Carta a la Luna 259 – Tiempos sin ti

El astronauta y la Luna imposible, no la encuentra, ya no vuelve…contempla en silencio su mundo apagado, escribe las cartas porque no sabe parar de quererla, no sabe como cortar lo que siente…espera callado, espera por ella, espera un abrazo o el fin, de un golpe preciso, también de sus manos.

Tiempos de cambio
a cambio de nada
voces lejanas
vacías, calladas
fuga del sol
eclipse al calor
sube la deuda
no existe una tregua
pierdo las luces
sin fuerza
a patadas
mensaje en silencio
partiendo el cuerpo
posible esperanza
ahogada de ganas
quisiera buscarte
impulso al instante
quisiera olvidarme
y vuelvo a quererte
despierta la noche
no sales
te escondes
yo sigo viajando
por ti
viajando
por ti
a expensas de mi
porque me hace daño
te espero hace años
siento que me quiebro
y ya no te veo
aprieto los ojos
los puños
los dientes
hasta el corazón
frenó de repente.

Carta a la Luna 171 – Noche apagada

Esta noche me apagaron el espacio, tengo que andar despacio, estrellas desenchufadas, la canción amordazada, esta noche es extraña porque tú no estás aquí, por suerte guardo algo de ti, la realidad y su venganza, yo me subí a la balanza a ver si peso más que un sueño, sonreiría pero no puedo, hace frío y no es posible ese gesto, estoy vivo porque sé que no estoy muerto, esta noche me cortaron la raíz.

Esta noche me apagaron el espacio, tengo que tener cuidado, un cometa me pegó, el cristal se me rajó y veo doble oscuridad, contra el pecho abrazo mi libertad y algo de ti, con eso pienso seguir, el calor y la esperanza, yo escribiendo a media luz y el invierno en mis dedos, cantaría pero no puedo, las palabras se congelan bajo cero, estoy vivo sólo porque sé que puedo, esta noche me cortaron la raíz.

Carta a la Luna 102 – Escapé

Escapé del planeta Tierra y ahora estoy en órbita lunar,
entre estrellas y asteroides, yo me podría acostumbrar,
escapé de una prisión de cemento, por libertad espacial,
por tu mirar, tu sonido al reír y por poderte con mi vida abrazar.

Escapé del planeta dónde estuve bajo tierra y sin respirar,
perdido en la pesadilla de no sentir y nunca pude despertar,
escapé de tener guardado en el puño, bien cerrado, al corazón,
ahora contigo, enamorado, estoy más vivo, ahora tengo una razón.

Escapé en un segundo cuando apareciste en medio de mi caída,
sin pensarlo decidí hacerle caso a los latidos de mi vida,
me inspiraste al que late y te lo digo en una carta cada día,
aquí sigo, no me giro ni un instante y mis brazos no te olvidan,
me da igual lo que me digan, yo te quiero, eres tú mi poesía.

Si escapo es por no hacerme daño y no por miedo, es por algo que me apagó hasta los sueños y todo eran pesadillas, engañado bajo el árbol de la vida…ahora contigo veo esa salida a la verdad de lo que siento y lo que quiero en mis días, aprendiendo a ser valiente de repente si regalas tu sonrisa con tu perfume en la brisa y el pecho pega un salto y corre deprisa, sin parar, si detenerse a descansar…pruebo y viajo y me la juego, voy despacio pero creo en la esperanza y en la oportunidad de intentarlo una vez en la vida, de mandar los miedos de paseo a otro lado y yo sigo intentando, no me rindo ni me canso, eres mi mayor motivo y le das fuerza a mi motor, ya no creo en el pudor de las palabras enterradas, ya no creo en guardarme más, nada de nada, porque no se sabe el mañana y ahora estás aquí, ahora, junto a mi en la misma galaxia, enseñándome de elegancia y yo te vuelvo a escribir… si la vida son dos días, si la muerte es inminente, si te veo y todo brilla, yo no pienso traicionarme y venderle al olvido el sentimiento, yo no pienso detenerme, no te haces una idea de lo que siento cuando estoy contigo…

Carta de la Luna al Astronauta – Carta 100

Hace unos 15 días la luna aceptó un increíble reto propuesto por su querido astronauta; y ésta sin titubear ni un segundo, aceptó (eso sí, sin ser muy consciente de lo que se le venía encima). No intentaba ser mejor que él, porque aunque sabía que en asuntos de indumentaria le ganaba, la prosa no era su fuerte. Pero aún siendo consciente de sus debilidades y esperando únicamente estar a la altura de lo que el astronauta se merecía oír, la luna comenzó a escribir la carta número 100.
Para ello cogió papel y boli y tomando inspiración en algunas canciones que sabía que muchas veces habían sido sus únicas compañeras de viaje y respetando el formato de cada una de las cartas del astronauta, se atrevió a enviar una carta al espacio…

Hoy me toca a mi amiguito, después de 99 días de increíble incondicionalidad me toca a mí. Digo increíble porqué en algún momento desconfié de tus palabras. En muchas ocasiones te dije que “el camino se demostraba andando” y sin duda estás demostrando y superando con creces todo lo que un día prometiste. Aún me sigue pareciendo fascinante que cada día haya una carta sólo para mí.

Hoy me toca a mi agradecerte cada segundo que has exprimido, en muchos casos con dificultad, para escribirme una carta y recordarme lo que nos reímos aquel día, lo que pasó en esa nave extraterrestre o recordarme que “lo esencial es invisible a los ojos”.

Hoy me toca a mi decirte que aunque en un pasado dudé de la existencia de actividad en tu corazón, que en ocasiones parecía congelado; ahora me sorprendes cada día con esa filosofía tuya de “dar es dar” o “lo importante no es llegar, lo importante es el camino” extraída de alguna melodía de algún argentino loco.

Hoy me toca confesar que siempre creí en ti, siempre tuve esperanza y ahora lo sé. Me toca manifestar lo mucho que me alegro de haber confiado en que “había algo más” detrás de ese tipo pesimista y disgustado. Nunca creí en que las personas cambiasen, pero ¿quién diría que de un horrible gusano puede salir una preciosa y colorida mariposa? Nunca te olvides que lo grande que eres y de lo que vales.

Hoy me toca a mi aconsejarte que persigas tus sueños, que sigas haciendo lo que te hace feliz y que te detengas cuando empiece a disgustarte. Los días grises aparecerán; el estado de ánimo es muy caprichoso y nos maneja a sus anchas, pero TÚ puedes controlarlo si quieres , ya que como muchas veces me has aconsejado “siempre hay un motivo por el que sonreír y ser feliz”. Así que haz caso a Mr. Bono “Its a Beautiful Day, dont let it get away”

Y después de estas 345 palabras (que a priori pretendían ser tan sólo 100, en conmemoración al día tan especial en el que nos hayamos), me despido esperando que hayan servido de “chute” de energía positiva y optimismo.

Carta a la Luna 92 – Viaje Lunar 2 – Día 5

Con la sinceridad a niveles espaciales,
te digo que te quiero y que te espero,
viví en el mar, luego volé a otra ciudad
y ahora soy astronauta en cero gravedad,
no estoy loco, pero me faltó poco,
ahora estoy contento y te siento hasta en el viento,
no soy del cuento ni el príncipe ni el dragón,
mientras pelean soy el que trepa a tu balcón,
ese que sueña mientras dibuja un corazón,
el que sonríe cuando escucha tu canción,
soy este tipo que no se quiere rendir,
ese que haría lo que sea…por verte feliz.

Estoy seguro que no soy el primero,
pero tal vez sea el único que en tú galaxia es forastero
por una oportunidad, perdida en un millón,
de poderte tocar y tenerte a mi lado,
no estoy solo, tu siempre estas conmigo al volar,
yo quiero darte un abrazo estelar…
de esos que dejan huella y que se suelen extrañar,
yo quiero ser ese motivo principal
para que sonrías y tengas ganas de cantar,
soy la esperanza de ese que late en mi pecho,
ese que viaja sin parar y va derecho,
soy este tipo que te puede asegurar,
el infinito no se puede comparar
cuando apareces y me pones a temblar,
la existencia es muchísimo mejor, si es contigo.

Carta a la Luna 91 – Viaje Lunar 2 – Día 4

Sentado a tu lado y sin ti aquí fuera de tu casa en el espacio,
en un jardín lleno de estrellas aquí te espero junto a ellas,
te recuerdo al respirar de tu olor asociado con la brisa,
tu risa de estribillo en mi canción y tus manos al timón del corazón.

Sentado a tu lado y sin ti, escribiendo una carta en el espacio,
arriesgando con palabras y mis manos dirigidas por mi pecho,
te recuerdo cuando miro hacia arriba y algo brilla a lo lejos,
dedicándote este texto, este pretexto para decirte que te quiero.

Sentado a tu lado, si, contigo, siempre estas conmigo,
estoy seguro que el centro de la belleza está en tu ombligo,
te recuerdo y tengo inspiración, a mi alegría le has creado adicción,
la vida, desde que te conocí es sin duda alguna, muchísimo mejor.

Eres la mejor versión de cualquier canción, de la melodía de mi corazón que está de gira por tu continente espacial, en un concierto sideral de emoción y buena vibra con las ganas encendidas reflejándose en tu vida que me inspira y me mira mientras viajo, bajo el manto del espacio intentando ir despacio, a pesar de ese ritmo acelerado que recorre el corazón cuando te veo, o te imagino, o apareces oníricamente sin previo aviso, tienes todos los permisos para dar un paso en mi cabeza mientras duermo, mientras sueño con un beso y un “quizás” tatuado en la esperanza por llegar a alunizar en tu mirada, en los poros de tu piel plateada…pero ahora estoy sentado, esperando y observando en silencio, muy seguro de lo que estoy haciendo y de lo que digo cuando escribo o cuando te miro…nunca he sentido lo que siento cuando estoy contigo.

Carta a la Luna 79 – Eres tanto y tantas cosas

Eres la risa que acompaña a mi sonrisa,
cuando apareces me aprieta la camisa,
eres el lienzo de mis tatuajes de mentira,
la responsable de la alegría en mi vida.

Eres lo que te escribo cada día en un papel,
la esperanza de mis ganas esperando suceder,
tengo un beso para cada milímetro de tu piel,
y un poema cada noche, para que sueñes con él.

Eres la eternidad de la belleza en una mujer,
todos los días la suerte de aprender a querer,
tengo tiempo y te espero en silencio sin correr,
quiero respirar contigo, en el espacio a tu lado, renacer.

Esta noche te escribo sintiendo algo distinto, no es lo mismo, es mejor, esta mañana fue mejor y te confieso que ya no estoy seguro de estar tan cuerdo, siento que estoy perdiendo la razón y es algo bueno, me vuelvo loco por tu boca y te tatúo en el hombro un corazón.

Hoy reímos y sentimos juntos, fuimos juntos, y es que a veces creo que entiendo exactamente lo que piensas desde que entras por la puerta, me imagino lo que viaja en tu cabeza. Creo que este sueño es real y agradezco a la vida por tu vida y vivir aquí en tu tiempo, por sentarme junto a tu cuerpo y su energía, por la noche al soñarte y por poder mirar y verte en las mañanas y en mis días entrando hasta por la ventana.

No sabes cuanto quiero abrazarte, contarte un cuento o cantarte y volver a cogerte de la mano y sentir electricidad, sentirte recorriéndome las venas como lo haces cada día…me siento vivo de verdad, te quiero tanto que hasta me haces temblar…ya no quiero razonar con la razón, sólo quiero escuchar al corazón.

Carta a la Luna 77 – Te llevo

Te llevo a mi lado, como un sueño recurrente,
entre abrazos y un beso, repitiéndose en mi mente,
llevo el tacto de tus manos y al miedo inconsciente.

Te llevo a mi lado, viajo ligero y muy enamorado,
encendiendo el motor que antes llevaba congelado,
llevo tu sonrisa como un pin en la camisa atravesado.

Te llevo a mi lado y a pesar de todo no estoy sólo,
voy por tu sendero escribiendo y perdiéndome en tus ojos,
llevo cada instante de tu vida y tu alegría es mi tesoro.

Te llevo a mi lado por las tardes cuando arde el corazón,
cuando lo que siento afirma que te quiero más allá de la razón,
llevo el fuego de un segundo en tus labios y eso no es ficción.

Te llevó siempre al lado, bien pegada al costado, a la izquierda de mi pecho explorando y encontrando que te quiero como no pensé que podría hacerlo algún día y todavía me sorprendo, cuando entiendo y me centro en el sentimiento que convive con mis sueños y la esperanza de encontrarte dormida y tranquila, para despertarte con un beso.

Yo te llevó y estoy contento a pesar de estar lejos porque veo tu reflejo en mis manos cuando escribo, cuando canto y cuando me siento en un banco y decido confiar en el milagro de verte pasar y que te sientes a mi lado, después de conversar, robarte un “quizás”, llevarte de la mano a mirar esas estrellas bellas que a tu lado son pequeñas y decirte al final lo que ya sabes, lo que callo y no digo, pero escribo y lo hago con detalle…hoy te repito que te quiero, otra vez, no me muevo del camino, yo aquí sigo y no me rindo, no me rindo…

Carta a la Luna 76 (lado B) – Nuestro juego

En memoria de un juego que soñó que compartieron, empezó cada línea con las 8 palabras principales del mismo, además, metió algunas mas en el contenido…esta es la segunda carta de hoy, como un pequeño plus a la primera que la luna puede leer más abajo…siempre para ella siempre desde ella…

LA PLAYA y las mareas se mueven al arrullo de tu luz allí en mi mundo,
LA VIDA en este viaje espacial se hace más bella si me encuentro a tu lado,
LA CARTA que te envío está inspirada en tu sonrisa, que me tiene enamorado,
LA IMAGINACIÓN corre deprisa cuando escribo para ti emocionado.

UNA CANCIÓN en mi cabeza va cantando entre estrellas y asteroides,
UNA VEZ soñé contigo, de paseo de la mano, por una calle en Londres,
UNA NOCHE, la esperanza desea encontrarnos bailando lentamente,
UNA MAÑANA te vi y el corazón me dijo, pegando un grito de repente:
ella es única, es la luna…astronauta, arriésgate, la vida es una!

Carta a la Luna 63 – El regreso

Esta mañana la luna apareció otra vez en los ojos del astronauta…no sabía que decir, lo que siente por ella, hoy se hizo más fuerte…quería que el momento dure para siempre…por eso, espero casi hasta el final del día y por fin escribió:

Llegaste y reinventaste la belleza en un segundo espacial en mi universo,

me calentaste el corazón en un momento, en un incendio tan intenso,

ahora se que no eres perfecta para mi, luna…eres mucho mejor que eso.

Llegaste, sonreíste, me miraste y la razón se fue a un viaje sin regreso,

te lo confieso, casi te abrazo sin soltarte pero me detuve a tiempo,

lo que trajiste esta mañana fue pura inspiración abreviada en dos besos.

Llegaste y atrapaste en tu mirada a mi vida enamorada en un instante,

ahora te escribo emocionado por tu energía y te prometo que hasta tiemblo,

sé que te quiero sin remedio y que te espero aunque me pierda en el intento.

Llegaste, y tengo ganas de luchar por la esperanza de besar esa sonrisa,

de inventarme una canción para que bailemos juntos y sin prisa,

llegaste y otra vez fuiste, definitivamente lo más lindo que he visto éste día.