Carta a la Luna 283 – A veces, nada

A veces por tu pueblo
como un fantasma
en el desierto
nadie sale a saludar
nadie quiere contestar
vuelve sin respuesta el eco.

A veces por los suelos
como una huella
de un tiempo muerto
nadie sabe la verdad
nadie quiere recordar
vuelve frío tu silencio.

A veces por la historia
como un beso
en el recuerdo
nada vuelve a ser real
nada vuelve a palpitar
vuelve nada y nada espero.

Carta a la Luna 212 – Nocturna marea espacial

Si olvido respirar esta noche y me voy, si olvido el calor del amor y no estoy, si prefiero renunciar a mis manos y explotar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido hasta mi nombre y por qué llevo este uniforme y quien soy, si prefiero explorar los rincones de mi mente y soñar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido escribirte esta noche y despertar, si olvido el pasado y el presente se me va, si prefiero tu tatuaje en mi piel y nunca renunciar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido lo que siento estaré muerto de verdad, si olvido que te espero y nunca te veo llegar, si prefiero tu sonrisa y tu felicidad, prefiero recordarte, quererte y flotar, tal vez para siempre, en esta nocturna marea espacial.

Carta a la Luna 208 – Sinestesia

Arcoíris atrapado entre las pestañas cuando ves el sol, sensación de calor, sinestesia inevitable cuando veo tu rostro entre mis recuerdos, música, lienzo de tu piel y aquel sabor también, probablemente loco jugando a querer ser cuerdo, enamorado todavía, en tú sombra sin salida, naufragando es difícil respirar.

El silencio sideral exhalando una pregunta, cerca al cuello está mordiendo el aliento de la soledad, eternidad robada, en el reloj de mis días sin ti, está guardada, grita fuerte el deseo que dejé en una estrella, fugaz pero inmóvil, tatuada para siempre en mi cabeza, el corazón que te quiere, golpeando contra el pecho, se revela contra el hecho, que sin aire no sé puede respirar.

El impulso inexplicable de algo más allá de mi, que me empuja hacia ti, gravitando alrededor de la idea de encontrarte, frente a frente ignorando al universo, quisiera entregarte eso que late y cada día otro verso, encontrar la palabra exacta en tú boca, sumergirme en tus ojos y ya nada más importa, mientras tanto imagino, coqueteo con las ganas de soñar de nuevo, pero hace mucho que no puedo, Luna, sabes que te quiero y que te espero, pero ningún milagro me hará eterno.

Carta a la Luna 200

El astronauta, perdido en la quietud de la oscuridad y el paso del tiempo espacial, sintió fragilidad en la coherencia, frío profundo y una especie de confusión desde los huesos…sin perder tiempo, temiendo un día perderse por completo en su propia memoria, puso en cada uno de los sobres restantes guardados en su mochila, el mismo título: “Carta a la Luna”…finalmente, se tatuó en ambas manos, la palabra “Luna”. Y a continuación, escribió para ella:

Perdiendo el norte, sólo hay sur, alguien me cortó hasta la luz, perdí el sentido y no sé bien dónde estoy, sé lo que quiero y lo que tengo, sé que me duele todo el cuerpo, perdí la fuerza porque tú eras mi motor, ya no recuerdo bien quién soy, no sé si vengo o si voy, perdí en tu ausencia y ahora pierdo la razón…

Perdí el destino de mi viaje, alguien robó mi equipaje, sé me perdió también hasta la inspiración, sé lo que siento y te siento, sé que se acaba mi canción, ya no recuerdo el sonido de mi voz, tatué tu nombre en mis manos, para saber que hago aquí, tal vez pronto no sepa nada de mi…

Perdiendo el rumbo en la cabeza, alguien está cerrando puertas, perdí el calor cuando el frío me abrazó, sé que te quiero y te espero, sé que tal vez me apague al fin, perdí el aire pero jamás retrocedí, ya lo demás no sabe a nada, si no aparece tu mirada, hambriento el vacío y yo soy la carnada…

Perdido escucho al silencio, doscientas cartas de amor, un traje de astronauta y en la mano el corazón, perdí la rabia y aprendí, gracias por creer tanto en mi, te juro que yo lucharé por resistir, puedo perderme intentando encontrarte, puedo olvidarme intentando recordarte, no tengo nada que pedir y aunque decidas no volver, no te dejaré de querer…


PD: Alguien dijo una vez, que “No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.”, esa fue, luna, mi manera de verte siempre, esa fue mi suerte…lo que llevas dentro, fue motivo suficiente para decidir, de un salto, cruzar el espacio entero para llegar a ti, aún si la probabilidad de ello, fuese de un 1%. Gracias por tu vida, una vez más.

Carta a la Luna 190 – Todo mejor

Un paisaje difuso, un recuerdo intruso, tu mirada ocupando mi espacio, tu canción al oído, lo profundo y el frío, ahora entiendo más y también mucho menos, ahora te espero encontrar, da igual si me pierdo…

Un bosque de estrellas, un mar de ti, de reflejos, tan cerca y tan lejos, el tatuaje de tu sonrisa, flotar sin correr, no hay prisa, la cicatriz del pasado, la suerte de estar enamorado…

Mis manos fluyendo para ti, una carta cada día y algo más de mi, palabras mensajeras volando entre cometas, todo es imposible si nunca lo intentas, el corazón y el motor, cuando estás cerca, está todo mejor…

Carta a la Luna 146 – Cuando el tiempo

Cuando el tiempo pega no me muevo, no bajo la cabeza porque no quiero, si hace falta recorreré el universo, quiero llegar y acabar con el silencio, si el tiempo pega ya no duele, me anestesia desde dentro lo que siento.

Cuando el tiempo vuela va más lento, siempre me muevo y te espero, si hace falta gritaré lo que estoy mordiendo, quiero llegar y apagar este incendio, si el tiempo vuela y no vuelve, siempre regresas por dentro, es lo que siento.

Cuando el tiempo me empuja al suelo, me pongo de pie y sigo el paseo, si hace falta venceré hasta tus miedos, quiero llegar y resolver este misterio, si el tiempo empuja no me muevo, tiene fuerza lo que siento.

Carta a la Luna 137 – Te espero desde aquí

Subido en un árbol espacial, observo la distancia criminal y el tiempo muerto reviviendo para mi, espero que un día aparezcas aquí, espero abrazándome para engañar al frío, espero y hago este bosque mío, escribo protegido del qué dirán, escribo enamorado, te veo aunque no estás…te espero sin dormir, te espero desde aquí.

Mirando el horizonte espacial, estrellas y cometas pero tú no estás, el corazón experimenta un panic attack, mis textos describiendo toda mi verdad, no sueño más, espero con canciones, mis condiciones sólo son querer y amar, nada más, no existe más y la verdad es que te siento pero no estás…te espero sin dormir, te espero desde aquí.

Sonriendo si recuerdo tu risa espacial, mañanas en desiertos, viajo por dunas de sal, quisiera verte luego, otro café de aquellos, quisiera sólo un beso y hacer todo esto real, espero inspirado igual, espero en un laberinto sensorial, espero que sonrías siempre luna, haz lo que sientas para estar segura que es de verdad, yo siento otra vez esta mañana tu figura entrando…pero no estás…te espero sin dormir, te espero desde aquí.

Carta a la Luna 129 – No hace falta

No hace falta entenderlo, eso lo comprendo, no hace falta esperar pero te espero, tal vez no haga falta vivir aquí solo, pero sin nada aquí tengo todo, no hace falta enredarlo, prefiero todo claro, el espacio está despejado, no sé si hace falta decirte otra vez que te quiero, pero te quiero.

No hace falta entenderlo, eso lo comprendo, no hace falta buscarte en el cielo pero cada noche te encuentro, tal vez no haga falta decir que me haces falta, no hace falta decir nada, pero estaría bien alguna señal, no sé si hace falta quererte tan fuerte, pero es así de fuerte.

No hace falta entenderlo, eso lo comprendo, no hace falta saber si aún lees mis cartas pero eso espero, tal vez no haga falta dedicarte mi días, pero eres lo mas bello que ha visto mi vida, no hace falta todo el tiempo, pero sí algún momento, no sé si hace falta decirte otra vez lo que siento, pero lo siento.

Carta a la Luna 128 – ¿Dónde?

El astronauta parpadeó, una nube espacial mareó el norte del compás natural en su camino estelar…y de repente perdió de vista a la luna, acostumbrado a la suerte de poder verla a diario, estos días extraños le juegan malas pasadas…él sigue escribiendo, él sigue sintiendo….tal vez hoy la vuelva a ver, tal vez no.

Ahora viajo solo acompañado de todo y de nada, el universo no se levantó de la cama y bosteza estrellas cada medio minuto, no necesito refugio, me quedo expuesto y así estoy bien y hasta contento, sin nada que esconder y sin perderme de mi propia vida, flotando conmigo a la deriva y con el corazón incendiado, el calor por mis venas, muy lejos las penas…y dónde estas tú?

Ahora sueño solo y sueño contigo seguido, tengo la enfermedad de tu sonrisa de capitán de mis latidos, tan fuertes que hasta el pecho se me ha partido, me quedo un rato en silencio sin querer entender lo que no entiendo, simplemente sonriendo y let it be, todo cambió desde que te conocí y sigue cambiando y es así, el corazón siempre pateando, yo siempre cantando…y dónde estás tú?

Ahora quiero tanto, arde tanto, espero tanto y no hago más el tonto, estoy creando y escribiendo gracias a tu regalo, estoy atento al golpe de la idea empezando en tu recuerdo, yo me acuerdo y lo siento todavía, nunca fue mentira o fue menos, aunque lejos no me alejo ni un momento, siempre empiezo el día abrazado a lo que me haces sentir, estoy aquí en el espacio y esta carta es para ti…dónde estas tú?

Carta a la Luna 117 (lado B) – Si

Si te cuento que te quiero no es un cuento, si te digo que respiro mejor contigo es porque me haces sentir más vivo, si te digo que te encuentro en mis sueños, no es mentira es lo que siento cada noche y cada día.

Si te escribo, cada texto es lo que siento, si te espero es porque tengo todo mi tiempo para ti, si te miro y ves que no parpadeo, es porque quiero memorizar ese momento, junto a ti.

Si sonrío es porque vuelve tu recuerdo, si me duele es porque esto es verdadero, si me atrevo a cruzar el universo es por la suerte de tus besos, por la suerte de tenerte junto a mi.