempre como hoy…ayer en las puertas de tu casa lunar estuve contigo, fue sólo un momento pero fue para mi eterno, hubo un silencio total y me sentí como nuevo y te digo otra vez y mil veces que te quiero, te quiero desde que empieza el sentimiento y cuando lo puedo decir con palabras, cuando lo puedo escribir en esta carta, cuando te puedo abrazar o darte un beso de esos que matan al miedo…te quiero, de verdad, desde dentro, no me rindo, aquí sigo ya no puedo morir, sólo sé respirar de ti, eres para mi una obra de arte, espacial y perfecta. Te adoro luna preciosa, eres entre las estrellas una diosa, la musa que vive en mi sonrisa, eres cada latido de mi corazón.

Carta a la Luna 54 – Viaje lunar, día 2

Vuela siempre en libertad Luna preciosa,

nunca temas abrir tus alas espaciales de par en par,

abre también la puerta enorme de tu creatividad

y regalale al universo un poco de tu magia sideral.

Ríe y sé feliz siempre, donde sea que vayas,

eres una energía única entre todas las demás,

Aún no creo la suerte que tuve al poderte encontrar,

aquí entre tantas estrellas y en mi planeta, del otro lado del mar.

A veces parece que las cosas no tienen sentido sin tu sonrisa,

a veces no comprendo esto que llevo dentro y  que me hace vivir,

a veces no puedo conmigo, de lo mucho que siento por quererte a ti.

Siempre confundiendo sueños con realidad cuando estás a mi lado,

eres impresionante, milímetro a milímetro, latido a latido…

te guardo en el pecho, y voy hacia ti derecho, aunque me pierda en el intento,

por ti luna, mi vida sonríe sin descanso, cada vez que te veo o te siento,

cada vez que cruzas esa puerta por las mañanas, me quedo sin aliento…

Carta a la Luna 47 – Tengo

El astronauta, ve por fin la salida a aquel desvío espacial…poco a poco ve luz asomarse y pintar el papel dónde escribe otra vez:

Tengo un momento espacial al día para ti, todos los días,

tengo ese problema bendito de no querer dar marcha atrás,

tengo un viaje por el espacio inmortal, y yo soy el capitán.

Tengo una mañana cada día para cargar la batería,

tengo una confianza ciega en la canción de tu sonrisa,

tengo un sueño que se muere por poder ser realidad.

Tengo tiempo y tengo aire, tengo un abrazo de equipaje,

tengo el latido completo y curado de cualquier espanto,

tengo mis manos trabajando horas extra mientras canto.

 

Tengo el golpe aún marcado, el que me hizo revivir,

tengo la esperanza en carne viva y me hace sonreír,

tengo corazón contento y fue mucho gracias a ti…

por eso querida luna, este astronauta va a seguir.

Carta a la luna 21 – Hoy

El astronauta continúa el viaje…algunos kilos menos y respirando muy lento, cerró la mano durante un rato para que entrara en calor y así poder escribir a la luna que le miraba desde lejos…él era feliz cuando sentía que conectaban allí, entre tantos kilómetros de distancia…entonces creía respirar mejor, se sentía con fuerzas y las palabras iban apareciendo en el papel…

Hoy, soy un tipo que se divorció de la tristeza…

y se juega todo, porque cree en la belleza,

de hacer lo que se siente y no en lo que se piensa…

Hoy, prefiero vivir sólo lo que dure este viaje hacia ti,

que morir durante un siglo engañado en mi planeta…

Hoy, me hice fuerte y enterré al cobarde que corría por mis venas

hoy, me río de mis miedos solo por la idea de llegar a ti…

Un solo momento contigo es suficiente para que desaparezcan mis penas,

hoy, todo lo que tengo, es tu vida reflejada en mi

Hoy, el dolor quiso ganarme la partida…pero la esperanza estaba decidida

y sonrío al pensar que tal vez algún día, le pondré el acento a tu alegría…

Y es que sigo enamorado de tu vida…de cada segundo de tu sonrisa

hoy, te quiero tanto…soy ese latido en el espacio, dirigiéndose hacia ti

Carta a la luna 15

El astronauta, hoy disfrutó especialmente de la luz de la luna, reflejando en el su alegría…esta noche, ella, se reúne con estrellas…tal vez muy pronto el viajero pueda, compartir esa suerte, su querer es muy, muy fuerte…y escribe otra vez, siempre para ella…

 

Dicen que la perfección no existe pero creo,

que te debes parecer mucho a ella…

algunos dicen que se vive solo una vez, pero siento,

que desde el principio de los tiempos, de alguna forma

y en algún lugar te conocí…

y es que no puedo dejar de mirarte, con los ojos que llevo dentro,

no puedo dejar de mirarte desde que te vi…

A veces oigo al viento decir que nada dura demasiado

pero hace más de un año que me tienes enamorado…

y es que no puedo dejar de quererte, y ese que golpea desde dentro,

no puede dejar de quererte…

El mar me dice con su movimiento, lo intensa que eres, incluso estando lejos

eres ese magnetismo entre mis ojos y los tuyos…

y es que no podría dejar de admirarte, desde el alba, hasta que anochece,

no puedo dejar de admirarte…después de cada sonrisa y cada latido

sólo quiero verte…

Carta a la luna 11

El astronauta, esta vez, debía cruzar durante dos días terrestres, una nebulosa, para poder continuar su camino…era como estar bajo los efectos de un somnífero, como adentrarse demasiado en un sueño y ver como todo se vuelve abstracto…entonces cerró los ojos, abrazó el silencio…y la podía sentir…podía sentir a la luna observando, vibrando a lo lejos…

 

Viajo ahora con los ojos cerrados, guiándome por el latir del corazón,

entre nebulosas y vapor espacial te sigo las huellas

te imagino brillando dentro de una ciudad infinita,

amurallada con estrellas

Enciendo los sentidos y te veo apareciendo,

poco a poco, siempre tan bella y sonriendo…

dándote un baño de luz espacial…renaciendo

Eres lo último que quieren ver mis ojos cuando duermo,

y lo primero cada vez que despierto…

Eres el instante perfecto de mis días, en todo momento