Carta a la Luna 381 – Ida

Despegó, hacia el sur
todo azul, el mar te besó
no importa al final
tal vez no te vea más

Empezó, un compás
que no oía palpitar
cuando alguien se va
tal vez no vuelva más

Escribo, desde aquí
siempre algo sobre mi
cuando tenga que marchar
tal vez no deba mirar atrás.

Carta a la Luna 303 – Mientras sigo

Desde mi, todo lo que queda
desde aquí, llueve la marea
pude verte, desde la casualidad
esta noche, reflejada sobre el mar

Desperté, sigo mi camino
escapé, del bluff de mi destino
saludé, al ver caer el día
y recorrí, las luces de salida

Escuché, la misma melodía
y subí, sintiendo la caída
recordé, a golpe de sonrisa
y respiré, sentado en la cornisa

Conspiré, en contra del dolor
y naufragué, sintiéndome mejor
hoy escribí, una más para ti
mientras estoy, aún sigo por aquí.

Carta a la Luna 299 – Dicen tanto

Dicen, que seguro cambió la estación
a pesar de lo que congeló
que se escucha hasta mi corazón
que quizás ya perdí la razón
dicen, que por fin aprendí a querer
que encontré sólo porque perdí
que seguro no pueda volver
dicen, que robé una nave espacial
de la luna y de la mujer
que por fin aprendí a esperar
que abracé una estrella fugaz
dicen, que aprendí a reírme de mi
que escribí cada día por ti
que pinté tu sonrisa en papel
dicen, que se acerca a galope el final
la mentira juega a ser verdad
que la música otra vez cantará
dicen, que la vida vuelve a girar
que un segundo sabe a eternidad
que subió y que caerá
dicen, que me importa y que así será
y tal vez lo correcto esté mal
que aún respiro y vuelvo a soñar…

Carta a la Luna 276 – Restos

El tiempo se me deshizo
subjetivo y tan inútil
extraño y ajeno como tú
porque estabas y ahora no
todo y nada de sabor
ridículo astronauta
divago sin motivo
sin calor
y el motor podrido
por confiar me desnudé
me encontré perdido
sin ti y sin respiro
escribí otra vez
con la tinta
del silencio
y de ese ruido
del espacio
ahora vacío
y otro verso
arrancaré
por la luna
que se fue.

Carta a la Luna 226 – Que no deja

Te dejo el paso que no diste, por si un día quieres cruzarlo,
el sabor de aquel instante eterno, aún viajando por los labios,
te dejo trozos de mi vida enamorada, en cada texto que escribí,
la certeza idealista que gritaba por mis venas, que tú eras para mi.

Te dejo el abrazo que guardé, por si un día sientes frío,
el secreto escondido en mi pecho, que se abrió sólo contigo,
te dejo el tiempo que aún tengo, por si quieres regresar,
las canciones traduciendo aquello, que no puedo explicar.

Te dejo toda la verdad, por si crees que te miento,
las estrellas encendidas,  abrigando lo que siento,
te dejo el arte de mis manos, que sin ti es tan inerte,
la fuerza de mi corazón, que no deja de quererte.