Carta a la Luna 275 – Quería

Queria quererte
hacerte reír
y cantar contigo
caminar el espacio
y darte mis brazos
si aprieta el frío
quería besarte
y verte despertar
acompañarte
al dormir, al soñar
quería escribirte
cada día
sin parar
quería quererte
luna, quererte
y no quería
nada más.

Carta a la Luna 212 – Nocturna marea espacial

Si olvido respirar esta noche y me voy, si olvido el calor del amor y no estoy, si prefiero renunciar a mis manos y explotar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido hasta mi nombre y por qué llevo este uniforme y quien soy, si prefiero explorar los rincones de mi mente y soñar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido escribirte esta noche y despertar, si olvido el pasado y el presente se me va, si prefiero tu tatuaje en mi piel y nunca renunciar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido lo que siento estaré muerto de verdad, si olvido que te espero y nunca te veo llegar, si prefiero tu sonrisa y tu felicidad, prefiero recordarte, quererte y flotar, tal vez para siempre, en esta nocturna marea espacial.

Carta a la Luna 180 – Posibilidad

Puede ser que sea un ingenuo, puede que sea un idiota, puede ser que un complejo de astronauta, puede ser que sea imposible, puede que parezca improbable, puede ser que se me acabe el aire en este viaje, puedo ser tanto por ti, eres tanto para mi, puedo escribirte mil poemas y seguir.

Puede que sea mortal, puede que me salga mal, puede ser que la reserva no me alcance para llegar, puede ser casualidad, puede ser causalidad, puede ser que en tus mirada sea inmortal, puede ser que el corazón, se acostumbrara al dolor, puedo ser tanto por ti, eres la luna para mi, puedo contarte una historia y verte dormir.

Puede ser que no pueda más, puede ser que no vuelva más, puede ser que busque la lluvia para llorar, puede ser que te quiera tanto, puede ser que aún no sepas cuánto, puedo encontrarme derrotado, puedo morir enamorado, puede que sea el destino y tú mi camino, puedo decirte desde aquí, que lo que late es para ti, puedo abrazarte y no encontrar jamás el fin.

Carta a la Luna 167 – A veces, confieso

A veces creo que prefiero no saber, a la mentira en la verdad, prefiero tu sonrisa en mi mente, o si aparece de repente, prefiero nada seguro, prefiero casualidad, y las miradas desde dentro, la palabra desde el pecho, prefiero encontrarte o morir en el intento, prefiero escribirte en cada carta lo que siento y aunque lejos, quererte de verdad.

A veces siento que no llego, pero sigo respirando, a veces creo que voy cantando y el viaje es aún mejor, siento algo por dentro, todo el día está latiendo al compás de esa canción, siento que no cabe el corazón, siento que a veces no puedo, pero te observo, me pongo a escribirte en cada carta lo que soy y lo que eres para mi, todo lo que tengo aquí lo doy.

A veces creo que me prefiero perder en tus corrientes estelares, contarte los lunares para no perder el juicio, esto no es un sacrificio, esto es absoluta libertad, porque prefiero apagarme en tú soplido, que incendiarme en el desquicio del olvido personal, es que prefiero, sin dudar, un sólo momento en tú mirada, sumergido en la galaxia, que tenerlo todo en mi mundo y no tener nada de nada, prefiero escribirte y dedicarte cada día…un momento de mi vida espacial.

Carta a la Luna 163 – Por la mañana junto al alba

Por la mañana junto al alba, otra vez eran tus pies, otra vez era tú piel y tú sonrisa de papel con esa curva dibujada, esa mirada donde aterriza la mía y se detienen, mientras estalla el reloj, ahí está todo mejor y no entiendo, casi no pesa más el cuerpo, sólo existe lo que siento, un momento estirado al infinito y elijo escribirte una vez más, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Por la mañana junto al alba, otra vez tu risa, esos tambores ensayando en el pecho, otra vez esa manera de mover cada palabra en el aire de tu boca, la coherencia casi loca y yo no quiero entender, será lo que tenga que ser, cerré los ojos pero aún te podía ver, sólo respiro de tu brisa en el espacio, las estrellas atenuándose despacio, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Por la mañana junto al alba, otra vez contigo, hacia frío pero sobraba el abrigo, otra vez esa inspiración como un tsunami en mis mares, otra vez toda mi atención sobre tú vida, no quedan puertas de salida, sólo muchas de bienvenida, cada oración sonaba como una sinfonía, como un himno a la alegría yo estaba feliz, todo esto explica algo de mi, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Carta a la Luna 152 – Estas palabras

Esto es para ti, este disfraz de papel de mi, estas ganas amortiguadas con final feliz, esta catarsis personal, este oasis invernal, una respuesta por llegar, estas palabras que resumen un momento espacial.

Esto es para ti, frases que sueñan con vivir, esta manía de escribirte, cada día desde aquí, esta mirada desde el pecho, lo que siento va derecho, el dolor que ahora es amor, estas palabras resumiendo el corazón.

Esto es para ti, pero también es para mi, esa silueta en la galaxia, este astronauta no descansa, la abstinencia inmortal de no morir, esa canción que me empuja a seguir, estas palabras que en realidad quise decir.

Esto es para ti, por enseñarme a creer, esa mirada que me inspira, siempre la vuelvo a ver, esa sonrisa y los senderos de la piel, esos recuerdos de mañana, cuando entras por mi ventana, estas palabras al final de otra semana.

Carta a la Luna 141 – A veces vuelvo a mirar

A veces prenderme, apagarme, meterme o salir del espacio, tomar aire o quitarme el casco, abrazarte en delirios de flaqueza, aprender a olvidar esa belleza y escapar de mi cabeza, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.

A veces perderme, encontrarme, olvidarte o recordarte, sentir que se partió el camino, que se me extravió el destino, aprender a imaginar un espejismo que decore el abismo que quedó, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.

A veces soltarme, atarme, cantar o callarme, sentir como quema el frío, sentir tanto y conversar conmigo mismo, aprender a resumirme en un latido y escribirte todavía sin saber si lo leíste, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.

Carta a la Luna 118 – Obras en la Luna

Obras sobre ti, obra de arte, quisiera ayudar pero no debo involucrarme, tengo que apretar fuerte los dientes y aguantarme, tengo que escribirte y nada más, sabiendo que lo estás pasando mal, obras y escenarios personales, tenemos que confiar, nunca es tarde y la función siempre debe continuar.

Obras sobre ti, obra de arte, es difícil tener que contenerme así, porque te adoro desde que te conocí y lo que has hecho tú por mi…obras mías, de mi vida son para ti, lo que siento no se puede describir, aunque es momento ahora, de quedarme quieto aquí, haré todo lo que pueda para hacerte feliz.

Obras sobre ti, obra de arte, yo decido no asfixiarme y pelear por ti, tú eres libre también de decidir el ritmo de tú canción para vivir, obras de miedo, de medianoche en mi cama, luna siempre estás en el cielo cuando haces falta, aunque los nervios muerdan con fuerza, aunque los pensamientos asusten al corazón, siempre es ése golpe en el pecho, quien nos da la razón.

Obras sobre ti, obra de arte, ahí voy a estar para pintarte si pierdes el color, no es una promesa vacía, suicida, es que te quiero con todo lo que soy, obras lunares sobre tus lunares, obras que llevamos en la piel y en la mente, estar aquí cuatro días ya es una suerte, no nos alejemos nunca del ahora, obras espaciales, obras mundiales, recuerda ese cartel, cuando salimos de la nave, que ponía: respira, todo es posible…sonríe, nada es tan grave.

Carta a la Luna 93 – Viaje Lunar 2 – Día 6

Cuando te veo, los relojes pierden tiempo y los planetas ya no giran,
cuando te veo, estoy despierto o dormido pero se que no es mentira,
cuando te veo hay carnaval en mi alegría y la vida es más vida con tu vida,
cuando te veo o te recuerdo, me inspiras a escribirte lo que siento cada día.

Cuando te siento, se detiene hasta el viento y me tiemblan las rodillas,
cuando te siento creo que me lo imagino pero se que no es mentira,
cuando te siento mientras viajo entre estrellas, con el soundtrack de tu risa,
cuando te siento y respiro enamorado, lo que daría por tenerte a mi lado…

Cuando apareces y tus pasos ponen ritmo a tus caderas mientras llegas,
cuando apareces y tus ojos dicen más que los poemas, no es mentira,
cuando apareces y revelo con mis ojos el secreto de mi viaje por el espacio,
cuando apareces y quisiera resumirte lo que siento, con un beso y un abrazo.

Carta a la Luna 84 – Seguimos

Gracias por tu buen humor, gracias por esa risa impresionante
que corta hasta la brisa, que viaja en el aire que respiro,
contigo me siento vivo y ya no hay más bobadas o malentendidos,
todo eso sé ha ido, cuando me hablas ahora escucho tus latidos.

Nos prefiero en sintonía, funcionando como reloj y también riendo,
siempre riendo o sonriendo…coge un boli si piensas igual que yo
y pon una “x” en la casilla de mi corazón, reservada para ti, para la luna,
estoy limpio de dolor y de peligro, ahora visto mejor y me hice amigo
de la suerte y el destino, ya no soy un fugitivo de mi mismo, estoy conmigo.

Sigo el texto sintiéndome mejor y recordando esa risa tuya en un bar,
un chiste asesino desde mi, para el carnaval de alegría y buena vibra desde ti,
ya no tengo más secretos y ese tic en la inquietud, ahora abrazo la virtud
de simplemente absorber tu luz en mi viaje, eres mi equipaje para soñar,
para querer cada mañana despertar y no mirar atrás, yo no quiero regresar.

Sigue en pie el reto de intentar alegrarte día a día un poco más,
nunca estuve muerto pero tampoco de parranda, estoy frente a ti cada semana,
enamorado de la suerte de estar vivo en tu tiempo, conocerte y quererte,
tocarte con mi sombra en el espacio sobre tus lunares plateados y mirarte,
mirarte y escribirte, dibujarte, alegrarte, abrazarte…en tu galaxia, esperarte.