Carta a la Luna 305 – El tiempo de hoy

Y la lluvia habló
se calló cuando el sol despertó
la estrella partió
incendió las pupilas del tiempo
destronó al silencio eterno
vino y se marchó
mis segundos rompieron la pena
las cadenas cumplieron condena
tu sonrisa alada corrió y voló
una noche dio el paso y partió
debe ser así
por ahora el veneno es mejor
el remedio sabia a dolor
despintando la espera camino hoy
astronauta o un tipo cualquiera
quién te escribe desde el corazón
un susurro, la palabra fuera del renglón
pero aquí estoy, todavía no me voy
si quisieras, sabrías que hacer
la canción es la misma de ayer
todo parece estar bien
cierra los ojos y empieza a ver.

Carta a la Luna 292 – Restos aquí arriba

Un café que sepa a despedida
una frase que nunca se atrevió
la mentira de aquello que creía
la sonrisa que todo lo cambió
el remedio y promesa en la caída
la indiferencia que todo desgastó
el después del golpe del silencio
el momento, que juro, fue verdad
el dilema de un abrazo individual
el final que nunca acabará
al vacío tengo unas palabras
pero sé, tienen que caducar
por mirarte tuve que internarme
una noche en un bosque espacial
el que escribe, late un poco menos
y mis manos se quieren jubilar
estoy listo para perder el juicio
estoy listo para dormir en paz
tengo el tiempo pidiéndome la hora
un recuerdo que ahora me olvidó
tengo tanto que ahora no respira
y el resto, se fue y no me avisó.

Carta a la Luna 285 – Cicatriz

Desperté y creí verte
asomada en la ventana
escribiendo en la pared
de una casa en tu pueblo
me acerqué, cayó el telón
y la puerta se cerró
otra vez fuiste silencio
debo haberme confundido
encontré o había perdido
la verdad fue una mentira
la noche mató al día
todo bien, ya no hay problema
pero el frío también quema
y me quemé
me cansé y reaccioné
a pesar que lo intenté
esta fue la ultima vez
que pruebo la conexión
que pregunta el corazón
mientras llueve en el espacio
y todo se hunde despacio
el universo y sus estrellas
la sonrisa, esa tan bella
los cometas kamikazes
ahora rompen el paisaje
es muy triste, asumiste
no miraste y no volviste
a mirar a este astronauta
que te escribe a diario
que siempre creyó en ti
que siempre estuvo aquí
me dejaste en el pasado
y está bien
libertad y transgresión
en mi propia extinción
en cada carta y lo que soy
yo ya no te pido nada
mientras la voz se me apaga
y respirar es tan difícil
porque el aire aquí no existe
fui el que vino y tú te fuiste
porque así lo decidiste
luna espero seas feliz
hoy me arranco de raíz
del camino invisible
hoy besé la cicatriz
de este viaje irreversible.

Carta a la luna 244 – De repente uno

De repente, uno se pierde,
el sonido es de suspenso,
tu respuesta es el silencio,
la verdad miente y me duele.

De repente, uno termina,
el nudo aprieta fuerte,
no sé como no quererte,
la indiferencia es de rutina.

De repente, uno golpea,
las estrellas enmudecen,
tengo frío pero escuece,
todas mis noches en vela.

De repente, uno escribe,
a la luz de lo pasado,
porque estoy enamorado,
me apagué cuando te fuiste.

Carta a la Luna 49 – Sonreíste

Hoy la luna, sonrió…el astronauta simplemente abrazó aquella sonrisa imposible, aquel instante de magia espacial…y para ella, escribió:

Sonreíste y el infinito se abrevió en esa curva,

el sonido de tu risa marca el ritmo en mi canción,

y los poemas confundidos, piden cita en el siquiatra,

quieren describirte y no existen las palabras que hacen falta.

Sonreíste y la belleza escapó a maquillarse asustada…

el milagro de los panes y los peces no se te compara, 

cuando recupero la respiración y me detengo en tu mirada,

tu efecto en mi vida es la mejor obra de arte jamás imaginada.

Sonreíste y hasta creí estar soñando en mi cama,

bebo un poco más de agua para otra vez sentir las piernas,

el corazón se me expandió y ahora es un pueblo que gobiernas,

siento todo lo que me inspiras galopando por mis venas.

Sonreíste y con eso tengo para todos los días con sus noches,

eres el motivo eterno de este astronauta que te escribe y no se rinde,

la verdad siempre estuve enamorado de ti, luna… y ahora entiendo el porqué,

sonreíste y pegué un salto al espacio, sonreíste y desde entonces desperté.