Carta a la Luna 174 – Después de la vida

Después del deseo en una estrella, después de la tormenta y la marea, después de mis manos y mil cartas, después de vestirme de astronauta, después de un beso en la memoria, después del final de mis historias, después de mi derrota y mi victoria, después de todo lo que  yo viva, siempre estarás tú.

Después del milagro del amor, después de los golpes del dolor, después de cruzar todo el espacio, después de aprender a ir despacio, después de tú sonrisa y su efecto, después de mi huída y tú regreso, después de mis noches y tus días, después de todo lo que yo viva, siempre estarás tú.

Después de decirte que te quiero, después de vivir, por ti me muero, después de un café y un té rojo, después de la vida y sus antojos, después de un abrazo justiciero, después de escribir por ti de nuevo, después de un dibujo enmarcado, después de todo lo que ha pasado, después siempre es antes porque vuelves, después de todo eres la luna, después de ti no existe ninguna, después de todo lo que yo viva, siempre estarás tú.

Carta a la Luna 143 – Confío más

Confió más en el fruto prohibido, que en el tipo que lo prohibió, prefiero un minuto libre haber vivido que la eternidad sin sabor, limpio el destino de mis venas, aullando a la luna llena, sangra el sueño y se marea, esta noche ya no es fugaz en mi estrella.

Confío más en tu mirada, que en todas tus palabras, prefiero un abrazo tuyo porque me sabe a libertad, prefiero el sol en reposo y verte golpear la oscuridad, ten cuidado del que NO te contradiga, de ese que a todo “SI” te diga…esta noche ya no es fugaz en mi estrella.

Confío más en mis manos para escribir lo que siento, que en cualquier poema o canción, a veces mi corazón adicto piensa en la extinción, cuando vuela un meteorito también lo pienso yo,tanto quisiera, pero quién pudiera, luna nueva, domesticaré con amor mis penas, esta noche ya no es fugaz en mi estrella.

Carta a la Luna 127 – Entonces un meteoro

Entonces un asteroide, con una puesta de sol ausente, entonces un latido esperando pendiente, un abrazo en mis brazos impaciente, el sol se burla sonriente, entonces la brisa me quiso arrancar la camisa, me trajo otra vez el aroma, tu mirada se asoma en un sueño pequeño pero gigante a los ojos de mi corazón, te escribo contento y te escucho en una canción.

Entonces un meteoro, desbocado pateando como caballo, una estrella que paso y me arañó el costado, un beso perdido sentado el filo de mi boca, el sol no quiere aceptar la derrota, el calor está en bancarrota y empieza el frío, pero no me falta abrigo porque estas lejos pero estás conmigo, eres demasiado para mi razón, te escribo en otoño y te escucho en otra canción.

Entonces perdí el norte, perdí el pasaporte para poder volver, perdí las intenciones, no tengo nada que perder, no tengo miedo si el sol me pone a arder, entonces paré de correr y estiro el tiempo, estiro mi uno por ciento, no se rinde lo que siento y me mantengo tan vivo como puedo, mantengo viva mi respiración, te escribo en silencio y te escucho en esa canción.

Carta a la Luna 103 – Girando

Girando en una esquina del espacio, otra vez te vuelvo a ver,
viajo ahora muy lento y muy despacio, aprendí a no correr,
voy soñando con tus labios entonando en el silencio una canción,
que me habla de los dos y me enciende como un rayo el corazón, 

Girando en la curva de tu sonrisa, aprendí en un segundo a renacer,
viajo sólo y no me rajo ni un momento siempre que te pueda ver,
voy soñando por tu galaxia con mis brazos amarrados a tu piel,
aunque sólo sea un sueño, se siente increíblemente bien.

Girando en la estrella, que ilumina con un guiño mi camino hacia ti,
viajo sólo, muy contento e inspirado en la magia de tu efecto en mi,
voy soñando que aterrizo en el patio de tu casa y te digo que te quiero,
la verdad es que aún no llego, pero todavía me muevo, te aseguro no me rindo,
quisiera no morir nunca, por si el tiempo caprichoso hace el viaje infinito,
porque sé que es verdadero, el que golpea en mi pecho, preguntándome por ti.

Carta a la Luna 94 – Viaje Lunar 2 – Día 7

Porque eres tú, simplemente tú, cuando me miras o me sonríes,
siempre fuiste tú, aunque abrazara una estrella, estabas tú en mi cabeza,
eres el tiempo en mi paciencia y el credo de mi conciencia frente a la belleza,
eres tú, este momento mientras te escribo y me invento un nuevo intento…
de ponerte en un texto, lo que me quema por dentro y lo que siento por ti.

Porque eres tú, todo se llama igual que tú cuando pregunto por el nombre,
siempre fuiste tú, allí en el cielo y antes de conocerte ya podía verte,
eres el pozo en mi desierto y el deseo escondido en una estrella fugaz,
eres tú, ese momento cuando nos gana el silencio y cruzamos las miradas,
me bloqueo en tus ojos, sin palabras para decirte lo que siento hoy por ti.

Porque eres tú, la que regresa, yo preparo las maletas para saltar de la nave,
siempre fuiste tú, aunque vuelvas y yo vaya, seguro nos cruzamos en el viaje,
eres aire extra cada vez que siento que me ahogo, te respiro y me incorporo,
eres tú, cuando me despierto recordando un sueño terminado en un beso,
sólo quiero hacerte sonreír y decirte de mil maneras todo lo que eres para mi.

Carta a la Luna 88 – Viaje lunar 2 – Día 1

Este día es el primero, de tu viaje y mis ojos extrañando,
pero tengo al de dentro palpitando y recordándote tan bien,
la distancia sólo es de la piel y no del querer, tú estás conmigo
no se tuerce el camino y en mi cabeza todavía te puedo ver,
y me acerco muy despacio, bella mujer en el espacio,
debajo de una estrella sueño con ese momento, cuando te vea aparecer.

Este día es el primero, de tu viaje y mis manos escribiéndolo,
pero tengo todavía fresco tu tacto en mis poros y tu voz cantando,
la distancia es un segundo y tú, mi tiempo, al infinito enamorando,
aquí sigo bien pegado a tu sonrisa dibujada en mi cabeza,
aquí sigo acorralado por la fuerza de tu efecto en mi naturaleza,
sentado en otra estrella sueño ese momento cuando irrumpa tu belleza.

Este día es el primero, de tu viaje y mis canciones en tus acordes,
siempre que no estás conmigo todo sufre el bautizo de tu nombre,
la distancia está tan cerca cuando quieres como te quiero yo, princesa,
aquí sigo encantado con la magia en mis oídos de tu risa,
aquí sigo con las huellas de tus dedos en alguna de mis camisas,
te mando un beso y un hasta luego luna preciosa, aquí te espero.

Carta a la Luna 75 – Un momento

Un momento antes de la medianoche, sujetando un lápiz en la mano,
y te escribo esta carta de origen compartido, sin ti y contigo,
si tu no estuvieras nada de esto existiría, ni siquiera mi alegría,
tu belleza es la cura del insomnio en mi vida por un sueño…
y desde esta esquina del espacio te repito junto al eco, que te quiero.

Un momento antes que den las doce, en mi cita con éste papel,
trato de explicarte que eres para mi un milagro hecho mujer,
si tu no estuvieras, el universo perdería el color y cualquier verso,
tu belleza es la envidia de la vida eterna resumida en tu sonrisa…
y sentado en una estrella te recuerdo susurrando, que te quiero.

Un momento antes que por fin sea mañana y te vea por toda la semana,
ya imagino cuando te vea llegar y despierto me obligues a soñar,
si tu no estuvieras este astronauta jamás habría podido despegar,
tu belleza es como una musa infinita incendiando mi creatividad…
y sentado mirando por la ventana, te busco y recuerdo cuánto te quiero.

Carta a la Luna 57 – Viaje Lunar, día 5

Parece que te extraño, porque anoche soñé que regresabas a tu espacio,

de ese viaje espacial por las costas donde el gobernante es solar,

no estabas muy morena, pero que contenta…y no podía dejarte de mirar.

Seguro que te extraño, aunque a veces crea que me engaño,

escribiéndote sentado en una estrella en el patio de tu casa,

practicando la sonrisa, confiando saber mantenerme sentado

cuando al fin entres por la puerta y aterrices a mi lado…

Mis ojos te extrañan pero mi corazón te regresa cada mañana,

mis manos escriben contentas con la tinta de tu recuerdo en mi vida,

sigues impulsando los latidos de este astronauta que te adora…

sigues siendo, sin estar aquí, el mejor momento de cada día.

Carta a la Luna 40

El viaje continua, es por momentos accidentado pero puedo con ello,

ahora que no te veo, sólo cuento con mi memoria enamorada y un sueño…

tengo tus ojos y sonrisa en mis manos al escribir y estoy bien con eso.

Mientras pasa a mi lado una estrella fugaz deseo que seas feliz de verdad,

que jamás te detengas y sigas creando, que te atrevas a vivir en libertad…

tengo canciones, dibujos, momentos de ti y un deseo latiendo sin parar.

Me ayudaste a liberarme de cadenas imaginarias y aquí estoy yo, tal cual soy,

viajando sin miedo, sin ti pero contigo y por fin, conmigo contento voy…

no sé si éste será mi viaje final…sólo sé que aún sin aire, voy a continuar.

Carta a la Luna 39

Hoy, día Terrestre de la primera Luna gigante de verano, el astronauta en su viaje le escribió emocionado:

Ahora después de tanto tiempo con el día cambiado,

estoy despierto y presente…estoy absolutamente inspirado

enamorado del efecto de tu vida interior…estoy encantado

Ahora después de muchos años, ha muerto el impostor,

y estoy listo para dar sin recibir, para por fin ser yo…

siento como se convierte en alegría todo ese estúpido dolor

Ahora tu eres como un pintor que le puso a mi vida color,

una sonrisa eterna en el espacio que disipa el temor alrededor…

una promesa imposible que me hace posible ser alguien mejor.

Ahora soy feliz al saber que bailas y cantas en el espacio exterior,

entre canciones de teclas negras de un piano y el cariño de una estrella…

eres un sueño infinito y tu risa un regalo para mi vida…el mejor.