Carta a la Luna 207 – Espero que sepas

Sigo visitando el pueblo que construiste, sigo sintiéndome un poco triste, porque tu sonrisa se marchó, porque la que llevo guardada no es igual, es mejor en vivo, es mejor el corazón lleno que vacío, tu calor y no este absurdo frío, sigo contigo y cada vez menos conmigo.

Sigo confiando en lo que siento, en que todo esto es real y no un cuento, porque sentí cada segundo contigo tan fuerte, porque sigo escribiendo todos los días, porque te quiero aún sin tenerte, cada día en mis manos naciendo un poco de ti, cada día en el pecho muriendo un poco de mi.

Sigo adjuntando mis pedazos, sin inspiración intentando algunos trazos, porque tus ojos se llevaron el efecto de la musa, porque tengo la imaginación demasiado confusa, porque todavía respiro un poco de ti, el tiempo se ríe y aún se apiada de mi, espero que sepas que sigo AQUÍ.

Carta a la Luna 200

El astronauta, perdido en la quietud de la oscuridad y el paso del tiempo espacial, sintió fragilidad en la coherencia, frío profundo y una especie de confusión desde los huesos…sin perder tiempo, temiendo un día perderse por completo en su propia memoria, puso en cada uno de los sobres restantes guardados en su mochila, el mismo título: “Carta a la Luna”…finalmente, se tatuó en ambas manos, la palabra “Luna”. Y a continuación, escribió para ella:

Perdiendo el norte, sólo hay sur, alguien me cortó hasta la luz, perdí el sentido y no sé bien dónde estoy, sé lo que quiero y lo que tengo, sé que me duele todo el cuerpo, perdí la fuerza porque tú eras mi motor, ya no recuerdo bien quién soy, no sé si vengo o si voy, perdí en tu ausencia y ahora pierdo la razón…

Perdí el destino de mi viaje, alguien robó mi equipaje, sé me perdió también hasta la inspiración, sé lo que siento y te siento, sé que se acaba mi canción, ya no recuerdo el sonido de mi voz, tatué tu nombre en mis manos, para saber que hago aquí, tal vez pronto no sepa nada de mi…

Perdiendo el rumbo en la cabeza, alguien está cerrando puertas, perdí el calor cuando el frío me abrazó, sé que te quiero y te espero, sé que tal vez me apague al fin, perdí el aire pero jamás retrocedí, ya lo demás no sabe a nada, si no aparece tu mirada, hambriento el vacío y yo soy la carnada…

Perdido escucho al silencio, doscientas cartas de amor, un traje de astronauta y en la mano el corazón, perdí la rabia y aprendí, gracias por creer tanto en mi, te juro que yo lucharé por resistir, puedo perderme intentando encontrarte, puedo olvidarme intentando recordarte, no tengo nada que pedir y aunque decidas no volver, no te dejaré de querer…


PD: Alguien dijo una vez, que “No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.”, esa fue, luna, mi manera de verte siempre, esa fue mi suerte…lo que llevas dentro, fue motivo suficiente para decidir, de un salto, cruzar el espacio entero para llegar a ti, aún si la probabilidad de ello, fuese de un 1%. Gracias por tu vida, una vez más.

Carta a la Luna 198 – Te quiero

Quisiera decir lo que escribo, ganarle al tiempo y seguir vivo, ahora se acerca la locura y tú te fuiste con la cura, tengo un beso amarrado al corazón y aprieta tanto, tengo abrazos para ti aún guardados, te extraño y no sabes cuanto, creo oírte cuando canto, quiero alcanzarte y te quiero tanto…

Quisiera que ya no me duela, que el frío se quede por fuera, volverte a mirar y navegar por tu marea, tengo un conflicto con el aire, que ya no quiere alimentarme, tengo canciones que me suenan a tu nombre, tengo sin ti mucho vacío, yo me quedé y tú te has ido, quiero un motivo y te quiero tanto…

Quisiera seguir siendo artista, pero sin musa a la vista, la inspiración huele a traición y no sé yo, tengo el espacio sin estrellas, tengo cometas sin estela, un sentimiento que me declaró la guerra, tengo sin ti poco de mi, no sé porque no estás aquí, quiero encontrarte y te quiero tanto…

Carta a la Luna 182 – Vine y estoy

Vine a regalarte el corazón, vine desde lejos, en el medio ahora estoy, mi planeta allí atrás, un recuerdo, se acabó, las estrellas iluminan, los cometas difuminan, aquí estoy, vine y prometo que ya no me voy, vengo exactamente como soy.

Vine a regalarte unos poemas, vine sin temores, sin promesas, mi problema ahora es mi solución, si te veo siempre todo es mejor, universos estallando alrededor, sigo escribiendo enamorado, ya no guardo el pasado, sólo tengo lo que doy, vengo exactamente como soy.

Vine a regalarte también una canción, vine sin idea, con inspiración, vine atravesando el espacio exterior, el silencio inunda, por cada rincón, mis barcos naufragan, pero el capitán nunca se ahogó, vuelve a latir, aquí estoy, vengo exactamente como soy.

Carta a la Luna 178 – Escribiendo para ti

Esta noche, escribiendo para ti todo es mejor, cada texto empezando en el corazón, tu recuerdo como el cielo sobre mi, si te escribo te revivo y parece que estás junto a mi, eres luna en la galaxia, la mujer y la elegancia, desde el alba, eres mi inspiración.

Esta noche, escribiendo para ti te puedo ver, si recuerdo tu sonrisa, el pecho late a prisa, tu recuerdo mi pretexto para volver a sentir, si te escribo te abrazo a lo lejos y parece que una fiesta se organiza desde dentro, la mujer más espacial, luna nueva especial, desde el alba, eres mi inspiración.

Esta noche, escribiendo para ti bella mujer, incendiaste el espacio, me enseñaste a creer, tu recuerdo es muy fuerte, todo el tiempo y de repente, si te escribo me confieso de algún modo, te confieso que cada día me enamoro otra vez, la mujer más sorprendente, orbitando en mi mente, agradezco a la suerte por tu vida y por quererte, desde el alba, eres mi inspiración.

Carta a la Luna 163 – Por la mañana junto al alba

Por la mañana junto al alba, otra vez eran tus pies, otra vez era tú piel y tú sonrisa de papel con esa curva dibujada, esa mirada donde aterriza la mía y se detienen, mientras estalla el reloj, ahí está todo mejor y no entiendo, casi no pesa más el cuerpo, sólo existe lo que siento, un momento estirado al infinito y elijo escribirte una vez más, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Por la mañana junto al alba, otra vez tu risa, esos tambores ensayando en el pecho, otra vez esa manera de mover cada palabra en el aire de tu boca, la coherencia casi loca y yo no quiero entender, será lo que tenga que ser, cerré los ojos pero aún te podía ver, sólo respiro de tu brisa en el espacio, las estrellas atenuándose despacio, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Por la mañana junto al alba, otra vez contigo, hacia frío pero sobraba el abrigo, otra vez esa inspiración como un tsunami en mis mares, otra vez toda mi atención sobre tú vida, no quedan puertas de salida, sólo muchas de bienvenida, cada oración sonaba como una sinfonía, como un himno a la alegría yo estaba feliz, todo esto explica algo de mi, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Carta a la Luna 154 – Muchas veces

A veces junto a ti mientras respiro nada, a veces podría dar hasta mi piel, a veces tiemblo y no es que haga frío, a veces todo tan claro como un espejismo y estoy contigo.

A veces son muchas veces, de vez en cuando más, a veces creo cantar pero volví a gritar, a veces cierro los ojos y veo más, estoy ahora conmigo, a veces esa canción y estoy contigo.

A veces no duermo nada y sólo sé despertar, a veces corre la lluvia, me quiere ahogar, a veces el sol sé apaga y ahí estás, a veces yo en la terraza por tú motivo, a veces inspiración y estás conmigo.

Carta a la Luna 151 – Salté

Me fui a ver las estrellas más de cerca, escapé otra vez de mi cabeza y volé, me perdí en esa imagen que dejaste junto al pecho, me volví una canción, viajé derecho al corazón del universo, te escribo otro verso, por encontrarte me expandí, salté del cuerpo y me encontré a mi.

Volví y dejé las estrellas a lo lejos, abrí ventanas para dejar entrar tú luz a mi centro, mire a los ojos a la inspiración y abracé otra canción, que alguna vez fue también de los dos, te escribo, siempre escribo lo que contengo, por encontrarte perdí el miedo, salté del cuerpo y me encontré a mi.

Siguiendo y las estrellas respirándome en el cuello, llevando una sonrisa de amuleto, me siento mucho mejor, siempre estarás en esa canción, sin nada, tengo de todo, si no te veo, cierro los ojos, siempre escribo lo que siento, por encontrarte rompí el tiempo, salté del cuerpo y me encontré a mi.

Carta a la Luna 139 – Quisiera otra vez

El astronauta sigue.

Buenas noches intenciones de quedarme dormido, adiós mundo cruel, me voy pero pienso volver, buenas noches palabra de honor, mentira honrada, te echo de menos canción preferida, confieso en la almohada, buenas noches princesa espacial te voy a esperar, adiós mañanas de verano que empieza a helar…quisiera poder aprender otra vez a soñar.

Buenas noches dolor en el pecho fingiendo un latido, adiós beso adictivo, me voy pero pienso volver, buenas noches promesa de dedo pequeño, miradas con ganas, te echo de menos al girar a la izquierda, buenas noches preciosa espacial te voy a esperar, adiós mañanas de mi tinta y tatuaje viajero en tus manos…quisiera aprender otra vez a soñar.

Buenas noches al fuego de mi inspiración, cenizas que el viento hizo ficción, adiós mirada verde que el recuerdo no pierde, me voy pero pienso volver, buenas noches contacto lunar, sentir y abrazar, te echo tanto de menos luna querida, ahora heridas, buenas noches muchacha espacial, te voy a esperar, adiós mañanas de magia, momentos de libertad…quisiera aprender otra vez a soñar.

Carta a la Luna 132 – Tu dirección

Vuelves si te vas, frente a mi cuando no estás, herida que reta a mi corazón, locura inevitable de la razón, vuelves cuando no dices adiós, hablaste cuando la música terminó, cortaste de raíz la explicación, vuelvo a mirar en tu dirección.

Vuelves cuando ya no estás aquí, lloro cuando tendría que reír, un disparo en tu nombre hacia el sol, escribo otra carta por amor, vuelves porque no te despediste, sueño sin querer que apareciste, desapareces a continuación, vuelvo a mirar en tu dirección.

Vuelves a pesar de no estar, corres cuando aprendí a caminar, el infinito resumido en unas horas del reloj, el silencio silenciado por mi voz, vuelves aquí porque yo también volví, lo que siento y tu dosis de inspiración, vuelvo a mirar en tu dirección.