Carta a la Luna 387 – Y yo

El cielo embiste la marea en sal
silencio triste, sólo quiere gritar
y somos sombras deseando brillar
un sueño extraño, sin poder despertar

Y yo me perderé, por esa ciudad
río por no llover, era un instante de sed

El bosque sopla, el camino no está
hojas de cera, lentamente caerán
y somos voces en el eco que va
una tormenta tras mi estrella fugaz

Y yo me encontraré, cuando no hay más
escribo en mi papel, era un mensaje sin piel

Carta a la Luna 337 – Soñando al despertar

La herida era un fantasma
una frase ensayada, enyesada
este astronauta ahora parte
se rompe en olas sobre el mar
reúne un respiro para el final
la gravedad ahora pesa un poco más
las cartas que no llegan
de mi se olvidarán
que encierro puede ser la libertad
cuando sales a volar, pero sin alas
eres preso de la brisa en picada
en segundos eres nada y aceleras
apretando el corazón
mientras sientes que no llegas
pero ya no eres, eras
golpeaste otro paisaje
te adueñaste de un instante
hombre del espacio
duérmete despacio y sueña
sueña al despertar.

Carta a la Luna 317 – Hora soy

Mi viaje es un intento de retorno constante
las idas y vueltas del deseo hambriento
el enfoque opaco maquillado y delirante
mi casa universal y mi querido intento

Mi viaje tuvo causa en un instante prolongado
despertó una mañana y soñó, pero no durmió
un paisaje esmeralda y me había encontrado
unas manos, tinta y ganas, un sonido que estalló

Mi viaje agoniza y va contento hacia el final
ya no duelen estos pasos, ya no espero, ahora voy
abracé el corazón, aquí dejé lo racional
fui una brisa, una tormenta, un astronauta y ahora soy.

Carta a la Luna 64 – Gracias

Gracias a tus ojos, por la magia que empezó y no termina,

por ese universo y mil estrellas resumido en un instante,

por ese mar cósmico que proyecta la belleza en tu mirada.

Gracias por tu sonrisa, que inventa en un segundo poesía,

por esa curva increíble en tu rostro que me ilumina,

por que me inspiras estas cartas con un gesto cada día.

Mucha gracias por tu vida chica espacial, luna preciosa,

porque junto a ti y a tu alegría, ya nada más me importa,

por que te quiero y me muero por perderme en tu boca,

porque un segundo contigo es infinito y la vida es muy corta.