Carta a la Luna 218 – Cuando tú no estás

Sigo vivo por los pelos, sigo en busca del tesoro, aún respiro de algún modo y si apareces en mi mente soy feliz, vuelvo a tomar las riendas, flotando en el espacio sideral, pero cuando tú no estás…nada es tan especial.

Sigo vivo y en camino, sigo olvidando sobre mi, aún te espero con los brazos bien abiertos y un regalo para ti, vuelves a encender mis venas, si recuerdo tu sonrisa espacial, pero cuando tú no estás…nada es tan especial.

Sigo entero pero partido, sigo deseando verte llegar, aún te quiero y es tan intenso, me enamoro si pienso en ti, te vuelvo a escribir princesa, tu efecto es inmortal, pero cuando tú no estás…nada es tan especial.

Carta a la Luna 153 – Tiempo y más

Ahora que no puedo de dormir, ahora que recuerdo vivir, ahora que vivo junto a ti, aunque casi no estés por aquí, ahora que sonrío y me pierdo, ahora que revivo y no muero, ahora quisiera besar, también ponerme a cantar, tengo en mis manos un texto y más, tengo un tiempo en la eternidad.

Ahora que escapé de la farsa, ahora que sé ver más allá, ahora te veo en mi ventana, aunque no te pueda tocar, ahora que cerré mi cabeza y abrí la puerta lunar, ahora quisiera abrazar, quizás volver a soñar, tengo en mis manos el fuego y más, tengo un tiempo en la eternidad.

Ahora que escapé del deshielo, ahora que caliento el sendero, ahora que te vi y no te encuentro, pero me volviste a inspirar, ahora que exilié a mis miedos, ahora que quisiera gritar, ahora un recuerdo intenso me volvió a visitar, tengo en mis manos la fuerza y más, tengo un tiempo en la eternidad.

Carta a la Luna 112 – Te veo, te escucho, te siento

Te veo, eso es todo lo que tengo y el recuerdo caprichoso que no se quiere olvidar, te veo cuando el corazón pisa el acelerador y se abalanza contra el pecho sin parar, te veo incluso si cierro los ojos con fuerza, te veo claramente sin tenerte que mirar, te veo en las revistas, en las películas y te leo en los libros que me pongo a ojear, siempre te veo.

Te escucho, eres el sonido preferido de mis dos oídos no lo puedo ignorar, te escucho en alta fidelidad y sin parar como el fondo musical de este viaje, te escucho cuando cantas y me encanta…no lo haces nada mal, te escucho cuando el silencio quiere entrar y aburrirme el pensamiento, te escucho en muchas de las canciones que más quiero como nota principal, siempre te escucho.

Te siento cuando entras por la puerta y por mis poros hasta dentro donde lato sin parar, te siento cuando estoy contento y el tiempo pasa lento, contigo siempre es mi mejor momento y te entiendo cuando hablas sin hablar, te siento cuando me duermo y cuando despierto y te vuelvo a recordar, te siento parecida a la alegría pero duras todo el día y yo siento que te quiero, sin escalas y en un viaje sin regreso, intenso y tocando hueso te siento, sintiendo que me vuelves creativo, me regalas un motivo por segundo cuando estás conmigo…te siento, luna que respira, mujer de plata que me mira…siempre te siento.

Carta a la Luna 95 – Viaje Lunar 2 – Día 8

No lo niego, te extrañé estos días, pero nunca me rendí,
reconozco que sin ti le falta sal a la vida, pero igual me la comí,
me haces falta para el ritmo de la canción del corazón,
sigo el viaje muy contento, pero contigo es mucho mejor.

No lo niego, no es lo mismo cuando empieza la mañana,
no amanece desde que te fuiste y se fue detrás el alba,
me haces falta, en carne y hueso, alimentando mi inspiración,
te llevo dentro en cada momento, pero contigo aquí es mucho mejor.

No lo niego, jamás pensé enamorarme tanto de ti,
es todo nuevo, es tan intenso, es increíble tu efecto en mi,
me haces falta, aquí te espero y aguanto hasta la respiración,
me has dado tanto, sé que te quiero y cada segundo es mucho mejor.

Carta a la Luna 68

Hoy se rompe el puente y me quedo en tu orilla, pronto te veré,

vivo entre planetas, galaxias, algunos cometas y no quiero volver,

luna, eres mi universo, no me importa el tiempo, por fin te encontré.

Hoy soñé con un beso, salté de la cama y contento me puse a escribir,

siempre te llevo sonriendo por dentro haciendo perfecto el poder vivir,

eres como fuego intenso por todo el cuerpo cuando estás aquí, junto a mi.

Hoy, entre ayer y mañana eres mi presente, en cada segundo te vuelvo a ver

lo que yo siento por ti jamás lo viví ni aquí ni en mi mundo…volví a nacer,

luna, eres mi energía, la musa perfecta, el miedo jamás me podrá vencer.

Carta a la Luna 63 – El regreso

Esta mañana la luna apareció otra vez en los ojos del astronauta…no sabía que decir, lo que siente por ella, hoy se hizo más fuerte…quería que el momento dure para siempre…por eso, espero casi hasta el final del día y por fin escribió:

Llegaste y reinventaste la belleza en un segundo espacial en mi universo,

me calentaste el corazón en un momento, en un incendio tan intenso,

ahora se que no eres perfecta para mi, luna…eres mucho mejor que eso.

Llegaste, sonreíste, me miraste y la razón se fue a un viaje sin regreso,

te lo confieso, casi te abrazo sin soltarte pero me detuve a tiempo,

lo que trajiste esta mañana fue pura inspiración abreviada en dos besos.

Llegaste y atrapaste en tu mirada a mi vida enamorada en un instante,

ahora te escribo emocionado por tu energía y te prometo que hasta tiemblo,

sé que te quiero sin remedio y que te espero aunque me pierda en el intento.

Llegaste, y tengo ganas de luchar por la esperanza de besar esa sonrisa,

de inventarme una canción para que bailemos juntos y sin prisa,

llegaste y otra vez fuiste, definitivamente lo más lindo que he visto éste día.

Carta a la Luna 59 – Viaje Lunar, día 7

Cuando vi esa foto tuya sonriendo…cuando me noto enamorado,

cuando sentí ese escalofrío que me asusta ya no saber disimular,

cuando decidí confiar en un viaje final, cuando te empecé a extrañar.

Cuando paseo por el espacio y creo reconocer tu energía conmigo,

cuando me sudan las manos, cuando me gusta que me pongas nervioso,

cuando te pongo una canción para verte feliz y tal vez cantarla contigo.

Cuando no estás pero te quedas recorriéndome el cuerpo y las ideas,

cuando mis dedos se ponen a trabajar en las palabras que no puedo decir,

cuando recuerdo lo intenso de nuestro abrazo, cuando me hiciste revivir.

Cuando sé que falta poco para volver a verte, y me emociona imaginarlo,

cuando me siento un tonto ilusionado con un sueño, cuando te quiero tanto,

cuando estés aquí y me tiemblen las piernas, cuando siento que no aguanto.

Carta a la Luna 42

Que difícil es encontrar a alguien que te haga sentir verdadera pasión,

que signifique un recorrido de electricidad desde las venas al corazón

y que fácil es encontrar abrazos de consuelo…cometí muchas veces ese error.

Por eso siempre apuesto por lo que siento, aunque huela a imposible,

lo fácil caduca demasiado pronto y mentirle al espejo es tan absurdo…

eso me lo enseño la vida y el tiempo que voy recorriendo por el universo.

Una rosa artificial dura mucho, pero nunca estará viva, sólo acumulará polvo,

tres segundos de un abrazo intenso, pueden regalarme la vida eterna

la nada vestida de regalos no me vale, prefiero mirar a la luna y tenerlo todo.

Sigo, por lo que llevo dentro, por lo que el instinto me late al oído,

por ésta utopia lunar y por viajar en la ola de la vida tranquilo…

ésta es la única forma de vivir…la otra, sólo una forma cómoda de morir.

Carta a la Luna 34

En la oscuridad del espacio, iluminas para recordarme la belleza,

oculta en cada segundo de mi viaje y el pecho golpea con fuerza.

En la curva del final de tu sonrisa esta alojada la curiosidad de mi alegría,

al flotar entre estrellas silenciosas, es tu risa la música que me abriga.

En la punta de mis dedos, nace palabra a palabra, cada carta que me inspiras

te agradezco lo que significas para mi, escribiéndolo día a día.

En ésta inmensidad, tu creatividad y energía vibran, se expanden, déjalas volar

porque es ahí donde empieza tu propia alegría estelar que no deja de brillar

eres el instante más intenso expandido al infinito que éste astronauta

ha podido experimentar