Carta a la Luna 229 – Porque es motivo

Porque te digo la verdad a veces miento,
porque te quiero y no lo lamento,
porque no estás y creo tenerte a mi lado,
porque siempre es ahora y nunca más el pasado,
porque te espero de pie y no me rindo arrodillado,
porque aún respiro y el pecho también late,
porque me es imposible olvidarte.

Porque sin ti no despiertan los días,
porque te doy sólo lo que me inspiras,
porque por ti aprendí a ser mi amigo,
porque el dolor ya no puede conmigo,
porque aprendí a encenderme de frío,
porque soy la mitad, la otra se fue contigo,
porque el tiempo juega a ser mi enemigo.

Porque escucho silencio en el ruido,
porque me encuentro ahora mismo perdido,
porque por ti traicioné a la razón,
porque suele hablarme de ti el corazón,
porque contigo soy libre en esta prisión,
porque gracias a ti sobreviví a la caída,
porque muero por ti, es que sigo con vida.

Carta a la Luna 159 – Todo el tiempo

A través de la ventana, tú sonrisa, a través de esta carta lo que siento, dibujo cada palabra reviviendo tú momento, a pesar de esta noche, ya no duermo, cada vez que te recuerdo me despierto, no hace falta abrazarme a ningún sueño, estás conmigo todo el tiempo.

A través de la ventana, tú mirada, a través de la galaxia esta carta, hoy quisiera ser también el mensajero y visitarte en un momento, a pesar del insomnio, no me caigo, lo que siento sigue intacto, no ha desgastado, estás conmigo todo el tiempo.

A través de la ventana, tú me inspiras, a través de esa musa que respira en tú vida, no me muevo pero no me detengo y te escribo otro verso, a pesar de todo lo que he escrito, eres siempre tú el mejor poema, medicina divina en mis venas, manteniéndome atento, estás conmigo todo el tiempo.

Carta a la Luna 93 – Viaje Lunar 2 – Día 6

Cuando te veo, los relojes pierden tiempo y los planetas ya no giran,
cuando te veo, estoy despierto o dormido pero se que no es mentira,
cuando te veo hay carnaval en mi alegría y la vida es más vida con tu vida,
cuando te veo o te recuerdo, me inspiras a escribirte lo que siento cada día.

Cuando te siento, se detiene hasta el viento y me tiemblan las rodillas,
cuando te siento creo que me lo imagino pero se que no es mentira,
cuando te siento mientras viajo entre estrellas, con el soundtrack de tu risa,
cuando te siento y respiro enamorado, lo que daría por tenerte a mi lado…

Cuando apareces y tus pasos ponen ritmo a tus caderas mientras llegas,
cuando apareces y tus ojos dicen más que los poemas, no es mentira,
cuando apareces y revelo con mis ojos el secreto de mi viaje por el espacio,
cuando apareces y quisiera resumirte lo que siento, con un beso y un abrazo.

Carta a la Luna 90 – Viaje Lunar 2 – Día 3

No daré un sólo paso atrás, no miraré sobre mi hombro,
no tengo ganas de regresar, esta vez ya no me escondo,
sólo sé que lo que siento es real y no lo pienso ocultar,
veo tu luz y esa sonrisa que se dibuja en el espacio,
yo recorro tu sendero, con calma, respirando muy despacio.

Esta mañana fué la primera de la segunda que no estás,
dejé todo en su lugar y publiqué nuestra noticia en esa nave espacial,
mirando de vez en cuando al lado y poniendo tu canción,
siempre que recuerdo esa mirada, se me alegra el corazón.

Esta noche, te volveré a soñar y me pondré a cantar al despertar,
veo a lo lejos entre las estrellas esa estela de tu vida y te vuelvo a imaginar,
cuando despierte sentiré que estas conmigo y lo estás, siempre estás,
mientras escribo esta carta que tú inspiras…creo oírte respirar.

Carta a la Luna 81

Una carta para explicarte que me muero por ti,
81 intentos de decirte lo que me haces sentir,
alba en mi ventana y el primer latido de mi corazón.

Una carta para explicarte lo que me gustas mujer,
para escribirte lo que sucede cuando te vuelvo a ver,
magia en tus ojos y el primer latido de mi corazón.

Una carta para decirte lo que me inspiras mujer,
para besarte con cada letra sobre este papel,
y por qué no, para decirte otra vez, que eres lo mejor,
que he visto, sentido y que adoro con todo mi corazón.

Una carta es un poco de mi y quisiera dártelo todo, quisiera siempre repetir…cuando se trata de ti, siempre uno es poco, es mejor dos, tu y yo. Ayer por la noche te vi y reímos, lo pasamos muy bien y me sentí como nuevo, como un niño pequeño, feliz y a tu lado volviendo y viajando por las calles del espacio y de la noche, iba vibrando de emoción por tener la suerte enorme de tenerte a mi lado, a unos centímetro de mi y de mi corazón loco, de ti enamorado…paramos y te vi con los brazos abiertos y te juro que morí y reviví en un mismo segundo, corrí a ti y me perdí en un abrazo entre tu vida y la mía, sujetando con fuerza pero con cuidado tu energía, mujer, yo me quería perder ahí mismo, quedarme dormido contigo en ese momento amarrado y ya no sentía el frío.

Eres la mejor sensación sin discusión, te quiero y te espero como siempre como hoy…ayer en las puertas de tu casa lunar estuve contigo, fue sólo un momento pero fue para mi eterno, hubo un silencio total y me sentí como nuevo y te digo otra vez y mil veces que te quiero, te quiero desde que empieza el sentimiento y cuando lo puedo decir con palabras, cuando lo puedo escribir en esta carta, cuando te puedo abrazar o darte un beso de esos que matan al miedo…te quiero, de verdad, desde dentro, no me rindo, aquí sigo ya no puedo morir, sólo sé respirar de ti, eres para mi una obra de arte, espacial y perfecta. Te adoro luna preciosa, eres entre las estrellas una diosa, la musa que vive en mi sonrisa, eres cada latido de mi corazón.

Carta a la Luna 69 – Una hora junto a ti

El astronauta escribe a la luna con el corazón latiendo con mucha fuerza, parece que tuvo un pequeño problema con un meteoro gordo y cobarde que intentó cubrirla con su sombra….el viajero tiene ganas de abrazarla y decirle que todo estará bien, que ella es mucho más grande, que la protegerá de cualquier problema y que nunca se rendirá, aunque deba enfrentarse a la galaxia siempre estará a su lado…el meteoro desapareció, porque lo que no vale la pena no suele durar demasiado…el astronauta, frente a la luna, por fin escribió:

Hoy, una hora junto a ti y tuve todo en un momento,

una hora con tus manos y tus ojos increíbles sonriendo,

con tu boca y su alegría, no sé que decir…sólo que te quiero.

Hoy, una hora junto a ti y me inspiras un poema en un segundo,

no me importa el universo mientras viva tu sonrisa en mi mundo,

con la magia de tus días, no sé que decir…sólo que te espero.

Hoy, una hora junto a ti y un regalo para mi está mañana,

por la noche en mi ventana, con tu luz sobre mi cama de acampada,

con un beso y un abrazo en mi recuerdo, eres lo mejor que tengo.

Hoy, una hora junto a ti y te prometo que te siento hasta en el aire,

y quisiera susurrarte un secreto, que te cure el corazón cuando estés triste,

tal vez no tenga demasiado pero contigo te aseguro, tengo más que suficiente,

vales tanto que el infinito es pequeño, tienes mi vida enamorada para siempre.

Carta a la Luna 64 – Gracias

Gracias a tus ojos, por la magia que empezó y no termina,

por ese universo y mil estrellas resumido en un instante,

por ese mar cósmico que proyecta la belleza en tu mirada.

Gracias por tu sonrisa, que inventa en un segundo poesía,

por esa curva increíble en tu rostro que me ilumina,

por que me inspiras estas cartas con un gesto cada día.

Mucha gracias por tu vida chica espacial, luna preciosa,

porque junto a ti y a tu alegría, ya nada más me importa,

por que te quiero y me muero por perderme en tu boca,

porque un segundo contigo es infinito y la vida es muy corta.

Carta a la Luna 51 – Te vi

Te vi la primera vez a nivel del mar agitando las mareas,

y ahora me agitas el corazón a un nivel totalmente espacial…

tú me inspiras como no creí fuera posible en esta vida.

Te vi y me contagiaste un mal de amores que no tiene cura,

una sonrisa increíble que ningún espejo podría imitar,

un beso que fue como un trueno y me puso a soñar.

Te vi y tu efecto fue como un big-bang en mi mente,

se me derrumbo todo lo conocido y construí un viaje estelar,

para estar cerca a ti, para poderte abrazar en una carta todos los días,

eres también esa música que amo y en el dibujo perfecto, el trazo final.

Te vi hoy otra vez y agradezco estar aquí en tu tiempo, y en este lugar,

compartiendo alguna risa y estrenando mis latidos sólo al oírte hablar,

Me haces sentir tanto por dentro que a veces parece que no lo puedo contener,

es difícil, pero me hace sentir tan vivo…tanta energía, me diste un motivo.

No cambiaría por nada en el mundo, cada segundo contigo.

Carta a la Luna 50

El astronauta la vio, el corazón se incendió en calma, golpeando la puerta de sus ganas…escribió la carta número cincuenta:

Quiero ser sincero en esta carta y decir directamente que te quiero,

que revivo cada día cuando llegas aunque sienta que me muero,

hice un curso acelerado de astronauta para andar por tu sendero.

Me enseñaste a salvarme de mi mismo y el poder de un abrazo,

ya no creo en el fracaso de dejar de respirar ni de perderme en el espacio,

tengo un concierto golpeando en el pecho sin parar por más de un año.

Quiero ser directo y decirte que me enamoro ocho veces por semana,

que me inspiras con tu vida palpitando a mi lado en las mañanas,

que importa si me apaga un soplido esta noche o me frenan en la aduana,

si al final ya habré vivido, y te llevo aquí conmigo, nada más me hace falta.

No consigo explicarte porque te siento tan fuerte en todo lo que hago,

tal vez no deba hacerlo sino simplemente dejar que fluya sin cuestionarlo,

aunque quisiera decir tanto, aprendí a callar, en el espacio no hay sonido,

por fin aprendí a dejar de gritar y por eso ahora te escribo.

Hoy hago el intento de decirte lo que siento sin llegar a molestar,

es muy intenso lo que llevo dentro, siempre en movimiento sin poder parar

pero sé, que es más fuerte mi deseo de verte feliz para que no pares de brillar,

luna, sé feliz…conmigo, sin mi, pero siempre: tú, contigo.

Carta a la Luna 49 – Sonreíste

Hoy la luna, sonrió…el astronauta simplemente abrazó aquella sonrisa imposible, aquel instante de magia espacial…y para ella, escribió:

Sonreíste y el infinito se abrevió en esa curva,

el sonido de tu risa marca el ritmo en mi canción,

y los poemas confundidos, piden cita en el siquiatra,

quieren describirte y no existen las palabras que hacen falta.

Sonreíste y la belleza escapó a maquillarse asustada…

el milagro de los panes y los peces no se te compara, 

cuando recupero la respiración y me detengo en tu mirada,

tu efecto en mi vida es la mejor obra de arte jamás imaginada.

Sonreíste y hasta creí estar soñando en mi cama,

bebo un poco más de agua para otra vez sentir las piernas,

el corazón se me expandió y ahora es un pueblo que gobiernas,

siento todo lo que me inspiras galopando por mis venas.

Sonreíste y con eso tengo para todos los días con sus noches,

eres el motivo eterno de este astronauta que te escribe y no se rinde,

la verdad siempre estuve enamorado de ti, luna… y ahora entiendo el porqué,

sonreíste y pegué un salto al espacio, sonreíste y desde entonces desperté.