Carta a la Luna 390 – Siendo

He llegado al fin, a la luz de una estrella
todo abierto hacia mi, resolviendo el dilema
fui una idea cortando el espacio
fui también prisionero del sol y fui

He iniciado el fin, perdiendo la cabeza
el latido senil, golpeando con fuerza
fui un astronauta, fui un emisario
fui también un eclipse de sol y fui

He caído al fin, al sur de este planeta
todo bien, sobreviví, sigo de una pieza
fui un sueño que ha despertado
fui también exiliado del sol y soy.

Carta a la Luna 347 – Noches bajo el sol

Noches bajo el sol, a unos metros
arrastrando este traje, este secreto
desterrando a mi cabeza poco a poco
liberándome de todo, viajo solo

Noches bajo un rayo golpeando
desvistiéndome sin prisa, caminando
abrazando el corazón con mucha fuerza
disparando lo que siento con crudeza

Noches bajo el peso del océano
ahogado, pero sigo respirando
naufragando tan contento y sin remedio
desgastando el recuerdo con el tiempo.

Carta a la Luna 224 – Mi problema

Mi problema eres tú y también mi solución, tu efecto sobre mi es la cura a tu enfermedad, tu preciosa energía espacial es infinita libertad, mi problema es que ahora, no sé dónde estarás.

Mi problema es el silencio que llegó sin tu canción, tu sonrisa es un vicio inmortal, tu belleza está tatuada en mi horizonte espacial, mi problema es que ahora, no sé dónde estarás.

Mi problema es esperarte y creer que volverás, tu silueta recorriendo como electricidad, tu recuerdo me da fuerza en mi viaje espacial, mi problema es que ahora, no sé dónde estarás.

Mi problema es que te quiero y no lo puedo evitar, tu ausencia hace difícil respirar, tu escape por las sombras me llenó de oscuridad, mi problema es que no sé, si tú piensas en volver…

Carta a la Luna 200

El astronauta, perdido en la quietud de la oscuridad y el paso del tiempo espacial, sintió fragilidad en la coherencia, frío profundo y una especie de confusión desde los huesos…sin perder tiempo, temiendo un día perderse por completo en su propia memoria, puso en cada uno de los sobres restantes guardados en su mochila, el mismo título: “Carta a la Luna”…finalmente, se tatuó en ambas manos, la palabra “Luna”. Y a continuación, escribió para ella:

Perdiendo el norte, sólo hay sur, alguien me cortó hasta la luz, perdí el sentido y no sé bien dónde estoy, sé lo que quiero y lo que tengo, sé que me duele todo el cuerpo, perdí la fuerza porque tú eras mi motor, ya no recuerdo bien quién soy, no sé si vengo o si voy, perdí en tu ausencia y ahora pierdo la razón…

Perdí el destino de mi viaje, alguien robó mi equipaje, sé me perdió también hasta la inspiración, sé lo que siento y te siento, sé que se acaba mi canción, ya no recuerdo el sonido de mi voz, tatué tu nombre en mis manos, para saber que hago aquí, tal vez pronto no sepa nada de mi…

Perdiendo el rumbo en la cabeza, alguien está cerrando puertas, perdí el calor cuando el frío me abrazó, sé que te quiero y te espero, sé que tal vez me apague al fin, perdí el aire pero jamás retrocedí, ya lo demás no sabe a nada, si no aparece tu mirada, hambriento el vacío y yo soy la carnada…

Perdido escucho al silencio, doscientas cartas de amor, un traje de astronauta y en la mano el corazón, perdí la rabia y aprendí, gracias por creer tanto en mi, te juro que yo lucharé por resistir, puedo perderme intentando encontrarte, puedo olvidarme intentando recordarte, no tengo nada que pedir y aunque decidas no volver, no te dejaré de querer…


PD: Alguien dijo una vez, que “No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.”, esa fue, luna, mi manera de verte siempre, esa fue mi suerte…lo que llevas dentro, fue motivo suficiente para decidir, de un salto, cruzar el espacio entero para llegar a ti, aún si la probabilidad de ello, fuese de un 1%. Gracias por tu vida, una vez más.

Carta a la Luna 153 – Tiempo y más

Ahora que no puedo de dormir, ahora que recuerdo vivir, ahora que vivo junto a ti, aunque casi no estés por aquí, ahora que sonrío y me pierdo, ahora que revivo y no muero, ahora quisiera besar, también ponerme a cantar, tengo en mis manos un texto y más, tengo un tiempo en la eternidad.

Ahora que escapé de la farsa, ahora que sé ver más allá, ahora te veo en mi ventana, aunque no te pueda tocar, ahora que cerré mi cabeza y abrí la puerta lunar, ahora quisiera abrazar, quizás volver a soñar, tengo en mis manos el fuego y más, tengo un tiempo en la eternidad.

Ahora que escapé del deshielo, ahora que caliento el sendero, ahora que te vi y no te encuentro, pero me volviste a inspirar, ahora que exilié a mis miedos, ahora que quisiera gritar, ahora un recuerdo intenso me volvió a visitar, tengo en mis manos la fuerza y más, tengo un tiempo en la eternidad.

Carta a la Luna 146 – Cuando el tiempo

Cuando el tiempo pega no me muevo, no bajo la cabeza porque no quiero, si hace falta recorreré el universo, quiero llegar y acabar con el silencio, si el tiempo pega ya no duele, me anestesia desde dentro lo que siento.

Cuando el tiempo vuela va más lento, siempre me muevo y te espero, si hace falta gritaré lo que estoy mordiendo, quiero llegar y apagar este incendio, si el tiempo vuela y no vuelve, siempre regresas por dentro, es lo que siento.

Cuando el tiempo me empuja al suelo, me pongo de pie y sigo el paseo, si hace falta venceré hasta tus miedos, quiero llegar y resolver este misterio, si el tiempo empuja no me muevo, tiene fuerza lo que siento.

Carta a la Luna 118 – Obras en la Luna

Obras sobre ti, obra de arte, quisiera ayudar pero no debo involucrarme, tengo que apretar fuerte los dientes y aguantarme, tengo que escribirte y nada más, sabiendo que lo estás pasando mal, obras y escenarios personales, tenemos que confiar, nunca es tarde y la función siempre debe continuar.

Obras sobre ti, obra de arte, es difícil tener que contenerme así, porque te adoro desde que te conocí y lo que has hecho tú por mi…obras mías, de mi vida son para ti, lo que siento no se puede describir, aunque es momento ahora, de quedarme quieto aquí, haré todo lo que pueda para hacerte feliz.

Obras sobre ti, obra de arte, yo decido no asfixiarme y pelear por ti, tú eres libre también de decidir el ritmo de tú canción para vivir, obras de miedo, de medianoche en mi cama, luna siempre estás en el cielo cuando haces falta, aunque los nervios muerdan con fuerza, aunque los pensamientos asusten al corazón, siempre es ése golpe en el pecho, quien nos da la razón.

Obras sobre ti, obra de arte, ahí voy a estar para pintarte si pierdes el color, no es una promesa vacía, suicida, es que te quiero con todo lo que soy, obras lunares sobre tus lunares, obras que llevamos en la piel y en la mente, estar aquí cuatro días ya es una suerte, no nos alejemos nunca del ahora, obras espaciales, obras mundiales, recuerda ese cartel, cuando salimos de la nave, que ponía: respira, todo es posible…sonríe, nada es tan grave.

Carta a la Luna 98 – Volviste

Volviste luna y te veo reinventando el color del cielo,
volviste y las estrellas sonriendo se expandieron,
volviste a brillar y se estremeció y tembló el universo,
volviste y ya está, todo es mejor y respiré de nuevo.

Volviste a entrar en mi sistema y retumbó el pecho,
volviste a mi ruta espacial, voy hacia ti derecho,
volviste y explotó una canción, se estremeció el silencio,
volviste a acelerarme el corazón tanto te estaba extrañando.

Volviste a darle fuerza a las corrientes en mis venas,
volviste y enterraste en menos de un segundo mis penas,
volviste y siento que la vida de repente es mucho más bella,
volviste y se que me tendré que contener cuando por fin, te vea.

Carta a la Luna 34

En la oscuridad del espacio, iluminas para recordarme la belleza,

oculta en cada segundo de mi viaje y el pecho golpea con fuerza.

En la curva del final de tu sonrisa esta alojada la curiosidad de mi alegría,

al flotar entre estrellas silenciosas, es tu risa la música que me abriga.

En la punta de mis dedos, nace palabra a palabra, cada carta que me inspiras

te agradezco lo que significas para mi, escribiéndolo día a día.

En ésta inmensidad, tu creatividad y energía vibran, se expanden, déjalas volar

porque es ahí donde empieza tu propia alegría estelar que no deja de brillar

eres el instante más intenso expandido al infinito que éste astronauta

ha podido experimentar

Carta a la Luna 23 – Te…

El astronauta, en su viaje a la luna, esta noche, como ninguna, la quiere tanto y mucho más…solo sentimiento puede respirar y se prepara a escribirle una carta, una vez más…

Te miraría, hasta gastar mis ojos y luego seguiría con el corazón.

Cuando te miro siento que me olvido del temor

y todo es posible entre esas lunas verdes

y el magnetismo entre los dos…

Te abrazaría, hasta perder la fuerza en mis brazos…

y luego me cosería a tu razón para anestesiarla un rato

y ser libres y ya no sentir dolor…

Te besaría, cada día hasta poner celoso al universo

y me inventaría en un minuto en tus labios,

algún verso que censure al “control” entre tú y yo…

Te contaría, cada noche una historia de amor

entre un hombre y la luna…y sobre el fracaso del temor

cuando se quiere, cuando se encuentra

lo que encontraron esos dos…

Te alentaría, cada día a incendiar tus ganas por crear

Me gusta ver el arte que eres capaz de inventar,

y no te puedo dejar de admirar…

Te confesaría, que me quiero perder en tu cintura

y caminar por la curva de la sonrisa de cada respirar

que tú me sueles inspirar…

Te cantaría, cada mañana al despertar,

en honor a tu belleza y a tu energía estelar…

Terminaría cada día con un beso y un “te quiero”,

para darte algo que soñar…