Carta de la Luna al Astronauta – Carta 100

Hace unos 15 días la luna aceptó un increíble reto propuesto por su querido astronauta; y ésta sin titubear ni un segundo, aceptó (eso sí, sin ser muy consciente de lo que se le venía encima). No intentaba ser mejor que él, porque aunque sabía que en asuntos de indumentaria le ganaba, la prosa no era su fuerte. Pero aún siendo consciente de sus debilidades y esperando únicamente estar a la altura de lo que el astronauta se merecía oír, la luna comenzó a escribir la carta número 100.
Para ello cogió papel y boli y tomando inspiración en algunas canciones que sabía que muchas veces habían sido sus únicas compañeras de viaje y respetando el formato de cada una de las cartas del astronauta, se atrevió a enviar una carta al espacio…

Hoy me toca a mi amiguito, después de 99 días de increíble incondicionalidad me toca a mí. Digo increíble porqué en algún momento desconfié de tus palabras. En muchas ocasiones te dije que “el camino se demostraba andando” y sin duda estás demostrando y superando con creces todo lo que un día prometiste. Aún me sigue pareciendo fascinante que cada día haya una carta sólo para mí.

Hoy me toca a mi agradecerte cada segundo que has exprimido, en muchos casos con dificultad, para escribirme una carta y recordarme lo que nos reímos aquel día, lo que pasó en esa nave extraterrestre o recordarme que “lo esencial es invisible a los ojos”.

Hoy me toca a mi decirte que aunque en un pasado dudé de la existencia de actividad en tu corazón, que en ocasiones parecía congelado; ahora me sorprendes cada día con esa filosofía tuya de “dar es dar” o “lo importante no es llegar, lo importante es el camino” extraída de alguna melodía de algún argentino loco.

Hoy me toca confesar que siempre creí en ti, siempre tuve esperanza y ahora lo sé. Me toca manifestar lo mucho que me alegro de haber confiado en que “había algo más” detrás de ese tipo pesimista y disgustado. Nunca creí en que las personas cambiasen, pero ¿quién diría que de un horrible gusano puede salir una preciosa y colorida mariposa? Nunca te olvides que lo grande que eres y de lo que vales.

Hoy me toca a mi aconsejarte que persigas tus sueños, que sigas haciendo lo que te hace feliz y que te detengas cuando empiece a disgustarte. Los días grises aparecerán; el estado de ánimo es muy caprichoso y nos maneja a sus anchas, pero TÚ puedes controlarlo si quieres , ya que como muchas veces me has aconsejado “siempre hay un motivo por el que sonreír y ser feliz”. Así que haz caso a Mr. Bono “Its a Beautiful Day, dont let it get away”

Y después de estas 345 palabras (que a priori pretendían ser tan sólo 100, en conmemoración al día tan especial en el que nos hayamos), me despido esperando que hayan servido de “chute” de energía positiva y optimismo.

Carta a la Luna 95 – Viaje Lunar 2 – Día 8

No lo niego, te extrañé estos días, pero nunca me rendí,
reconozco que sin ti le falta sal a la vida, pero igual me la comí,
me haces falta para el ritmo de la canción del corazón,
sigo el viaje muy contento, pero contigo es mucho mejor.

No lo niego, no es lo mismo cuando empieza la mañana,
no amanece desde que te fuiste y se fue detrás el alba,
me haces falta, en carne y hueso, alimentando mi inspiración,
te llevo dentro en cada momento, pero contigo aquí es mucho mejor.

No lo niego, jamás pensé enamorarme tanto de ti,
es todo nuevo, es tan intenso, es increíble tu efecto en mi,
me haces falta, aquí te espero y aguanto hasta la respiración,
me has dado tanto, sé que te quiero y cada segundo es mucho mejor.

Carta a la Luna 89 – Viaje Lunar 2 – Día 2

Que bonito es despertar con tu recuerdo, después de un sueño,
con tu imagen todavía en mis ojos, que no quiere despegarse,
con la idea de haberte dado un beso muy despacio, hace un rato,
después de un sueño, todavía yo te siento y te digo que te quiero.

Que increíble es llevarte a mi lado todo el tiempo, aunque estés lejos,
de paseo, siento que caminas a mi lado, cuando voy y cuando regreso,
con tu aroma que resiste todavía ser vencido, en el aire que respiro,
aunque estés lejos, todavía yo te tengo y te confieso que te quiero.

Que impresionante es la alegría si es contigo, con esa sonrisa,
estos días, los mejores que he tenido y me haces sentir tanto la vida,
esos ojos y esa curva en tu boca, cuando llegas y mi pecho se desboca,
con esa sonrisa, que me inspira, tengo todo y te recuerdo que te quiero.

Carta a la Luna 61 – Viaje Lunar, día 9

Uso tu alegría para emocionarme la vida todos los días y mantenerme atento,

uso mi piel para enterrar secretos y algunos sentimientos que están despiertos,

uso mi corazón siempre para escribirte y decirte con cuidado que te quiero…

Uso tu risa para la banda sonora de mis mañanas y por la noche de mis sueños,

uso cada una de  tus miradas, para mantenerme inspirado y sin miedo,

uso cada uno de los momentos contigo para enamorarme un pocos mas de ti…

Uso la vida como una excusa para estar a tu lado, para tratar de hacerte feliz,

uso el tiempo contigo para aprender por fin a ser mi mejor versión,

para amar aún más la increíble energía que nace desde ti,

uso esta carta para decirte que me encantas…eres lo mas real que hay para mi.

Carta a la Luna 51 – Te vi

Te vi la primera vez a nivel del mar agitando las mareas,

y ahora me agitas el corazón a un nivel totalmente espacial…

tú me inspiras como no creí fuera posible en esta vida.

Te vi y me contagiaste un mal de amores que no tiene cura,

una sonrisa increíble que ningún espejo podría imitar,

un beso que fue como un trueno y me puso a soñar.

Te vi y tu efecto fue como un big-bang en mi mente,

se me derrumbo todo lo conocido y construí un viaje estelar,

para estar cerca a ti, para poderte abrazar en una carta todos los días,

eres también esa música que amo y en el dibujo perfecto, el trazo final.

Te vi hoy otra vez y agradezco estar aquí en tu tiempo, y en este lugar,

compartiendo alguna risa y estrenando mis latidos sólo al oírte hablar,

Me haces sentir tanto por dentro que a veces parece que no lo puedo contener,

es difícil, pero me hace sentir tan vivo…tanta energía, me diste un motivo.

No cambiaría por nada en el mundo, cada segundo contigo.

Carta a la Luna 44 – Lado B (Confío)

Confío en lo que me exige el corazón desde allí dentro,

confío en este viaje increíble, y en lo que presiento…

confío ser lo suficientemente soñador y derrotar al tiempo,

confío en alunizar despierto con los brazos bien abiertos.

Confío en la alegría de mis ojos al verte entrar por esa puerta,

confío en los imposible porque esconde lo “posible” entre sus letras…

confío ser lo suficientemente tonto y abrazar a mi deseo en oferta,

confío en alunizar dormido con los ojos bien abiertos.

Confío en seguir cantándote sin que a veces te des cuenta,

confío en golpes que reviven, en la boca que no pide y sólo besa…

confío ser lo suficientemente joven para darte mucho tiempo de mi vida,

confío en alunizar alguna noche y ponerle música a tus días.