Carta a la Luna 323 – Poco sabor

El sabor del espacio ahora
es tan frágil, tan escaso
es más plano a cada paso
sabe un poco también a ti
sabe a ruido, a espejismo
el sabor de esta sombra
que me abraza y me devora
es primario y muy antiguo
sabe a falso, sabe a engaño
las estrellas espolvoreadas
y aún no sabe
no sabe a nada
el crujir de mis pisadas
sobre mi ultimo camino
traen al eco intrigado
si mi voz siguiera viva
si quisiera enfocarte
la canción se fue con ella
a sembrar en otro valle
el desierto de las penas
lo dejé a punto de lluvia
mis dibujos y mis manos
mi sonrisa verdadera
la mirada gritó tanto
pero se usa la cabeza
para hablar de sentimientos
y que pena
que condena
al del centro le usamos para cuentos
como acento en una frase
un tatuaje, un poema, un anclaje
corazón es el reflejo
de lo que llevamos dentro
sólo un nombre
un motor representante
somos vida y somos muerte
somos también algo de suerte
y somos magia
no un traje, unos zapatos
o una máscara
para siempre o sólo un rato
la apariencia es la demencia
el reflejo accidentado
de un modelo obligado
astronauta o sólo un tipo
o algún tipo de astronauta
un intento, un regalo
sin ningún destinatario
voy mejor y voy helado
aún escribo, a veces canto
ya no espero, ya no extraño
queda poco y será un año.

Carta a la Luna 58 – Viaje Lunar, día 6

El espacio entre tu y yo, entre un lápiz y un papel,

entre el hoy y el ayer,

sigo aquí sujetando fuerte la ilusión, sin nada que esconder,

y absolutamente nada que perder,

sólo soy un tipo en un traje de astronauta viajando en la galaxia,

porque simplemente de ti me enamoré.

El aire entre tu piel y la mía, los kilómetros de distancia

entre mis noches y tus días,

sigo aquí sujetando al corazón encerrado en mi pecho,

y deseando que siempre sonrías,

sólo soy un tipo soñador que le escribe todos los días a la luna

para darle un poco de alegría.

El dilema entre los dos se quedó allí atrapado en el pasado,

ahora sólo se quererte,

las estrellas se apagan para que encuentre tu mirada

y te tenga sin tenerte,

sólo quisiera decirte dos palabras y cogerte de la mano

para nunca más perderte.

Lo que siento es más grande que todo lo que viví hasta el momento

y te aseguro que no miento,

sigo fuera de tu casa, sentado en una roca recordándote

y perdiendo el aliento,

sólo soy un ser humano, no estaré aquí por siempre

pero por ti haré el intento…

Carta a la Luna 50

El astronauta la vio, el corazón se incendió en calma, golpeando la puerta de sus ganas…escribió la carta número cincuenta:

Quiero ser sincero en esta carta y decir directamente que te quiero,

que revivo cada día cuando llegas aunque sienta que me muero,

hice un curso acelerado de astronauta para andar por tu sendero.

Me enseñaste a salvarme de mi mismo y el poder de un abrazo,

ya no creo en el fracaso de dejar de respirar ni de perderme en el espacio,

tengo un concierto golpeando en el pecho sin parar por más de un año.

Quiero ser directo y decirte que me enamoro ocho veces por semana,

que me inspiras con tu vida palpitando a mi lado en las mañanas,

que importa si me apaga un soplido esta noche o me frenan en la aduana,

si al final ya habré vivido, y te llevo aquí conmigo, nada más me hace falta.

No consigo explicarte porque te siento tan fuerte en todo lo que hago,

tal vez no deba hacerlo sino simplemente dejar que fluya sin cuestionarlo,

aunque quisiera decir tanto, aprendí a callar, en el espacio no hay sonido,

por fin aprendí a dejar de gritar y por eso ahora te escribo.

Hoy hago el intento de decirte lo que siento sin llegar a molestar,

es muy intenso lo que llevo dentro, siempre en movimiento sin poder parar

pero sé, que es más fuerte mi deseo de verte feliz para que no pares de brillar,

luna, sé feliz…conmigo, sin mi, pero siempre: tú, contigo.

Carta a la luna 45 – Hoy vamos

Hoy que pintaste un poco de luz de plata en mi noche,

vamos a sonreír, cantar y abrazar, que invito yo,

vamos a volvernos locos en medio de un beso…sin prisa,

vamos a ponerle el soundtrack a la vida con tu risa.

Hoy sigo flotando en el espacio y el viaje está contento,

vamos a bailar, que aunque no sea muy bueno yo lo intento,

vamos a romper algunas reglas hasta que ya no quede ninguna,

vamos a soñar con una historia entre un hombre y la luna.

Hoy que ya no puedo dar marcha atrás, que no me voy a rendir,

vamos a pasear por el universo, libres, dejémos al corazón rugir,

vamos a quitarnos la armadura, para entre las estrellas podernos fundir,

vamos a confiar en nuestra suerte, vamos a atrevernos a sentir.