Carta a la Luna 378 – Hay

Hay, una caída, un pendiente
aprendí, a flotar en la corriente
hay, un espacio que no quiere
también hay algo nuevo, lo de siempre

Hay, un color que sabe mal
un motor rugiendo en la ciudad
hay, una chica alunizada
también hay una verdad, disfrazada

Hay, algo más porque hay menos
en la memoria, algo que no recuerdo
hay, un eclipse en mi ventana
también hay algo escondido, en la mirada

Hay, una sonrisa y despedida
nada que ver, donde antes siempre había
hay, un camino muerto de risa
también hay, algún golpe que no avisa…

Carta a la Luna 212 – Nocturna marea espacial

Si olvido respirar esta noche y me voy, si olvido el calor del amor y no estoy, si prefiero renunciar a mis manos y explotar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido hasta mi nombre y por qué llevo este uniforme y quien soy, si prefiero explorar los rincones de mi mente y soñar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido escribirte esta noche y despertar, si olvido el pasado y el presente se me va, si prefiero tu tatuaje en mi piel y nunca renunciar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido lo que siento estaré muerto de verdad, si olvido que te espero y nunca te veo llegar, si prefiero tu sonrisa y tu felicidad, prefiero recordarte, quererte y flotar, tal vez para siempre, en esta nocturna marea espacial.

Carta a la Luna 43

Yo no leo los diarios ni me pierdo en la televisión,

ya no puedo fingir más y no me importa la razón…

yo prefiero al corazón y ese beso sexy con pasión,

yo prefiero este viaje, vamos juntos a eclipsar al sol.

Yo no fumo y no bebo y si bailo te podría pisar,

ya no puedo sentir más, que al amor al respirar…

yo prefiero el calor lunar y ese tacto al besar,

yo prefiero este viaje, vamos juntos a encender el mar.

Yo ahora viajo en el espacio y no voy a regresar,

ya no puedo ir hacia atrás, no me quiero conformar…

yo prefiero arriesgarme y apostar por mi verdad,

yo prefiero este viaje, si te atreves, acompáñame a flotar.

Carta a la luna 4

Atravesando un campo de asteroides, el astronauta se refugió detrás de uno y con mucho cuidado, levantando la cabeza para no perder de vista a su dama de plata, escribió una carta más, y el pecho, golpeaba con fuerza:

Tú, estas ahí tan lejos pero tan cerca…en este espacio sin color,

eres tú quién me ve flotar, acercándome poco a poco…

con el latido de mi corazón haciendo un eco mudo al ritmo de mis ganas,

y yo, no me rindo…porque me vuelves loco…