Carta a la Luna 390 – Siendo

He llegado al fin, a la luz de una estrella
todo abierto hacia mi, resolviendo el dilema
fui una idea cortando el espacio
fui también prisionero del sol y fui

He iniciado el fin, perdiendo la cabeza
el latido senil, golpeando con fuerza
fui un astronauta, fui un emisario
fui también un eclipse de sol y fui

He caído al fin, al sur de este planeta
todo bien, sobreviví, sigo de una pieza
fui un sueño que ha despertado
fui también exiliado del sol y soy.

Carta a la Luna 386 – Mañanas

Un eclipse lunar y una sombra nueva
dicen que existe la luz también
oleaje fugaz, por debajo en calma
nos pintamos de sed la piel

Si no encuentro el compás
si no quieres mirar
esperemos que vuelva el sol
mañana, puede ser mejor

La inocencia mortal, a mi lado enferma
peleando por respirar
este paso final, un latido que quema
un deseo, en si, fugaz

Si me olvido decir
volveré a escribir
cantaremos cuando vuelva el sol
mañana, puede ser mejor

Carta a la luna 357 – Viaje y cambio

El sol cayó dormido, llueve en sal
el universo encendido, vuelve a gritar
nada más que un latido y todo acabó
este traje de cera se marchitó

El aire sigue extinto, todo acabó
lo que golpeaba en el pecho, no resistió
nada más que el abismo y todo empezó
la historia en las estrellas se fracturó

La melodía indigente, hoy renunció
cerré los ojos muy fuerte y todo vibró
nada más que un instante y algo murió
el viaje por la galaxia pronto cambió…

Carta a la Luna 349 – Aún estoy aquí

Desperté y todavía cicatrizando
estas cartas en la luna orbitando
sin mentirme ahora cambio y doy un paso
la verdad es un instante en intervalos
bajo el sol un latido fue menguando
pero aún estoy aquí

Ahora abrazo algún vacío
el camino cae conmigo
el calor haciendo frío
soy igual, el mismo tipo, soy distinto
de mis huellas nacen textos, mueren sueños
astronauta, estoy presente pero lejos y ausente
pero aún estoy aquí

Sigo extraño conociéndome de nuevo
casi un año escribiendo, haciendo sombra en el cielo
la sonrisa en amuleto y un disparo como un trueno
otro paso, estoy más cerca
el corazón siempre lo intenta
una luz y es de noche, otra vez
la canción gritó en silencio al nacer
aún respiro allí en el fondo
el espacio esta muy solo
todos se tienen que ir
pero aún estoy aquí.

Carta a la Luna 287 – No regresan

No regresan las mañanas
todo lo que se llevó
no regresan las pestañas
enmarcando esa visión
de dos soles esmeralda
donde me hice astronauta
y donde de tanto perderme
un buen día me encontré
no regresa pero vuelve
a momentos el color
no me importa mi destino
no quiero este sabor
de mil grises salpicando
este corazón helado
mi alegría está esperando
por un golpe de calor
no regresa el latido
que firmé en tu honor
aquí el eco es prohibido
el sonido se me ahogó
en la garganta del espacio
poco a poco y muy despacio
la marea ahora es alta
del naufragio vivo yo
no regreso pero vuelvo
el recuerdo se enraizó
no tiene ningún sentido
pretender que no dolió
pero ahora este tipo
viajará por otro viaje
más ligero de equipaje
por sonrisa y reacción.

Carta a la Luna 281 – Sin estar

Estoy, si, pero no
estoy sólo aquí
congelado
rompiéndome
y en pedazos
recogiendo
lo que pueda llevar en los brazos
estoy porque si
pero en realidad me fui
pero sigo
sin respuesta
sin respiro
las estrellas ya sin brillo
oxidadas van cayendo
te busqué y me fui perdiendo
estoy, pero no quiero estar
no volviste a mirar
ni a girar esa sonrisa hacia mi
poco queda ya de ti
y no dices nada
censuraste las palabras
las canciones
las mañanas
te extrañé por muchas lunas
te esperé como a ninguna
es en serio cuando escribo
para ti cada latido
que partió y no volvió
corazón que marchitó
en tu invierno
olvidado
sin cuidado
atrapado en el pasado.

Carta a la Luna 249 – Hoy por seis

Hoy no desperté y sin dormir,
esta noche de mañana y sin ti,
hoy el universo no amaneció,
un latido que se fue y no volvió.

Hoy rompió el silencio una canción,
hoy perdió el tiempo mi corazón,
tengo aún pendiente tanto aquí,
tengo de respuesta nada de ti.

Hoy encontré que me perdí,
tengo escondido lo que sentí,
hoy salté más alto para caer,
aún no puedo dejar de querer.

Carta a la Luna 194 – Cada día en mis cartas

Después de tu minuto, el reloj se suicidó, el infinito se multiplicó por dos, se incendió este camino, se me quemó la ilusión, apretando sus cenizas oí tu canción, tengo tiempo por las venas, del espacio y tus estrellas, un incendio en el pecho que aún calienta, voy disfrazado de astronauta, volando a ciegas si me faltas, te digo que te quiero cada día en mis cartas…

Después que todo se eclipsó, el horizonte se apagó, perdido entre un latido y la razón, no tengo nada que ofrecerte, sólo este loco corazón, que como yo, también de ti se enamoró, vuelve el silencio a llenarme la cabeza, la realidad vuelve a tomarme por sorpresa, voy inventando aire para no ahogarme, más cerca a la espada que a la pared, siento el filo pero no pienso volver…

Después de caer en tus ojos, de abrazarme a tu boca, después de aprender también de mi derrota, el resto de este universo poco importa, da igual si hoy vuelvo a morir, porque aprendí, gracias a ti, a revivir, no pasa nada mientras pueda resistir, porque llegaste tú a mi vida una mañana, enamorado estoy también hasta del alba, porque te quiero desde el fondo de mi vida, entiendo que lo primero es tu sonrisa…

Carta a la Luna 170 – Creo que

Caminando sin pisar, como flotando en alta mar, con el pecho a la deriva y cerrando mis salidas, respirando aire artificial, tras cada latido un mensaje subliminal, me perdí en la oscuridad llena de estrellas, pero todo el tiempo me vuelvo a encontrar, creo que te vi brillar…

No tengo nada más, que tu sonrisa envuelta con mi verdad, para mi enfermedad, no existe piedad, tras cada ruido cuando el frío pega en el oído, vuelves tu como una canción, vuelve el sol a darme calor, todo el tiempo me vuelvo a despertar, creo que te oí cantar…

Vine abrazando mi propio corazón, vine y dejé lejos la razón, no tengo más armas que mis manos y un papel, ya no tengo el lienzo de tu piel, no esperé tener que aprender, todos los días a incendiarme y luego renacer, porque no duermo, sigo despierto, porque lo siento, no me rendiré…

Carta a la Luna 156 – Sin soñar

Bajo la lluvia del espacio sigo viajando inundado, desprendiéndome del llanto, aullando cuando canto, voy saltando entre planetas y esquivando los cometas, rompo el filtro en mis palabras, escribiendo sin frenarlas, si no duermo es que no tengo ganas de soñar.

Bajo los mares espaciales la corriente me perdió, divorciado hasta del aire un latido respiró, voy mirando las estrellas maquilladas de azul, grito y no escucho nada, me disuelvo con el agua…y la sal, si no estás, no hay final, si no duermo es que no tengo ganas de soñar.

Bajo cascadas espaciales me podría ahogar, recordando una sonrisa, princesa lunar, voy nadando en el espacio, sin parar a descansar, perdí la orilla, el orgullo y la razón, sólo llevo para ti mi corazón y nada más, si no duermo es que no tengo ganas de soñar.